No es país para autónomos

No es país para autónomos

Autónomos · Sesgos · Sin filtros

No es país para autónomos.

Los autónomos no somos el enemigo. Somos el 95 % de las empresas de este país, y aun así hemos pasado a ser el blanco de la rabia de los de abajo.

Autónomos: una fila de comercios con las persianas bajadas y una sola, en rojo, abriéndose

Hace unos días, el ministro Óscar Puente defendió en televisión las vacaciones de Pedro Sánchez durante la crisis de Ceuta. Criticarlas, dijo, era "una infinita crueldad": "Esto de que el presidente del Gobierno no tenga derecho, como el resto de mortales, a tener unas vacaciones, es algo que no entiendo". Y añadió que el presidente "lleva el despacho en su bolsillo, como hacemos todos los políticos".

Así que subí un reel de menos de un minuto, sarcástico, con cara de pena: resulta que los autónomos también tenemos "derecho a vacaciones", y a mí se me había pasado pedirlas. El problema es que no sé a quién. Derecho a vacaciones, igual que todos tenemos derecho a una vivienda.

Lo que vino después no me lo esperaba. No por la discrepancia, que siempre es bienvenida, sino por la cantidad de odio contra los autónomos.

Que si cobramos todos en negro.

Que si no sabemos hacer cuentas.

Que las vacaciones nos las pidamos a nosotros mismos.

Que si no nos gusta, que aprobemos una oposición.

Y mi favorito: una señora que, como argumento, me recomendó ir al dermatólogo a quitarme las verrugas.

Lección gratis

La falacia ad hominem

Ese comentario, tan cortito, es un regalo. Es el ejemplo perfecto de una falacia ad hominem: cuando no puedes rebatir lo que alguien dice, atacas a la persona. Su cara, su voz, su vida. Cualquier cosa menos el argumento.

Si hablo de un tema social, político o económico y la respuesta es que te dan asco mis verrugas, no me has rebatido nada. Me has dado la razón sin darte cuenta.

Nota: por cierto, estoy tan orgullosa de mis verrugas que mi diseñadora me hizo un logo con mis labios rojos y una de ellas. Así que gracias por la publicidad.

Detectar el sarcasmo exige un mínimo de comprensión. Y si el informe PISA nos dice que la comprensión lectora está cayendo, sospecho que con la comprensión de lo que escuchamos pasa lo mismo: oímos lo que queremos oír.

Es muy valiente criticar desde un nick a quien da la cara con su nombre y apellidos.

Quiénes somos

¿En quién piensas cuando dices "autónomo"?

Igual te imaginas a alguien en la playa con un mojito y una cuenta en Suiza. Mira a tu alrededor, porque los autónomos somos:

La tienda del barrio que abre a las 6:30 para que tus hijos compren el bocadillo antes del instituto, y sigue abierta a las 11 de la noche.

El bar donde te tomas el café, la frutería, la papelería donde compras el material del cole.

El dentista, la fisioterapeuta, el psicólogo, la podóloga, el oftalmólogo. Incluso en muchos centros médicos privados, buena parte de los profesionales son autónomos.

El taxista, el repartidor, la mensajera.

El fontanero, el electricista, la pintora, el albañil y el cerrajero al que llamas a las 12 de la noche porque se te ha roto la cerradura.

Los distribuidores que arriesgan su dinero para que en la tienda haya lo que buscas.

Arquitectas, abogados, gestores, diseñadoras, consultores y quien te hizo la página web.

El restaurante donde celebras tu cumpleaños y el chiringuito de la paella.

Músicos, actrices, artistas: la gente que te alegra la vida en un concierto o en una película.

La academia donde tus hijos aprenden inglés o recuperan las asignaturas.

Haz el ejercicio: ¿de cuántos autónomos dependes en una semana normal? Pagando, faltaría más. Pero dependes.

Los datos

El tejido que sostiene el país

3,48M
Autónomos en España (septiembre de 2026, récord histórico)
95%
Empresas sin asalariados o con menos de 10 empleados
63%
Autónomos que ingresan menos que el salario mínimo (ATA)

De las 3,31 millones de empresas activas en España, el 54,4 % no tiene ni un solo asalariado y otro 40,7 % tiene entre 1 y 9 (INE, 2025).

Es decir: 95 de cada 100 empresas son autónomos o microempresas, muchas de ellas familiares.

Y según la Asociación de Trabajadores Autónomos, el 63 % de los autónomos ingresa menos que el salario mínimo. Así que lo de los millonarios con mina en Venezuela, mejor lo dejamos.

Se ha conseguido que el 95 % del tejido empresarial del país sea visto como el enemigo.

Los impuestos

¿Quién paga más?

Los datos de la Agencia Tributaria sobre el tipo efectivo del Impuesto de Sociedades (lo que se paga de verdad sobre los beneficios, después de deducciones) hablan solos:

4,75%
Empresas de más de 5.000 trabajadores
15,3%
Microempresas (1 a 10 empleados)
18,6%
Pequeñas empresas (10 a 50 empleados)

Todas tienen el mismo tipo nominal, el 25 %. La diferencia está en que las grandes deducciones solo están al alcance de las grandes empresas. Las pequeñas pagan, en proporción, tres o cuatro veces más.

Y aun así, el foco de la rabia no está en las grandes. Está en el bar de la esquina.

Lo que no se ve

Las vacaciones, la baja y los marrones

Las vacaciones. Claro que podemos cogerlas. Pero si estás sola en tu negocio, un mes sin trabajar es un mes sin ingresos y con todos los gastos.

La baja. Si un autónomo enferma, no cobra nada los tres primeros días. Después cobra el 60 % de su base de cotización hasta el día 20 y el 75 % a partir del 21. Y durante los dos primeros meses de baja sigue pagando su cuota. La mayoría cotiza por bases bajas, así que la prestación muchas veces no cubre ni los gastos del negocio.

Los pagos. Las grandes empresas pagan a sus proveedores a 90 días. Muchos pequeños pagamos por adelantado, antes de recibir la mercancía.

Los marrones. Cuando hay una crisis en tu negocio, tus vacaciones pasan a segundo plano. Todos hemos perdido algún billete de avión. Y te aguantas.

Por eso me indignó tanto escuchar que el presidente tenía derecho a sus vacaciones "como el resto de mortales" en plena crisis de Ceuta, mientras guardias civiles, policías y sanitarios veían cómo se les suspendían las suyas. Cualquier persona que dirige un negocio o un equipo sabe que, cuando hay una crisis, el responsable da la cara.

Y lo más revelador vino en la misma entrevista. La periodista le recordó que, un año antes, con los incendios de Castilla y León, él mismo había escrito sobre el presidente autonómico, Alfonso Fernández Mañueco: "Las vacaciones están sobrevaloradas, que se vuelva de Cádiz a Castilla y León". ¿Su respuesta? "Yo creo que son cosas distintas": en los incendios, el responsable máximo debía estar al frente.

Si el que está de vacaciones es de los otros: que vuelva, que las vacaciones están sobrevaloradas.

Si es de los míos: criticarlo es "una infinita crueldad", porque lleva el despacho en el bolsillo.

La vara de medir no depende de lo que haces, sino de quién lo hace.

Los marrones, para arriba. Los premios, para abajo. Eso es liderar. Lo contrario es disfrutar de los privilegios del cargo.

Si quieres el poder, el margen de maniobra y los beneficios del cargo, tienes que asumir sus consecuencias. Y me da igual que te llames presidente, ministro o director general de una multinacional.

Fiscalizar el poder

Critico al que manda

Algunos me escribieron que "ya veremos cuando gobiernen los otros". Lo tengo claro: no milito en ningún partido. Cuando digo que soy "apolítica", lo que quiero decir es que soy apartidista.

Si mañana gobierna A, criticaré a A cuando lo haga mal.

Si gobierna B, criticaré a B.

Porque se fiscaliza a quien tiene el poder. Para eso existe.

La base de la democracia es que nadie tiene poder absoluto: el legislativo, el ejecutivo y el judicial se vigilan entre sí, y la prensa y los ciudadanos vigilamos a todos. Cuando dejamos de fiscalizar al poder por lealtad a unos colores, dejamos de ser ciudadanos y pasamos a ser hinchas.

Un político no es tu padre, ni tu marido, ni el líder de tu secta. No le debes lealtad: le debes exigencia. Lo escribí hace un tiempo: ni amo, ni marido, ni Dios, ni partido.

El fondo

Los gladiadores y el César

Hay un ejemplo que llevo años usando en mis formaciones. En el circo romano, cada gladiador pensaba que su enemigo era el que tenía enfrente. Era matar o morir.

Pero ¿de verdad el enemigo de un gladiador era otro gladiador? ¿O era quien los había puesto ahí, a pelear entre ellos por sobrevivir, mientras él miraba desde la tribuna?

Es lo mismo que cuenta la película El hoyo: los de arriba se sirven primero y los de abajo se pelean por las sobras. Y nadie mira hacia arriba.

¿Qué te ha hecho el autónomo que te pone el café para que lo veas como el culpable de lo que va mal?

¿Por qué nos peleamos entre los de abajo por las migajas en vez de exigir a quien gestiona lo de todos?

¿Queremos subir todos o que el de al lado baje a nuestro nivel?

Parte del problema es ese buenismo que nos impide señalar al responsable y nos empuja a pelearnos con quien tenemos más cerca.

Defender a los autónomos no es atacar a los asalariados ni a los funcionarios. Un Estado necesita funcionarios para funcionar, y yo he sido de ideología obrera toda mi vida. No se trata de quitarle a nadie lo que tiene, sino de que todos podamos tener más.

Para terminar

Mira para arriba

Mis abuelos, con un solo sueldo de vigilante nocturno y cuatro hijos, pudieron comprarse un piso para veranear en Benidorm. Yo me independicé con 19 años compartiendo piso. Mi hijo tiene 20, ya trabaja, y no puede ni plantearse irse de casa.

Hemos perdido poder adquisitivo y calidad de vida. Y en vez de exigir a quien tiene la responsabilidad, nos peleamos con el de al lado.

Así que la próxima vez que te dé rabia un autónomo, haz como deberían haber hecho los gladiadores: mira para arriba.

Los autónomos no somos el enemigo. Somos el país que te abre la persiana cada mañana.

— Nohemí Hervada

Teoría del caballo muerto

Teoría del caballo muerto

Estrategia · Empresa · Sin filtros

Teoría del caballo muerto.

Teoría del caballo muerto: un comité observa un caballo muerto mientras una persona se marcha

¿Conoces la teoría del caballo muerto? Se atribuye a la tradición oral de los indios Dakota este consejo:

«Cuando descubres que estás montando un caballo muerto, la mejor estrategia es desmontar».

Nota: no hay constancia de que el proverbio venga realmente de los Dakota. Es un texto humorístico anónimo que circula desde hace décadas en el mundo de la empresa y la administración, y la «autoría Dakota» forma parte de la broma.

Sin embargo, hoy en día para hacer negocios, educar o gobernar, se utiliza un amplio espectro de estrategias mucho más avanzadas, tales como:

  • Comprar una fusta más dura.
  • Cambiar de jinete.
  • Reprender al caballo con determinación.
  • Designar un comité para que estudie al caballo.
  • Organizar visitas a otros países para ver cómo montan ellos caballos muertos.
  • Rebajar los estándares para que los caballos muertos puedan incluirse.
  • Recalificar el caballo muerto como «discapacitado para vivir».
  • Externalizar la monta del caballo muerto.
  • Utilizar varios caballos muertos a la vez para aumentar la velocidad.
  • Destinar financiación y/o entrenamiento adicional para aumentar el rendimiento del caballo muerto.
  • Encargar un estudio de productividad para ver si jinetes más livianos pueden mejorar el rendimiento del caballo muerto.
  • Declarar que el caballo muerto, al no tener que ser alimentado, es menos costoso, acarrea menores gastos indirectos y, por ello, contribuye sustancialmente más que los otros caballos al buen balance final de la economía.
  • Replantear los requerimientos de rendimiento esperado de los caballos.

Y, la favorita: promover al caballo muerto a un cargo de supervisor y contratar a otro caballo.

The Dead Horse Theory
Para terminar

¿Estás montando un caballo muerto?

En tu negocio, en tu equipo, en tu proyecto: ¿cuántas de estas estrategias reconoces?

A veces la mejor estrategia es desmontar.

Lo primero no es el objetivo

Lo primero no es el objetivo

Estrategia · Emprendimiento · Sin filtros

Lo primero no es el objetivo.

Antes del qué, el para qué. Y antes del para qué, saber desde dónde partes.

Lo primero no es el objetivo: un punto rojo de partida y un camino hacia una diana lejana

¿Cuántas veces has oído que para tener éxito lo primero es marcarse un objetivo?

Yo misma he usado durante años el lema "lo primero es soñarlo". De hecho, mi primer viaje internacional de trabajo, en 2016, giraba en torno a ese eslogan.

No he cambiado de idea: para que las cosas se cumplan, primero hay que pensarlas, soñarlas o imaginarlas. Si no nos marcamos objetivos, rara vez nos movemos del sitio. Dejarlo todo al azar no suele ser productivo, y corremos el riesgo de acabar trabajando para los objetivos de otros en lugar de para los nuestros.

Pero no va de eso este artículo.

La trampa

¿De verdad es tu objetivo?

Cuando digo que lo primero no es el objetivo, me refiero a que no siempre lo hemos decidido nosotros.

  • Vivimos en una sociedad de aparente libertad que, en realidad, es un tablero con opciones bastante limitadas.
  • Prueba de ello: cuesta mucho encontrar objetivos divergentes u originales.
  • Hasta la típica "Misión, Visión y Valores" es muchas veces un copia-pega de la de otros.

Falta un trabajo previo, personal o de empresa, que no analice qué queremos hacer, sino algo mucho más importante: para qué queremos hacerlo.

En mi experiencia con personas y empresas, pocas sabían responder al "para qué" de su objetivo.

Y sin esa respuesta es muy difícil trazar una estrategia o una hoja de ruta que funcione en tu situación concreta.

Lo primero es conocerte. Después, el para qué. Y solo al final, el cómo.

El caso típico

"Quiero emprender para ser libre"

La mayoría de las emprendedoras con las que he trabajado tenían un mismo objetivo: emprender. Querían dejar su trabajo por cuenta ajena para tener más libertad.

Muchas habían pagado esta o aquella formación, a este o aquel coach que prometía guiarlas al éxito. Y la realidad es dura:

  • La mayoría de quienes pagan programas que prometen "facturar 6 cifras" nunca llegan a esa cifra.
  • Muchas acaban abandonando el emprendimiento y vuelven al punto de partida, con menos dinero y una sensación de fracaso.

Quien dice que su objetivo al emprender es "tener más libertad" tiene, casi siempre, una idea idílica del emprendimiento. Ha leído al gurú de turno contar sus éxitos, su dinero fácil y sus ingresos pasivos. Y se ha creído el cuento.

La realidad de emprender es otra:

  • Es un camino de retos constantes.
  • Exige una alta tolerancia a la inseguridad y a la frustración, y mucha constancia.
  • Para llegar a tener libertad económica y de tiempo, primero vas a tener que dedicarle muchas más de 40 horas a la semana.

Si no tienes clara la realidad de lo que implica el objetivo que te marcas, no es tu objetivo.

Antes de marcarte la meta

Analiza tu punto de partida

Así que sí: antes de marcarte un objetivo, conócete mejor, a ti o a tu proyecto. Pregúntate:

  • ¿Cuáles son mis valores?
  • ¿Qué estoy dispuesta a perder?
  • ¿Cuánto puedo arriesgar, y cuánto no?
  • ¿Qué circunstancias personales me suman energía y cuáles me la restan?

Solo después de analizar tu punto de partida estarás más cerca de un objetivo alineado contigo y basado en hechos, no en expectativas irreales.

Mi historia

El sueño que no era mío

Mi primer viaje a Chile fue cumplir un sueño, y de ahí el lema. Pero lo que no todo el mundo sabe es que mi primer sueño era que alguien me invitara a trabajar allí.

Y ese sueño se reveló inalcanzable. Me invitaron a dar una formación en lactancia, y cuando les dije que tenía que ir con mi hija, que aún era un bebé y a la que amamantaba, me respondieron que entonces mejor contrataban a un señor pediatra, que evidentemente no daba teta y podía viajar solo.

Ahí me di cuenta de que "ese sueño" no era el mío. Tenía que reajustarlo. Así que trabajé para no renunciar a algo que para mí, en ese momento, era irrenunciable.

Poco más de un año después, yo misma financié y organicé mi propio viaje de formación a Chile. Y me llevé no solo a mi hija, sino también a mi hijo mayor.

Viaje de formación a Chile de Nohemí Hervada Formación en Chile con sus hijos Nohemí Hervada durante su viaje de trabajo a Chile

Mi viaje de formación a Chile. Ver el álbum completo.

Porque la realidad es que mi sueño no era "ir a Chile a trabajar". Mi sueño era demostrar que podía trabajar en cualquier parte del mundo sin renunciar a lo que estaba más arriba en mi escala de valores.

Para terminar

Primero tú, después la meta

Un objetivo copiado puede llevarte muy lejos… al sitio equivocado. Antes de preguntarte qué quieres conseguir, pregúntate para qué y desde dónde.

Si quieres que te ayude, a ti o a tu equipo, en cualquier punto del proceso de autoconocimiento, evaluación y desarrollo de objetivos, ya sabes… ¡soy tu persona!

Lo primero no es el objetivo. Lo primero eres tú.

— Nohemí Hervada

DISC: DESGASTE Y RECARGA

DISC: DESGASTE Y RECARGA

DISC · Mentoring · Sin filtros

Desgaste y recarga.

DISC mide la distancia entre cómo trabajas y cómo te gustaría trabajar. Lo que no mide es con qué recargas. Y ahí está la diferencia entre quien avanza y quien se quema.

DISC desgaste y recarga: una batería gris casi vacía con una sola carga en rojo

En estos últimos meses, trabajando con DISC, uso mucho una palabra que me resulta muy familiar. Me viene del ámbito maternal, de haber hecho asesorías personalizadas con cientos de madres en pleno posparto y puerperio: desgaste.

El desgaste es algo que las mujeres conocemos bien, por desgracia.

Además del desgaste de vivir que tiene todo ser vivo, las mujeres y las madres tenemos el «bonus» de la carga mental: la que no siempre se ve ni se cuantifica, pero que desgasta muchísimo.

La que no se va en el día libre.

La que no se va en vacaciones.

La que a veces ni siquiera se va cuando te acuestas.

Un desgaste silencioso y poco reconocido.

Análisis conductual

Qué es DISC

DISC es una herramienta de análisis, detección, desarrollo y adecuación del talento. Nos sirve para ver cómo trabajarías mejor y cómo lo estás haciendo ahora.

Por así decirlo, te ubica en tu punto ideal y mide la distancia a la que estás de él, o la distancia al punto al que quieres llegar.

A mayor distancia, más desgaste.

¿Significa eso que DISC te limita en un área en la que ahora no destacas?

No. Lo que te dice es que te costará más esfuerzo que hacer aquello para lo que tienes talento natural.

Por qué importa

Copiar estrategias sale caro

A veces nos planteamos una estrategia sin analizar si es para nosotras. Vemos a alguien a quien le funciona algo y queremos copiarlo. Es normal y está bien. Pero:

Quizá esa persona tiene un talento que tú no has desarrollado.

O quizá tú tienes un talento justo «opuesto» al que requiere esa estrategia.

Si no eres consciente de ello y de lo que supone, lo que vas a cosechar es frustración y desgaste.

¿Significa eso que estás condenada a hacer siempre lo mismo?

No.

Ninguna herramienta de análisis del comportamiento es una profecía. A no ser que tú creas que lo es.

Ya sabes: la profecía autocumplida. Por eso, para mí, lo importante al recibir un informe DISC es la sesión de análisis: para explicarte que lo que ves, todo lo que ves, se puede modificar.

Contrata tu informe DISC y tu sesión de análisis

Cómo te ayuda

Ningún perfil es malo

El quid de la cuestión es cómo hacer cambios para ir hacia un lugar en el que ahora mismo no estás. Te pongo un ejemplo.

Si eres una persona analítica, concienzuda y preocupada por la calidad, te va a costar mucho actuar de forma rápida y reactiva cuando la situación lo pida.

¿Es malo entonces ser analítica y concienzuda? Piensa en quien diseña los frenos de tu coche. ¿Quieres que sea alguien analítico y concienzudo, o alguien que improvisa con prisas por llegar a la fecha de lanzamiento?

Nada es malo.

Cada factor de comportamiento tiene un motor que lo impulsa y una preocupación principal.

Cada uno tiene sus prioridades y sus ritmos.

Todos son necesarios para que una empresa o un emprendimiento llegue a buen puerto. Todos tienen talento.

El problema es que esas diferencias de prioridades y ritmos causan conflictos que no siempre vemos como lo que son: diferencias en el modo de ver la situación, no conflictos personales en los que uno tiene razón y el otro no.

Volvamos al ejemplo. La persona analítica, por su situación personal o por la del mundo, necesita cambiar de estrategia y actuar de forma menos analítica y más proactiva. ¿Puede hacerlo?

Por supuesto. Pero le va a costar, porque tendrá que dejar de tirar del motor al que está acostumbrada:

Aumentar su capacidad de asumir riesgos.

No retrasar la acción buscando el producto perfecto.

Al final, DISC es una herramienta de autoconocimiento para planear estrategias con inteligencia. No sirve de nada seguir el plan que le funcionó a otra persona si su motor y el tuyo son distintos. Y no solo eso: aquí es donde entra la recarga.

Lo que DISC no mide

Los motores de recarga

DISC mide el desgaste porque analiza la distancia entre dónde estás y adónde quieres ir. Lo que no mide es tu capacidad de recarga.

Hay emprendedoras con una situación personal más favorable que otras, y eso también cuenta a la hora de cambiar, aplicar estrategias y obtener resultados.

Cada una de estas circunstancias suma desgaste y resta recarga:

Eres madre de hijos pequeños, quizá bebés.

Tu pareja no te apoya en tu decisión de emprender, o te boicotea con pullitas como «para qué te complicas» o «por qué te gastas dinero en eso».

Vas muy justa de dinero y no tienes colchón para invertir sin sentir que se lo quitas a tu familia.

Tienes poca o ninguna formación en ese ámbito profesional.

Te falta experiencia práctica para hablar de tu servicio con autoridad.

El mundo digital se te hace cuesta arriba y no conoces las herramientas con las que tienes que trabajar.

Y no hablemos de si tienes problemas de salud o cuidas además de personas dependientes.

Ahora imagina lo contrario:

No tienes hijos a tu cargo.

Tu pareja no estorba: te alivia carga y apoya tus decisiones y tus proyectos.

Tienes dinero para afrontar el cambio con cierta tranquilidad.

Tu tiempo es tuyo.

Tu bagaje profesional es potente y conoces las herramientas digitales, aunque sea de usarlas por entretenimiento.

En esas circunstancias tienes muchos motores de recarga. Puedes permitirte más desgaste para cambiar tu estrategia profesional en un plazo razonable.

Por eso a unas personas parece que todo les funciona y a otras no les funciona nada.

Es verdad que muchas veces es porque unas trabajan mucho y otras no. Pero no siempre es eso, o no solo eso. No todo es cuestión de echar horas. Hace falta una estrategia personalizada.

Cómo trabajo

Qué es el mentoring

El mentoring como yo lo entiendo no es solo «te ayudo a llegar donde yo estoy». Es también «de la forma más adecuada a tu perfil».

No vendemos plantillas estratégicas universales, porque cada persona tiene talentos y circunstancias diferentes.

Ni siquiera vendemos nuestra propia estrategia, porque nuestras clientas no son nosotras.

Trabajar más de una década asesorando a madres me dio una capacidad que no tenía: escuchar y mirar desde un lugar que no fuera mi propio yo. Ahí entendí que lo que me servía a mí no les servía forzosamente a las demás, porque ellas no eran yo.

Aprendí a proponer con la otra persona en el centro, no yo.

Aprendí a no convertirme en el centro de este trabajo y a tener claro mi objetivo profesional.

Aprendí a primero recabar y luego aportar.

Hoy, en mentoring, aunque en otro ámbito, aplico mucho de ese aprendizaje. Analizo no solo el desgaste, sino la capacidad y la velocidad de recarga de mis clientas.

Por eso llevo meses trabajando todos mis servicios de mentoring con DISC: empezamos con mucha información valiosa y concreta, lo que nos ahorra tiempo y nos deja hablar antes de presente y de futuro.

Mis clientas, sus resultados y los cambios que han conseguido son mi carta de recomendación. Lee sus testimonios.

Para terminar

Antes de copiar otra estrategia

Antes de copiar el plan que le funcionó a otra, hazte dos preguntas: ¿cuánto me va a desgastar? y ¿con qué cuento para recargar?

¿Y tú? ¿Sabes qué te desgasta y con qué recargas?

— Nohemí Hervada

Liderazgo Femenino 3.0: Los límites los pones tú

Liderazgo Femenino 3.0: Los límites los pones tú

Descripción

Un taller cargado de contenido y emociones que pretende destacar la importancia del liderazgo femenino dentro de las empresas y fuera de ellas.

Ponentes

Nohemí Hervada. Asesora en maternidad y directora de dos proyectos pioneros a nivel mundial: Asesoras Continuum y la Escuela de Porteo Mimos y Teta (+ info.)

Rudy Bormans. Coach internacional, gerente y fundador de la empresa Rudy Bormans Coaching. (+ info.)

 

Lugar

Hotel Parque – (Ver mapa)

Fecha y horario

6 de Marzo de 2020
De 10:00 a 13:00 horas

Contenido

  • LIDERAZGO 3.0: PROTAGONISTAS DEL CAMBIO DE PARADIGMA
  • LAS 3 PREGUNTAS CLAVE EN TU EMPRENDIMIENTO: QUÉ, PARA QUÉ, CÓMO
  • EL GÉNERO IMPORTA
  • “EN FEMENINO”: ¿HANDICAP O  VENTAJA?
  • EL PODER Y TÚ
  • CÓMO AUMENTAR TU RANGO DE PODER
  • AL FINAL DE TODO, LA ACTITUD LO ES TODO
  • BARRERAS, LINDES Y LÍMITES
  • CULTIVA EL HÁBITO DE NEGOCIAR
  • LENGUAJE NO VERBAL PARA EL ÉXITO
  • Estilos de Liderazgo
  • Liderazgo 3.0

Precio

65€ + IGIC

Inscrípciones AQUÍ

 

Lo quise todo y eso no es gratis

Lo quise todo y eso no es gratis

Ayer se publicó una entrevista que me hizo La periodista Gema Lendoiro sobre Emprendedoras en un periódico de tirada nacional.
Podéis leerla aquí.
El día antes debido a una polémica surgida en las redes sobre lactancia y feminismo recupero un artículo mío «La lactancia es sexual» y escribo otro más actualizado » El goce de ser madre que tanto molesta a algunas».

No es que me quiera poner de ejemplo de nada, pero creo que es importante visibilizar que hay mujeres que, como yo, lo quieren todo.
Que no nos sentimos identificadas con las que aborrecen de todo lo relacionado con la maternidad y el cuidado ni con las que consideran que eso les llena por completo su necesidad de realización.

Algunas lo quisimos todo, lo queremos todo.

Quisimos ser madres, lo elegimos, lo disfrutamos. Sí, a pesar de todo lo malo que supone criar en un mundo que no tolera a los niños ni sus necesidades. Sufrimos por ser madres, pero no tanto por lo que algunas con púlpito mediático cuentan de que los bebé son una especie de vórtice hacia el infierno que te atrapa y no te deja salir, sino porque se nos penaliza constantemente precisamente por serlo.

No es nuevo, las mujeres sabemos mucho de ser discriminadas, de no ser escuchadas, de que nuestros deseos no sean válidos, de que todos nos digan qué hacer, qué decir y/o qué pensar. Ser madre sólo nos coloca al final de esa cola. Y como dice el refrán, el tuerto  es el rey en el país de los ciegos: En este mundo machista, las mujeres somos todas tuertas y las madres lo somos de los dos ojos.

A mí, como a muchas otras, la maternidad me supuso  una revolución. Para algunas igual no es una revolución tan importante como otras que nos dieron el derecho al voto, al divorcio o a abrir una cuenta en el banco. Pero al final, todas son revoluciones para recuperar algo que se nos había negado.
Pensar que se empodera la que consigue llegar a donde quería a pesar de ser mujer en un mundo de modelo y medida masculina,  pero que no puede empoderarse otra decidiendo ser madre COMO ELLA DESEA y consiguiéndolo a pesar de tener todo un sistema en contra, para mi es paternalista, machista, misógino e inmoral.

Algunas hemos demostrado que la dicotomía de elegir entre familia y trabajo no es la única vía. Muchas demostramos cada día que se puede criar con presencia, con tiempo, con cuerpo, con teta y abrazos… y además levantar una carrera y/o una empresa. Somos una especie de mujeres nueva, quizás la primera que ha decidido que escoger entre solo eso 2 opciones no nos interesa, que lo queremos TODO. No somos nuestras abuelas y no somos nuestras madres o hermanas mayores.
Somos una generación de mujeres enseñándole al mundo que nuestra lucha por conseguir los derechos que nos pertenecen se puede lograr sin pisotear los de nuestros hijos. Una generación de mujeres que le dicen a sus parejas: «la teta sólo puedo darla yo, pero tú puedes hacer todo lo demás». Mujeres que demuestran que no todos los trabajos son aptos para que haya bebés cerca, pero que la mayoría de las veces lo que ocurre es que esa opción ni se plantea.

Cada vez más mujeres «hacen un Gemma» demostrando al resto, a todas y a todos, que es posible, que se puede.

Como dije antes, lo quisimos todo. Yo lo quise todo. Demostré que una «simple mamá» puede levantar un negocio y montar un emprendimiento y facturar 6 cifras en un año. Con hijos, sin «marido», sin «abuela que cría a sus nietos».

La cara B

Hasta aquí la parte buena de la historia. Porque hay otra. Como digo en el título del post, todo esto no es gratis.

Cuando imparto formación intento ser equilibrada entre enseñar a mis alumnas la idea de que pueden conseguir vivir con un modelo de trabajo diferente al establecido, con el hecho de que no es fácil, que no cae del cielo. Que cuesta lo mismo que cualquier otro negocio, con el handicap de que nosotras vamos a otra velocidad porque llevamos más carga.

Todo el mundo tiene días de 24 horas, nadie tiene un «bonus». Pero algunas tenemos  un «malus».

  • Te has reservado 4 horas esa tarde para terminar algo que tienes que entregar en plazo… y tu hijo empieza a vomitar.
  • Tienes un viaje de trabajo agendado hace meses y a última hora te fallan los planes par tus hijos. Toca decidir entre anularlo todo o gastarte un pastón en 2 billetes de avión más y cambiar la logística yendo con ellos a trabajar.
  • En época de más trabajo, hay un campeonato deportivo al que llevas a tu hija lo que te supone estar fuera de casa 13 horas o un viaje que te va fatal en ese memento del año.
  • Te tomas unas vacaciones en un hotel con todo incluido y mini club para que tus hijos disfruten y tú puedas acabar un proyecto urgente y tu hija  decide que lo que quiere es que mamá le enseñe a nadar y tu hijo mayor que le enseñes  a jugar  a las cartas y al billar…

Cuando levantas un negocio siendo madre, lo que sabes es que tu tiempo no es tuyo, que tu agenda tiene que tener márgenes más anchos, porque cuentas con más imprevistos. Lo que le pasa a cualquiera con empleados a su cargo, pero la diferencia es que ser madre no se puede ( no quieres ) delegar.

Nuestra propia evaluación

Para mi el final del año es una época  de revisión de mi trabajo. Cierro un ciclo, abro otro. El fin de año fiscal, además, es un momento de analizar  si se han alcanzado los objetivos. Es el momento también de establecer los del año próximo. Y a veces cuesta empezar elneuvo ciclo con el ánimo necesario… porque  llegamos agotadas.

Ayer leía a una amiga hablar de lo exhaustas que llegamos al final del día, de vivir siempre con la sensación de que lo hacemos todo a medias, de que no damos la talla. Cuando nos evaluamos es fácil que aparezcan en amarillo fluorescente nuestros fallos, lo que dejamos de hacer, lo que no estuvo a la altura, los fracasos. Algunas hacemos del mínimo viable nuestra bandera y cuando has sido una persona aspirante a la excelencia eso supone una gran frustración.

Foto de mi primera gira internacional de trabajo con mis hijos

Pero lo cierto es que nuestro mínimo viable es en realidad una matrícula cum laude. Porque supone un sobre esfuerzo. Porque quizás no vamos a tener tantos ceros como otras en la cuenta de resultados, quizás no vamos a brillar en ese nuevo curso todo lo que habríamos deseado, quizás hemos fallado en las expectativas que nosotras y los demás tenían sobre nuestro trabajo… pero al final del día, al final del año habrá merecido la pena.
Porque algunas no hemos tenido que volver llorando a un trabajo mientras nuestro bebé lloraba en brazos extraños. No hemos estado pendiente del teléfono para que otra persona nos diga si ya le bajó la fiebre. No hemos visto la primera actuación de nuestros hijos en un video de WhatsApp. Hemos estado ahí. Hemos sido sus brazos, su teta, su mirada. Hemos acompañado su camino, su primer aprendizaje, sus caídas. Han encontrado nuestra mirada cada vez que la buscaban. Hemos secado sus lágrimas con nuestros besos. Hemos infundido seguridad  y confianza ante los pasos inseguros. Hemos criado.

Al final de esta etapa que pasará… algunos, algunas, presentarán informes de resultados y premios. Nosotras también. Ellos los colgarán en sus despachos, nosotras en el alma y lo que es mejor, en el alma de nuestros hijos.

Nada es gratis.

Lo quise todo y no ha sido gratis. A veces lo pago con angustia, con cansancio, con frustración.  A veces me pregunto si vale la pena. Si no sería más fácil volver al «9 a 5» con un sueldo seguro a fin de mes. A veces tengo ganas de dejarlo todo y desaparecer…
Entonces me obligo a cambiar esa evaluación  de fracasos y decepciones por la otra: La de mis éxitos de vida.

Porque mi vida no es elegir entre  mi familia o mi trabajo. Mi vida es todo lo que hago, todo lo que soy, todo lo que hago y todo lo que elijo dejar de hacer.
Y mi vida, como todas las vidas, no es gratis. La diferencia es que el precio que pago por la mía es el que he escogido yo.

Imagen destacada The Bucca (Cornish Culture)

¿Cuánto te cuesta lo gratis?

¿Cuánto te cuesta lo gratis?

De mi padre recuerdo una frase que tardé años en comprender:
-“Nadie da duros a 4 pesetas”

O lo que es lo mismo: “nadie regala nada”, o como me gusta decir a mi:
“nada es gratis”.

Por mucho que la publicidad y el marketing usen el  término  “gratis” para atraernos  a su marca, sus productos y/o sus servicios, lo cierto es que no hay nada gratis:  Si no lo pagas con dinero, lo pagas con otra cosa.
Si
eres tú el que ofrece el trabajo o producto sin recibir en contrapartida un dinero que compense la transacción es porque recibes otro tipo de pago que te interesa: promoción, reconocimiento, publicidad, buena imagen, etc.

Y si eres consumidor, ¿sabes cuánto te cuesta lo gratis?

  • ¿Quien no ha ido a ikea y se ha llevado el lápiz?
  • ¿Quién no ha repetido en las degustaciones de productos de los hipermercados?
  • ¿Quién no ha comprado una revista porque  el regalo que traía era un chollo?

¿Realmente crees que las empresas no incluyen en sus presupuestos y, por consiguiente, en sus precios finales  de venta al público  el gasto que les ocasionan todos esos regalos?

El reclamo de ofrecer algo sin coste no es nuevo y tarde o temprano todas las marcas lo utilizan de un modo u otro. Pero lo utilizan no porque tengan espíritu de ONGs y quieran regalar dinero, sino porque saben que es una inversión rentable.

Las marcas normalmente piden algo a cambio de su regalo:

  • Regístrate en nuestra web
  • Obtén nuestra tarjeta de cliente
  • Rellena este formulario
  • Compra cierta cantidad de artículos o gasta una cantidad X de dinero para llevarte el regalo
  • Hazte nuestro cliente
  • Domicilia tu nómina
  • Invita a amigos a que se unan a nosotros
  • Etc.

 

Algo tan valioso como tu dinero

Todos estos procedimientos está diseñados bien para que hagas un gasto en su marca en lugar de en otra del sector, con lo cual el pago que tú les das a cambio del regalo es gastarte tu dinero con su marca en lugar de con la comeptencia, bien  dando algo que hoy en día es mucho más valioso que el mismo dinero: información.

Cada vez que usas una tarjeta de cliente de una marca, que te registras en una web, que accedes a una promoción en un red social, etc… estás facilitándole a la empresa no sólo tus datos como cliente o futuro cliente, sino ayudándoles en su estudio de mercado sobre intereses, gustos, hábitos, consumo, etc. O sea que, en realidad, todos pagamos caro lo que nos ofrecen como gratis.

No quiero decir con esto que esta práctica sea siempre deshonesta, más bien lo que intento es que seamos más conscientes como consumidores y no nos dejemos engañar por un cebo, por muy atractivo que sea, que en realidad lo que tiene detrás es un anzuelo.

Aprendamos a escoger qué productos y servicios queremos consumir y en qué empresas, con un cirterio más consciente que el mero hecho de que junto a  la hamburguesa le regalen a los niños un muñequito de plástico en serie que, a su vez, es publicidad  para otra marca.
Y sobre todo aprendamos a ser respetuosos con los trabajadores, marcas y empresas que piden un precio justo por su trabajo.

Quizás su regalo sea precisamente ese: no pedirte más que lo justo en una transacción comercial.

PD: Artículo original de Nohemí Hervada escrito para La voz del muro

¿Cuál es tu mayor impedimento para hacer la formación que quieres?

¿Cuál es tu mayor impedimento para hacer la formación que quieres?

Date unos minutos para parar y responderte a esa pregunta.

Por experiencia propia sé que a veces lo que percibimos como un problema insalvable no lo es. O no tanto como pensábamos a priori.

La distancia

Hace años para mí el mayor impedimento era la distancia. Viviendo en una isla todo me quedaba a  un mínimo de 3 horas de avión y un gran gasto sólo en transporte y logística.

Por eso fui pionera en crear programas de formación on line especializados para mujeres, en su mayoría madres.

Mi problema: mi oportunidad de negocio

Sí, convertí mi problema en una oportunidad de negocio.

Sí, decidí no usar mi impedimento como excusa y decidí contribuir a resolver  el problema a las que estaban como yo.
A día de hoy tengo el honor de haber formado a las primeras asesoras de porteo de varios países, a las primeras en sus ciudades, a las primeras en sus comunidades. Tengo la satisfacción de haber contribuido a que mujeres que creían que la distancia era su impedimento para formarse con quien soñaban, lo hicieran sin moverse del salón de su casa, sin separarse de sus hijos, sin tener que pedir días libres en sus trabajos.

El tiempo

Si ese es tu problema, si no puedes incorporar los horarios de las formaciones  en tu agenda, lo que necesitas no es esperar a que tu agenda se libere, sino encontrar un curso que se adapte a ti y no al revés.

En mi búsqueda de facilitar el acceso a mis formaciones desde el principio ofrecí la posibilidad de ver las clases grabadas si no se podía estar en directo. Y desde hace ya un año, los cursos de la Escuela de Porteo ya no los oferto por promociones semestrales, sino que cada persona decide cuándo empieza. Esta fórmula ha resultado ser un éxito porque es muy difícil cuadrar agendas cuando tienes alumnas de 3 continentes con diferentes horarios y diferentes calendarios de trabajo y vacaciones.

En la era de la comunicación, el tiempo ya no es un impedimento. No lo utilices como excusa.

El dinero

Si en tu caso el problema es la inversión económica que se requiere te animo a que no esperes a poder hacer ese que sueñas y empieces haciendo «algo».
Para montar en bici lo importante es subirse y empezar a pedalear. Da igual lo larga que sea una carrera, si no te subes y empiezas no la ganas, ni siquiera la terminas. Todos empiezan en el mismo punto, quienes hacen 10 kilómetros, y quienes hacen 300km. Todos empezaron con un pequeño movimiento.

Si tu sueño es formarte

pero el curso que quieres te supone una gran inversión  que ahora mismo no puedes realizar, te planteo 2 posibilidades:

  1. Empieza YA a ahorrar cada mes una cantidad, por  mínima que sea, para pasados unos meses poder hacerlo.
    No esperes a tenerlo todo así de manera milagrosa para hacerlo o nunca llegará ese día.
    Tengo clientas que me han planteado la posibilidad de empezar apagar el curso  a plazos meses antes de empezar  para sentirse con la obligación de cumplir con su objetivo.
    Si necesitas ayuda con el compromiso personal, esta puede ser una fórmula, aunque cada una ha de encontrar la que mejor le funcione y con la que más codo
  2. Empieza por hacer un curso básico,  la opción oyente , o contratando sesiones sueltas más asequibles pero más condensadas y productivas  y luego ve incrementando la inversión y la formación a medida que empieces a rentabilizar tu inversión.

 

Muchas clientas han obtenido con estas soluciones, a priori menos atractivas,  el impulso necesario para cambiar su mentalidad y empezar a  verse como profesional y generar su propia facturación.

Sería una pena ni siquiera participar en la carrera solo porque no nos vemos preparadas para ganarla. Recuerda que ningún campeón empezó ganando. Para ganar el Tour hay que dar muchas pealadas siendo uno más del pelotón. El que se queda en el sofá por no ser «uno más», acaba siendo uno menos.

Los hombres tienen muy interiorizado ese discurso y no se ponen zancadillas a sí mismos antes de empezar. Ese, entre muchísimos otros, es uno de los motivos por los que suelen ganar.

El ejemplo que damos

Nosotras,  las mujeres, sobre todo las madres, somos expertas en conseguir cumplir los sueños de los demás, pero nos dejamos a nosotras para el final, o para nunca.
No ese el modelo que quiero para mis hijos, ¿ y tú?

Si yo me hubiera «conformado con mi suerte»y esperado que me trajeran mi curso ideal a casa, en el momento en que tenía ese dinero de sobra… no estaría planeando  #LoPrimeroEsSoñarlo 3.


Al final, fíjate qué son para mi las distancias físicas ahora… planeando ir a Colombia con mi trabajo, tras haber estado en Chile, en Argentina y en Uruguay…
Así que  no uses los impedimentos como excusas y ya sabes… si yo pude, tú puedes.

Foto de portada de Rebeca López para el equipo de Formación de Asesoras Continuum

 

Resumen de participación en Medios de Nohemí Hervada en Argentina y Uruguay

Resumen de participación en Medios de Nohemí Hervada en Argentina y Uruguay

Este artículo recopila mi intervención en los medios  de prensa de Uruguay y la conferencia pública que ofrecí para la Plataforma Lavardén en Rosario (Argentina).
Quiero agradecer públicamente a Maria Laura Ibarra su trabajo como agente de prensa. El éxito de mi viaje fue sin duda contar con una profesional  de su nivel, sólo superado por su calidad humana, para encargarse de la difusión de la gira y de mi trabajo.
Sin ella todo esto no se habría producido.
Gracias también a cada medio que se hizo eco de mi trabajo y a cada persona que contribuyó a que este fuera posible.
Prometo volver.

NOTAS EN TELEVISIÓN

  •  Entrevista en vivo en el programa Desayunos Informales (segmento Calidad de Vida) – canal 12. 11 de mayo.

  • Entrevista en vivo en el programa La Mañana – canal 5. 11 de mayo.

  •  Entrevista con Informativo de TVCiudad. Emitida el 12 de mayo.

 

  •  Programa especial con integrantes de la Fundación Canguro para programa del domingo de Calidad de Vida, canal 12. Se emitió el 14 de mayo.

  •  Entrevista en el programa Buen Día Uruguay . canal 4. 13 de mayo.

  •  Nota telefónica con Anabel Sastre para el programa de Canal 30 Punta Cable, de Punta del Este. Emitida martes 25 de abril.

 

NOTAS EN RADIO

  •  Programa Nueva Mirada Radial, radios Mediarte y Fm Punta del Este Online. Emitida el lunes 23 de abril.
  •  Nota telefónica con el programa Horas de Radio, de Radio Libertadores de Salto. 27 de abril.
  •  Nota en vivo para la Emisora Color FM 90.3, de Cardona. 27 de abril. 12.00 horas
  •  Nota en vivo por Radio Ciudadana 103.3 FM- 27 de abril.
  •  Nota en vivo en programa Caza Curiosos, de Radio Durazno 1430 AM. Jueves 27 de abril 16.30 horas.
  •  Nota por Skype para el programa «Punto de Partida» de El Libertador 1210 AM de Treinta y Tres. Se emitió el miércoles 3 de mayo a las 9.00 horas.
  •  Entrevista en el programa Viva la tarde – Radio Sarandí.

  •  Entrevista en vivo en el programa Pisando Fuerte – radio Metropolis FM. 12 de mayo.

 

  •  Entrevista en vivo en Montecarlo a sus órdenes – Radio Montecarlo- 13 de mayo.

Nohemí Hervada en la radio

  •  Entrevista telefónica con programa que se emite por Radio City 95.1 FM y Radio Yi 960 AM. 13 de mayo

 

NOTAS EN PRENSA ESCRITA

● http://www.sociedaduruguaya.org/2017/04/nohemi-hervada-desde-espana-llega-a-uruguay-con-su-mundo-maternal.html

 

 

nohemi hervada en prensa

Versión en papel

nohemi hervada en prensa

 

 

CONFERENCIA PÚBLICA EN PLATAFORMA LAVARDÉN- ROSARIO (ARGENTINA)

 

 

¿Cómo es tu relación  con el dinero?

¿Cómo es tu relación con el dinero?

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MAsaccio

“Comerás el pan con el sudor de tu frente “ 

Y desde entonces hasta hoy, hemos adoptado la creencia de que el sacrificio es la mejor forma de ganarse el sustento o, al menos, la moralmente de más valor a nuestros ojos.

El dinero fácil no es honrado

Esa es una frase que todos hemos oído y asumido como cierta, seguramente porque las creencias, aunque no sean propias ni fundamentadas, nos ayudan a pretender poner orden mental en el caos que es la vida y sus infinitas posibilidades.

Así, para la mayoría de los que vivimos por un sueldo casi siempre menor del que necesitamos y/o merecemos, la creencia de que si no vivimos mejor es porque somos muy buenas personas y no hemos caído en la trampa de vender nuestra honestidad por dinero, nos da la superioridad moral necesaria para compensar nuestro inferior valor ( en todas las acepciones de la palabra).
Porque en el fondo la idea detrás de todas estas creencias es una: el dinero es malo. Y a partir de ahí todas las relacionadas:

  • El dinero es el culpable de todo el mal del mundo
  • Debemos conformarnos con tener lo justo para vivir de una manera digna ( o sea, tirando hacia abajo)
  • Las cosas buenas de verdad no se hacen por dinero
  • La gente que cobra por su trabajo no es tan libre como quien no lo hace
  • El trabajo que de verdad es importante se hace por motivaciones altruistas
  • Las mujeres que cobran por un trabajo que no exige el nivel de sacrificio, o de pasar por el aro, que consideramos apropiado son unas estafadoras ( o unas putas)
  • Querer ganar más dinero y/o ganarlo con menos trabajo es ser ambiciosa y la ambición es mala.

En mi curso Emprende en Femenino dedicamos parte del tiempo de trabajo a lo que muchos llaman “sanar nuestra relación con el dinero”. Aunque esta expresión te choque ( a mí me pasó la primera vez que la oí), párate a analizar si en tu caso es necesario.

La mayoría de las personas, sobe todo las mujeres, y más si su trabajo está relacionado con sus propias habilidades y talentos, tenemos problemas en nuestra relación con el dinero, con el cobrar o con el pagar. Es muy interesante dedicar un tiempo a analizar nuestras creencias sobre el dinero. Os animo a hacerlo, seáis o no emprendedoras.

Yo hace años que me dedico al emprendimiento on line, es decir, que sudar, lo que se dice sudar, no sudo en el trabajo a no ser que esté en una terraza trabajando y haga mucho calor. Para muchas personas el hecho de que haya conseguido no sólo subsistir creando mi propio modelo de negocio, sino vivir bien o muy bien, es causa de suspicacias.

Igual  creen que porque ahora me ven cosechar de forma más o menos habitual no he sembrado ni regado, o igual se creen que como no me muevo en los círculos oficiales no tengo derecho a cobrar por mi trabajo.

Todas las personas que decidimos dar un salto, hacernos visibles y en cierta medida públicas, sabemos que nos exponemos al juicio y las críticas. Incluso a insultos, injurias y difamaciones. Una ya lo asume como parte del precio del éxito. Pero hay otro tipo de reacciones que, no siendo tan violentas en apariencia como la anteriores, pueden convertirse en un motivo de desánimo para las emprendedoras. Y contra ese tipo de comentarios y creencias también hay que vacunarse.

superioridad moralA algunas personas no les parecerá mal que trabajes y cobres por tu trabajo, por tus artículos o por tus libros, pero en el fondo creen que tus motivaciones no son tan honestas o sublimes como lo serían si vivieses de tu marido, de tus padres, de un trabajo “seguro” con un sueldo “digno” ( o no, pero decente), de las rentas familiares, de que te toque la lotería…
Daría igual que tu trabajo fuera más o menos anodino porque la elevación del espíritu y tu contribución al bienestar social ya te la buscarías tú en tu tiempo libre, haciendo voluntariado un ratito o muchos, escribiendo artículos fantásticos y aplaudidos en esas horas de trabajo robadas a tu empresa o a los contribuyentes. O en horas robadas a tu familia o a ti como persona.

Al final la idea de fondo es: si detrás de tu trabajo hay dinero, tu trabajo no es tan bueno como el de los que no lo necesitan. Y encontrarás a quien comente que cuando no necesitas el dinero eres libre, por ejemplo, para escribir y hacer una labor encomiable para el mundo. Que me pregunto yo si hay alguien en nuestra sociedad que no necesite el dinero…

Por supuesto que hay trabajos excelentes hechos por personas que no buscan el lucro. Que no es exactamente lo mismo que hacerlo por altruismo. Que ya he escrito otras veces que no sólo de dinero vive el hombre, por parafrasear otra cita bíblica.

Algunos no quieren dinero porque no lo necesitan o, mejor dicho, que no necesitan más porque ya lo tienen por otros medios, pero sí quieren el reconocimiento de su trabajo. Porque sino, de hecho, no lo firmarían. Es lo normal, lo sano y lo justo.Argumentar que lo uno es superior a lo otro es, como casi siempre que emitimos juicios sobre motivaciones ajenas, cuanto menos soberbio y un insulto a quienes vivimos de nuestro trabajo procurando hacerlo de la forma más libre y honesta posible.
En muchos casos es precisamente esa honestidad personal la que nos hizo dejar de prostituirnos en un trabajo que nos ahogaba o que iba en contra de nuestra conciencia personal o colectiva o de permanecer en relaciones que nos aportaban seguridad económica o status social, pero en las que nos sentíamos prisioneras o sencillamente infelices. Para muchas la honestidad fue empezar e necesitar el dinero porque habíamos dejado de depender del dinero de otros, con el pago que suele conllevar eso.

Libertad y honestidad

La libertad para cada uno es, evidentemente, diferente. Para algunos se mide en dinero, para otros en autonomía personal e independencia.  A mí lo que me hace independiente no es no necesitar dinero por mi trabajo, sino justo lo contrario:

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“Cobrar por mi trabajo me hace independiente de todo y de todos ( o casi) hasta el punto de no tener que comulgar con lo que no quiero o en lo que no creo.
La honestidad es algo que se tiene o no se tiene, independientemente de lo que se cobra y por qué.”

[Tweet «“Cobrar por mi trabajo me hace independiente de todo y de todos ( o casi) hasta el punto de no tener que comulgar con lo que no quiero o en lo que no creo. La honestidad es algo que se tiene o no se tiene, independientemente de lo que se cobra y por qué.” «]

Todos conocemos proyectos altruistas llevados a cabo por gente deshonesta y todos conocemos gente que se ha hecho un buen nombre y ha prosperado con una ética intachable.
Cuando alguien pretende elevar el nivel moral de un trabajo por el hecho de no buscar el lucro lo que hace es seguir engordando ese mito de que el dinero es la raíz del mal de la tierra. Y me temo que eso es echar balones fuera, porque el dinero en sí no es nada, no piensa, no planea, no ejecuta, no es responsable. Somos los humanos y el uso que hacemos del mismo los que estamos en tela de juicio.
Y eso con o sin dinero.

Hay quien se lucra con algo mucho más sucio que el dinero, con otros tipos de “moneda” que algunos miopes selectivos no quieren ver.
[Tweet «Hay quien se lucra con algo mucho más sucio que el dinero, con otros tipos de “moneda” que algunos miopes selectivos no quieren ver.»]

Es totalmente injusto arrojarnos a una sociedad edificada sobre una base económica capitalista pero luego argumentar que el ideal de sublimación humana es la libertad de no necesitar el dinero siendo éste la única moneda de cambio existente. Sobre todo a las mujeres, insisto.
Es hora ya de derribar ese gran muro que es nuestra insana, hipócrita y pacata relación con el dinero, nuestras creencias sobre el mismo, nuestra esquizofrenia de negar que lo necesitamos y a la vez estar dispuestos a perder la dignidad por él. Dejemos ya ese discurso manido y opresor de que es preferible estar en una situación de no necesitarlo para que nuestro trabajo sea digno de admiración.

¿Quién no necesita dinero?

Yo necesito dinero y tú también, todo el que lea este post. Yo no conozco en persona a nadie que sea totalmente autosuficiente sin dinero. Pero sí conozco muchas personas haciendo cosas increíbles por y para el mundo. Cambiando mentalidades obsoletas, contribuyendo al cambio de paradigma, influenciando la vida de muchas personas para que sean más libres y más felices.

Y ¿sabéis? cobran por ello. Y deseo que sigan haciéndolo, porque esa es la verdadera libertad. Deseo que esas personas buenas en lo suyo vivan de ello para que lleguen a más personas, en lugar de tener que dejarlo para irse a cualquier lugar a ganar lo que otros consideren que valen por hacer cosas para las que seguramente no están motivados y rezar para que ese trabajo monótono y sin sentido no les desanime y les queden ganas de hacer aquello para lo que tienen talento en sus días libres.
Ese modelo totalmente injusto, satánico y opresor yo no lo compro. No lo quiero. Me da igual que me lo envuelvan con papel de regalo de sororidad, de voluntariado, de humanismo, de sublimación o de lo que sea.

  • Soy feliz pagando a gente a la que le encargo un trabajo para el que son buenas y que les gusta.
  • Soy feliz pensando en que lo ganan de una forma más cómoda, justa, satisfactoria y rentable, mirando crecer a sus hijos, en vez de irse a trabajar 12 horas a un comercio por un sueldo mal pagado, subcontratando a otra mujer peor pagada a su vez, para cuidar de sus hijos.
  • No espero que me lo hagan mejor si no necesitan el dinero, porque ante todo, confío en que son buenas personas y darán lo mejor de sí.
  • Confío en su profesionalidad y sobre todo,
  • tengo una relación sanísima con el dinero.
  • Tanto que disfruto cuando lo empleo en cosas tan importantes para mí como la educación que quiero para mis hijos
  • o en cosas tan frívolas como invitar a una amiga e irnos a un hotel con Spa un fin de semana con mojitos y gambas.
  • He aprendido a disfrutar de la vida
  • y he aprendido a hacer de mi pasión mi trabajo.
  • Doy lo mejor de mi cuando lo hago y cobro muy bien por él porque sé que lo valgo.
  • No porque mi ego esté desbordado, sino porque aquéllas que me pagan, al final me dan las gracias. Cosa que no hicieron nunca muchas de las personas a las que atendía de forma altruista.
  • Sigo escribiendo y publicando la mayoría de lo que escribo en abierto y eso no me hace recibir más aplausos de quienes creen que “si no se cobra es mejor”, de quienes creen que como “vendo” servicios y productos” mi trabajo es mercantilista o de poco valor.
  • Yo, cobrando por mi trabajo, he puesto a prueba mi valía.

 

Porque como ya escribí en otro post, al final no hay mejor examen que el de los clientes.

Hay quien trabaja gratis porque nadie pagaría por lo que ofrecen.

Quienes vendemos de forma “directa” lo tenemos claro, no tanto las que creen que están ajenas a este sistema cuando la verdad es que son parte de la peor parte de él, lo sepan o no.

Si quieres un curso con herramientas prácticas para empezar a cambiar actitudes a la hora de plantearte emprender, te ofrezco mi Programa para Mujeres emprendedoras: Emprende en Femenino 

emprende en femenino.- nohemi hervada

Blogueros mansplainers que no saben ver un plagio

Blogueros mansplainers que no saben ver un plagio

Que te eliminen de los créditos de tu obra, cabrea
Que veas que otro firma tu obra, cabrea aún más
Que te plagien y modifiquen tu obra, te sulfura
Pero que haya impresentables, que pretenden decir que se dedican a escribir, que niegan un plagio evidente… os podéis imaginar cómo te deja el cuerpo.

O no, porque, en el fondo, todo este tipo de actitudes: robar, copiar, modificar una obra, firmar algo que no es tuyo, ningunear al autor deliberadamente, compartir una obra a sabiendas que es una adulteración de un original… o sencillamente enrocarse en «no querer ver lo evidente» sólo demuestra la catadura moral y profesional de algunas personas.

Una web que hace años era referencia en el mundo de la crianza, hoy convertida en mercenaria de las marcas que contratan publicidad, no sólo publica un refrito poco currado  incluyendo una carta viral plagiada, sino que,  al contactar con los responsables de contenido de la web, su respuesta es:

«por la presente le informo de que, al no encontrar relación directa entre los textos a bote pronto, su email ha sido enviado a nuestro departamento legal para estudio.» 

Aún estoy esperando la respuesta a mi «segundo requerimiento amistoso» en el que solicito «El cese de la vulneración de mis derechos de propiedad intelectual mediante la  reproducción/comunicación pública (derecho de explotación) de contenidos ajenos sin autorización, cese que conlleva la retirada inmediata de los contenidos mencionados»
Y mientras tanto observo entre atónita y estupefacta que el editor en cuestión niega la mayor diciendo que sólo hay parecidos razonables hablando de genéricos…

En mi anterior post Mansplaining y Manswriting ya detallaba las connotaciones de  este tipo de actuaciones y la impunidad vergonzosa y la soberbia de quienes se empeñan en seguir negando lo evidente.

Tengo claro que para debatir con algunas personas  de forma no abusiva, hay que hacerlo en un mínimo de condiciones de igualdad y dado que la comprensión lectora de algunas personas queda patente por su reacción ante la demanda lícita de cese de vulneración de mis derechos, he decidido publicar una «comparativa» de ambos textos a modo de juego de encontrar el parecido razonable.

He obviado las frases que pueden ser de contenido general y,  aún así, veréis que hay bastante contendido literalmente  igual. En el mundo irreal de los que no ven lo evidente, no sé qué explicación cósmica encontrarán a ese hecho.

Pero reitero que lo peor  ya no es el plagio de un texto en sí

  • Lo peor es alabar el hecho de que un hombre, pareja y padre, haya pasado años maltratando emocionalmente a su mujer, haciéndola sentir una mantenida y que, en 2 días, «vea la luz» y sea capaz de empatizar con lo que siente su mujer.
  • Lo peor es que nos hagan creer que una mujer intelectualmente inteligente actúe de ese modo con un patán de pareja.
  • Y lo peor es que haya tantísimas mujeres alabando esa «falsa carta» que no es más que machismo y misoginia encubierto. El mismo machismo y misoginia que lleva a quien publica contenido que no es suyo, a no reconocer la autoría  legal del mismo a quien la acredita y a, además, chulearse diciendo que «a mí me gusta más esta ( el plagio)» .

 

Juzguen ustedes mismos:

carta viral plagio

carta viral plagio 2

En  ESTE ENLACE podéis descargar la comparativa  en formato PDF para mejor lectura.

Me encantaría saber quién plagió en primera instancia mi texto, del que ya circulan versiones en inglés y catalán. Del texto en castellano hay una versión algo más diluída… pero sigue compartiéndose cientos de miles de veces, cada día.

  • Voy a imaginar, aludiendo a mi texto, que un día todos, y sobre todo TODAS, sabremos discernir a los verdaderos profesionales de los vulgares mercenarios recopilatorios.
  • Voy a imaginar que un día se respetarán los derechos de propiedad intelectual y dejaremos de encontrarnos personas que «voluntariosamente» eliminan la firma de las obras, para conseguir llenar, vete a saber  qué vacío de autoestima propia.
  • Voy a imaginar que un día este tipo de webs tan «posicionadas» en buscadores, será vista como lo que son en realidad: escaparates de las marcas de los productos que cualquiera en conciencia se negaría a promocionar.
  • Voy a imaginar que algún día la gente mediocre se dedicará a vivir su vida sin violentar los demás ni su trabajo
  • Y voy a imaginar que vamos a llegar  muy pronto a los 1000 ejemplares vendidos de mi libro La Maternidad sin Tabúes, porque si algo demuestra toda esta historia, es que escribo muy bien. Tanto, que mis palabras y mis ideas, lo reconozcan o no, aparecen publicadas en textos que firma gente que me detesta. Al final, eso debe escocer un pelín XD.

La maternidad sin tabues

PD: En este enlace podéis oír mi participación en La Alpispa de Canarias Radio hablando de este tema. Los primeros 20 minutos del programa

Yo ya cumplí mi sueño…  Y tú, ¿a qué esperas?

Yo ya cumplí mi sueño… Y tú, ¿a qué esperas?

Este post es dedicado a ti, a ti que quieres conocer a Nohemí Hervada, tanto o más que yo. Yo aún no tengo la dicha de conocerla en persona, pero quedan menos de 1 mes para ello y si de verdad quieres conocerla no te puedes perder esta oportunidad. Si quieres pero aún tienes dudas, te ayudo a resolverlas y lo haré desde mi experiencia conociendo su trabajo, sus formaciones y su calidad humana.

Conocí a Nohemí igual que tú, en su canal de youtube, buscando la forma más adecuada de llevar a mi bebé, a través de sus videos y blog aprendí de porteo seguro, aprendí y me di cuenta que lo estaba haciendo bien, que escuchando las necesidades de mi hija y las mías, la maternidad es más sencilla de lo que te hace ver la sociedad. Me enamoré de la crianza en brazos, me enamoré de criar con mucho contacto, con amor, con respeto o como quieras llamar.

Pasando el tiempo me di cuenta que mi forma de criar iba a ser mi forma de cambiar el mundo:  desde mi nido, al mundo. Y me decidí, como es el lema de su venida a Chile #LoPrimeroEsSoñarlo. Mi sueño era aprender, ser una profesional, entregar  información y mi formación con responsabilidad a las familias que se acercaban a mí, así que me decidí a ser una asesora, una asesora de maternidad. De esto hace casi 3 años.

Andrea Sánchez (Mi Vientre y Manzanita bebé)

Andrea Sánchez (Mi Vientre y Manzanita bebé)

Ya seguía su trabajo hace años y al ver que existía la posibilidad de formarme con ella y su extraordinario equipo de profesionales, no lo dudé un minuto y llené ese formulario, uno muy parecido que has abierto y cerrado en varias ocasiones desde que sabes que Nohemí viene a Chile. Lo completé llena de ansiedad y di click a enviar, con mariposas en el estómago. Pasaron los días y un mail en mi buzón de entrada confirmaba que estaba en la segunda promoción de Asesoras Continuum. Estaba tan, pero tan feliz por este nuevo camino… digo estaba, pero me equivoco, porque sigo estando feliz de ser parte de este tremendo equipo que cambia vidas.

Mi sueño era ser asesora de porteo, asesora de maternidad, acompañar a familias, conciliar mi maternidad y mi trabajo, vivir de lo que amo y hago cada día y conocer a Nohemí Hervada fue desde el principio la inspiración y materialización de este sueño. Ya sea en la formación de Asesoras Continuum, en la formación de asesoras de porteo Mimos y Teta, en sus talleres, charlas, la actividad que quieras tomar de ella, encontrarás calidad, profesionalismo y, por sobre todo, a una mujer, a una madre, a una profesional dispuesta a enseñar, a formar y acompañar tu camino a cumplir tus sueños.

Ella te entregará las herramientas que necesitas para sacarte partido, para empoderarte, para cumplir tus sueños, No dudes en ser parte de este momento, toma estas herramientas y cumple tus sueños, no te vas arrepentir.

Andrea Sanchez.
Mi Vientre

Ni Diva, ni Rockstar

Ni Diva, ni Rockstar

Una rubia española me explica cómo hacer un nudo a la espalda con un fular semieslástico. Yo puérpera, transpirando a mil, con el espejo del baño en la pieza para estar cerca de la cama en caso de “cualquier cosa”, explicándole a un bebé de 6 meses lo que intentaba hacer, era una escena digna de una comedia. Mientras yo trataba de no perderme en la tela, la española con una envidiable facilidad, movía de atrás para adelante a su hijo y le daba teta mientras se dormía.

Así conocí a Nohemí Hervada, a través de sus videos de porteo, sin imaginar a dónde llegaríamos y qué significaría para mi vida.  Hace más de dos años que vivo la aventura más grande de mi vida: La maternidad que ha sido una revolución de hormonas y prioridades, pero sobre todo de amor que le ha dado giros hermosos y sincrónicos a mi vida.

Ya no rubia, el 2014 me contacté con Nohemí para postular a hacer la fórmación de Asesoras Continuum y desde entonces comencé un maravilloso viaje del que me encantaría que muchas y, por supuesto muchos, puedan ser parte. Nohemí viene a Chile en menos de un mes y podremos estar con  una gran mujer que ha escrito y dicho por muchas mujeres, que ha inspirado a muchas emprendedoras y que ha despertado sueños de muchas madres.

Ni Diva Ni Rock Start, pudiendo serlo -le encantan las fotografías y cantar-, Nohemí es una mujer cercana, accesible, directa y comprometida con las mujeres, las madres y, sobre todo, con las y los bebés. Es una emprendedora que ha sabido compatibilizar la maternidad y el trabajo, cambiando el paradigma de la crianza.

Equipo de Asesoras Continuum en Chile

Equipo de Asesoras Continuum en Chile

Viene a Chile y estará en Santiago. Viene a invitarnos a mirar más allá de lo que nos han dicho o nos han hecho creer, viene a empoderarte, a sacarte partido y a asesorarte.

En Santiago, compartiremos con ella en la comuna de Puente Alto, un tremendo regalo. Aunque pareciera ser lejos (yo vivo en Maipú), vale la pena el esfuerzo, el pique, la micro, la bencina, el taco…Que no sea excusa (cualquier parte podría ser lejos), además estaremos a un paso de la Estación las Mercedes de la Línea 4.

Que Nohemí venga a Chile es una tremenda oportunidad para reconocernos, para aprender de nosotras mimas, para darle un giro a lo que estamos y no estamos haciendo, para mirar en perspectiva nuestras vidas.

Es una gran posibilidad de abrir espacios, de generar redes, de que sigamos tomando consciencia!

¡En Chile ya hay Asesoras Continuum, Asesoras de Porteo de Mimos y Teta y más!
¡Tú puedes ser la próxima!

Viviana Salazar
Mamivi

 

#NohemíenChile #esperandoconlosbrazosabiertos #LoPrimeroEsSoñarlo

Toda la información del evento AQUÍ

CartelPromoSantiago

No puedes dar si no tienes

No puedes dar si no tienes

Das lo que tienes: Así de sencillo.

Y a la vez tan complejo y tan profundo.
Dijo un sabio: «Hay más felicidad en dar que en recibir». Y lo cierto que es que quien lo ha experimentado sabe que es cierto.
Entonces la pregunta es:
-¿Por qué no vivimos en un mundo más generoso?
¿Por qué hay tanta gente que nunca tiene suficiente y sigue intentando acaparar mientras observa impasible las enormes carencias de su prójimo?

Imagino que es una cuestión no fácil de responder en una simple respuesta. Pero si lo intentáramos, seguramente volveríamos al inicio del post:

Si no tienes, no das

Nadie puede compartir un pan que no tiene. Y nadie puede ser generoso cuando siente un vacío dentro que nunca llena por mucho que acumule. Si me siento vacío, no puedo pensar en compartir, porque la base de mi vida, mi impulso vital es intentar llenarme yo.
Ahora esperaréis alguna explicación filosófica de por qué  tenemos ese vacío interior. Pero no voy a hablar de eso ahora. Voy a hablaros de neurobiología, de neurociencia.
Hemos sido  educados pensando que la mejor inversión que podían hacer los padres para sus hijos era pagarles unos buenos estudios, la academia de inglés, la mejor universidad. Y algunas familias se han desgastado literalmente para conseguirlo.
Y resulta que la mejor inversión para el futuro estaba  más cerca, mucho más cerca en tiempo y en espacio. No había que esperar, ni buscar, ni ahorrar, ni pagar. Estuvo a nuestro alcance todo el tiempo.

La mejor inversión para la inteligencia y la salud de los hijos, a corto, a medio y a largo plazo, era tan sencilla y tan lógica que no la vimos

[Tweet «La mejor inversión para la inteligencia y la salud de los hijos, a corto, a medio y a largo plazo, era tan sencilla y tan lógica que no la vimos. «]

Cuando empezaron a privarnos de ella, de forma generalizada ni lo notamos. Incluso ahora, cuando nos demuestra la ciencia las consecuencias de haber perdido ese recurso fantástico e insustituíble, nuestra disonancia cognitiva nos hace en muchos casos, negar lo evidente.

Nohemí Hervada y Nils Bergman (Marzo 2016)

La semana pasada estuve en el seminario organizado por Terra Mater Neurociencia y Epigenética del Nacimiento, impartido por Ibone Olza y Nils Bergman. Cuando te pasas un día entero oyendo explicar la relación entre la forma de nacer y el comportamiento social, cuando conoces estudios que demuestran la importancia de la no separación del recién nacido con su madre, cuando entiendes todo el entramado neurológico que desencadena el simple hecho de dejar al bebé piel con piel en su hábitat (el cuerpo de su madre), cuando te das cuenta que la base no sólo de lo que somos, sino de cómo reaccionamos  a las situaciones de la vida se forja en esos primeros minutos, horas y días… cuando comprendes el alcance de ese proceso empiezas a plantearte preguntas y a atisbar algunas respuestas.

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barak morganUna sociedad formada por seres con carencias básicas, por criaturas sometidas a estrés tóxico por separación del cuerpo que necesitan para la regulación de todos sus sistemas, estará formada por individuos que viven en una situación de estrés elevado, cuyas reacciones estarán reguladas no por la oxitocina, sino por otras hormonas, como la vasopresina y el cortisol. Personas programadas desde la cuna para adaptarse a vivir en un  medio hostil, con una estrategia de historia vital lenta (Barak Morgan 2013)  con todo lo que eso implica. El recién nacido viene preparado para que su neurocepción (Porges) evalúe si el medio en el que está es un medio seguro , un medio peligroso, o un medio donde la vida se ve amenazada. En base a eso organizará su respuesta adaptativa, lo que, por supuesto, influiría en su forma de ver la vida y reaccionar a ella.

Cuando el conjunto de los seres que poblamos el planeta ya hemos nacido y crecido en este ambiente inseguro, tendemos a ser «ahorradores» con los recursos disponibles, a no compartir, lo que David Barker denomina  en su Hipótesis de Programación Fetal el  «fenotipo ahorrador».

Queda claro, cuantos más estudios conocemos, que alterar los procesos necesarios que se tienen que dar entre madre y bebé es algo mucho más serio y con un alcance mucho mayor que lo que podríamos pensar. Como dice Michel Odent, hay una relación entre el nacimiento y los orígenes de la violencia.

Entender lo que supone la forma de nacer nos ayuda a entender el mundo en que vivimos.
Divulgar este conocimiento contribuye a cambiarlo.

Llevo casi 10 años trabajando  directamente con las familias, promoviendo el contacto entre el recién nacido y su madre, la separación 0, la lactancia, el porteo, el vínculo sano entre los niños y sus padres… Y llevo los últimos años de mi vida profesional trabajando además, a otra escala mayor  estos mismos temas.
Con el trabajo de formación de asesoras y de divulgación pública se multiplica el alcance de toda esta información. Este trabajo me permite  llegar de forma más amplia a personas, que a su vez, se encargarán de transmitir todo este conocimiento en su entorno.  Se trata de recibir primero, y de dar después.

Embajadoras

Somos embajadoras de la importancia del contacto, del vínculo, del apego. Enseñamos cómo la lactancia y el porteo son piezas que encajan perfectamente en el engranaje de la crianza del ser humano. Y lo hacemos desde nuestro rol de madres, de mujeres y de profesionales.

  • Es un privilegio vivir en primera persona el interés de cada vez más madres, padres y profesionales en estos temas.
  • Es un privilegio tener cada vez más alumnas de todo tipo, entre las cuales destacan un gran número de  profesionales  sanitarias, que quieren aunar a su conocimiento previo, el que proveemos las formadoras de asesoras de maternidad y asesoras de porteo.
  • En un privilegio llegar a más de 14 países con nuestra formación on line.
  • Y es un privilegio, sobre todo, hacer realidad la gira de cursos, talleres y conferencias #LoPrimeroEsSoñarlo en Chile (2016) y Argentina y Uruguay ( 2017).
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    NHChile

Estoy deseosa de compartir mi trabajo y mi formación con todas las personas interesadas de un país que tanto cariño me ha demostrado siempre.  Este viaje sin duda contribuirá a que más gente trabaje por promover lo que consideramos  importante. Primero recibo, luego doy: Esa es la clave.

Si tú también quieres contribuir al cambio de paradigma en lo relacionado con el nacimiento y la crianza ¡ te espero en cualquiera de mis ofertas de formación presencial u on line!

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Comer siempre pan duro

Comer siempre pan duro

¿Cuántas veces has oído eso de :
“No esperes a decir a tus seres queridos que les quieres”?

Seguramente hemos compartido decenas de carteles con ese tipo de mensajes.
Pero lo cierto es que nuestra conciencia sobre la fragilidad de la vida es breve. Nos dura el tiempo justo de hacer un repaso mental rápido para recordar si nos despedimos de los nuestros ese día con un beso y un “te quiero” o con un simple “hasta luego”.

Estamos diseñados para intentar sobrevivir, así que no nos recreamos en pensar que puede que no lo logremos hoy.
Vivimos como si fuéramos eternos, y eso es bueno.
Pero es falso.

Lazarillo de TormesVivimos haciendo planes para mañana, para el mes que viene, para nuestra jubilación… cuando lo cierto es que nadie tiene garantizado llegar a cumplirlos. No se trata ahora de hacer del Carpe Diem nuestro grito de guerra y vivir sólo el momento presente, porque en el mundo en que la mayoría nos movemos, para que haya un presente con cierta calidad de vida hemos tenido que tener algo de cabeza en en algún momento más o menos lejano en el pasado. Pero sí se trata de ser sinceros y pensar si somos de los que de verdad disfrutamos el hoy, aunque dediquemos parte de nuestro tiempo al mañana.

Cuando era pequeña a veces iba con mi abuela a visitar a una familiar con muchísimo dinero pero muy tacaña. Cuando esta mujer me ofrecía merendar, siempre era con pan duro. Mi abuela me decía: “Esta mujer siempre come pan de ayer. ¿Algún día parará y empezará a comer el pan del día?»
Esa frase :“comer siempre pan de ayer”, se me quedó grabada como ejemplo de personas que no disfrutan nunca el presente.

No quiero pasarme la vida comiendo pan de ayer.
No quiero mi pan caliente y recién hecho de hoy comérmelo duro mañana.

……….Quiero querer a la gente que quiero cada día de mi vida y demostrárselo.

……….Quiero que cada vez que me separo de los míos sea con un gran abrazo y un beso, nunca con un enfado que solucionar a la noche. Porque a veces, sencillamente no hay noche.

……….Quiero que mis prisas, mis proyectos emocionantes y mis ganas de vivir no se coman los momentos de sencillamente mirar a mis hijos y agradecer tenerlos en  mi vida. Quiero que sepan que son mi mayor motivo de orgullo. Sin duda lo mejor que he hecho nunca.

……….Quiero pasar mi vida trabajando con gente que aprecia lo que hago y con gente a la que yo valoro y no malgastar mi energía y mis talentos para otros que ni los aprecian, ni los valoran, ni los remuneran.

……….Quiero que mis amigas sepan que aunque lejos, pienso en ellas cada día, como uno de los mayores regalos de mi paso por la vida. Aquéllas que siguen conmigo y otras que, por diversos motivos, ya no están.

……….Quiero llorar cuando la gente que quiero llora, y reír cuando ellos ríen, y celebrar sus alegrías y maldecir las injusticias que sufren. Quiero que por encima de todo, sepan que no están solos.

……….Quiero, como dirían las aspirantes a Miss Universo: la paz mundial y la concordia, pero mientras eso llega, me gustaría pensar que puedo contribuir a un pedacito de eso a toda esa gente que me importa.

Quiero comer con los que quiero mi pan del día, cada día.

Eloísa, Mercedes, Elena y yo

#LoPrimeroEsSoñarlo

#LoPrimeroEsSoñarlo

nohemi hervada-4 años

Una soñadora de 4 años

Yo siempre quise ser abogada.
Desde muy pequeña, tanto que mis amiguitas no sabían qué era eso que yo quería ser. Ni siquiera sé de dónde nació ese deseo porque en mi familia no había abogados ni nada parecido. Imagino que vería alguna serie de TV y me fascinaría eso de defender a los inocentes de las injusticias. “Abogada de pleitos pobres” me llamaba mi padre.

Llegada la edad de ir a la Universidad decidí dejar de estudiar y ponerme a trabajar para poder independizarme cuanto antes. Con 19 años ya vivía sola. No estudié una carrera, pero nunca me sentí frustrada porque estaba viviendo la vida que quería, donde quería y como quería.

El aprendizaje de esos años fue de mucho más valor para mí que cualquier carrera dirigida por otros.

¿A dónde van nuestros sueños?

Nohemi Hervada- 19 años

Con 19 años en Puerto de la Cruz (Tenerife)

De niños solemos soñar con profesiones que idealizamos. Y la vida y sobre todo los adultos se encargan de enseñarnos que “soñar” es una inutilidad, que no es práctico, que los soñadores rara vez pueden pagan una hipoteca, el coche y las vacaciones en la playa.

Y así vamos creciendo y cambiamos los sueños por “promesas de éxito”. Por supuesto, un éxito prediseñado, con un camino único para lograrlo.
Mi generación y las siguientes probablemente son las mejores preparadas de la historia de nuestro país. Pero no son las generaciones con más triunfadores y gente feliz y realizada, más bien al contrario.
Pagamos el precio de renunciar a soñar con menos éxito y más frustración. Y ahora, en una vuelta a la casilla de salida de este gran Juego de la Oca, con muchos más años, cargas y frustraciones, buscamos la motivación que nos arrancaron y traíamos de serie.
Y entonces escuchamos a expertos en motivación decir que persigamos nuestros sueños. Ahora resulta que sí es lícito, hasta deseable, soñar y les escuchamos, algo resabiados, pensando por dentro: “ a estas alturas, ya ni sueños tengo”.

Hace falta valor para decidir recuperarlos, o para soñar otros nuevos.
Y hace falta valor para decidir 
perseguirlos.

Las crisis como impulso

Yo nunca quise tener un negocio propio.nohemi_hervada_loprimeroessoñarlo Me resultaba cómodo trabajar para otros, cobrar mi sueldo “seguro” y luego dedicar mi tiempo libre a mis aficiones. No es que eso sea malo. Es que es un timo. Sobre todo porque cuando eres madre, ya apenas hay tiempo libre y entonces tu vida se reduce a intentar dividirte ( o multiplicarte) entre tu trabajo, la intendencia familiar y la crianza de tus hijos. Y tus hobbies, tus aficiones y tus proyectos vitales se quedan en el cajón esperando a que vuelva a sobrarte tiempo.

Por suerte desperté a tiempo. O más bien, me empujaron de la cama. Gracias a una crisis personal y familiar me vi en el abismo de tener que decidir qué hacer con mi vida, hacia dónde enfocarla y cómo mantener a mis hijos.


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En ese momento pensar en tener un trabajo satisfaciente, económicamente rentable, que me permitiera disponer de mi tiempo, que no me obligara a renunciar a mis hijos, que me hiciera crecer como profesional y que contribuyera a lo que siempre quise: mejorar el mundo, parecía un sueño.


Y decidí soñarlo

  • Soñé que una simple mamá con muchas habilidades diferentes fruto de una curiosidad insaciable podría convertirse en una empresaria de éxito.
  • Soñé que no necesitaba avales externos para trabajar en aquello en lo que era buena.
  • Soñé que si no existía mi profesión, podía inventarla.
  • Soñé que mi trabajo podría inspirar a muchas otras mujeres a tomar las riendas de su vida personal y profesional.
  • Soñé que a la gente le gustaría leer lo que escribía.
  • Soñé que algún día viajaría por el mundo para hablar de lo que me apasiona a personas que quisieran escucharme.
  • Soñé que lo haría con mis hijos.
  • Soñé con un mundo en el que sean mujeres las que hablen a otras mujeres de lo que es intrínsecamente nuestro.
  • Soñé con vivir de lo que me apasiona: comunicar.
  • Y soñé con viajar a un país donde muchísima gente me ha demostrado tanto cariño a pesar de estar a miles de kilómetros de distancia.

Hoy es un placer deciros que todos esos sueños se han cumplido.
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¡Chile allá voy!

#LoPrimeroEsSoñarlo

Si quieres conocer todos los detalles visita la web  pinchando en la imagen y entra en el grupo de Facebook:
Quiero conocer a Nohemí Hervada en Chile

Actualización del Post:
«LoPrimeroEsSoñarlo» se ha convertido en el lema de mis giras internacionales.

  • En mayo de 2016 estuve en Chile
  • En mayo 2017 en Argentina y Uruguay
¿Tienes espíritu de funcionario?

¿Tienes espíritu de funcionario?

Soy hija y nieta de funcionarios. Conozco de cerca bastante de  lo bueno y lo malo de este trabajo.

Sé  lo que es la desidia en el trabajo, oír a compañeros de trabajo decir: «para lo que nos pagan demasiado hacemos» o » no te vuelvas loca que no te lo van a agradecer».

He vivido de cerca la injusticia de ver jefes con carrera que tienen el cargo y el sueldo, cuando subalternos hacen el trabajo de verdad.

funcionario ©Forges

©Forges

He visto funcionarios pasar la mañana leyendo periódicos o haciendo solitarios en su PC, mientras la mesa de algún otro se llenaba sin parar. Al buen trabajador se le premia con más trabajo, al inútil o indolente, precisamente con lo contrario, «a Martínez no se lo encargues que es un inútil, si quieres que se haga dáselo a López».

El motivo por el que la  mayoría de la población sueña con ser funcionario no es precisamente por su vocación de servicio, si no  porque tenemos interiorizado que al conseguir «tu plaza» , tendrás la ansiada SEGURIDAD que todo el mundo persigue. Es como lo de «una vez salvo, siempre salvo» que rezan algunas religiones, o lo que es lo mismo: «esfuérzate ahora y luego échate a dormir»

©Forges

©Forges

Esa aspiración es comprensible en un país donde la tasa de paro es vergonzosa y preocupante. En épocas difíciles, saber que pase lo que pase, a final de mes entra el sueldo  (aunque sea poco) da mucha tranquilidad. Que se lo digan a mi familia de  7 miembros que dependía de ese único sueldo fijo.
Un trabajo fijo y seguro, para toda la vida. Esto era lo que querían nuestros padres para nosotros, y esto es lo que una gran parte de la población ha comprado como la clave del éxito.
Por ello hay jóvenes ( y no tan jóvenes) encerrados durante meses y/o años, estudiando para aprobar un examen con nota, para conseguir la ansiada plaza que le compense el esfuerzo de tanto tiempo.

¿Es malo eso?

Depende.
Veamos la etimología de la palabra funcionario. Dice Amando de Miguel, en esta publicación:

La palabra ‘funcionario’ entra en el español muy tarde, a mediados del siglo XIX, cuando se organiza el Estado liberal. Claramente viene del francés (fonctionaires), puesto que Francia era entonces el modelo del Estado.

Antes de eso, existía en español la palabra ‘función’, derivada del latín, en el sentido de “ejercicio de algún empleo, facultad u oficio”. Ese ejercicio llevaba consigo la noción de cumplimiento de una obligación. Cuando esa función se hace “pública”, el que la ejecuta es el “funcionario”.

Tampoco está mal la idea de “servidor público” (civil servant). Es de admirar ese tipo de funcionario que realmente disfruta de su trabajo, siempre dispuesto a atender al público. Está también la caricatura del funcionario resentido cuyo empeño parece ser el de poner trabas a los administrados.

¿Qué es un funcionario?

El término funcionario tiene su origen en el latín. Proviene de functio, functionis cuyo significado es ejecución, cumplimiento, ejercicio, desempeño. Esa palabra a su vez está formada por functus, supino de fungor, fungi, functus sum que es desempeñar, cumplir con, ejercer un cargo del Estado. A esa raíz func-, se le agrega el sufijo -tio(n) que indica acción y efecto, más el sufijo –arius que denota lugar. Puede considerarse entonces que el concepto etimológico de este vocablo es el que ejerce la acción y efecto de un cargo del Estado. (Leer más en Quees.la )

Según  la web Definición.es

Lo habitual es que el funcionario público tenga condiciones más beneficiosas (horario reducido, vacaciones más extensas, mayor seguridad laboral) para evitar que los mejores hombres trabajen en el negocio privado y lograr que permanezcan al servicio de la sociedad en general a través de las dependencias estatales.

 

©Morgan

©Morgan

Así, con estas definiciones en  mente, entendemos que un funcionario es un trabajador que el Estado contrata para un servicio público, al que se le da ciertos beneficios añadidos a la remuneración por su trabajo, para asegurarse de que se cuenta con los mejores profesionales. A día de hoy, si el beneficio no es la cuantía de su sueldo, sí lo es la seguridad del mismo.
Ese debió ser el origen de este sistema, y no dudo que haya funcionarios así,  pero  la realidad es que la expresión «espíritu de funcionario» no define al trabajador servicial y vocacional, sino  a un tipo de persona que ha hecho suyo el lema del «mínimo esfuerzo». Todos conocemos ( y sufrimos) un gran número de funcionarios que no sólo no son los mejores trabajadores en su oficio, sino que han llegado a ser tan indolentes y tener tan mala actitud para el servicio, que fuera de la administración, nadie les contrataría para su empresa privada.

¿Es peligroso el «espíritu de funcionario?

Por supuesto.

  • Es una lacra para el sistema público.
    Mantener empleados públicos que no son rentables y/o que son una lacra para el propio sistema (haced una encuesta entre vuestros amigos funcionarios a ver si no tienen algunos compañeros que desearían eliminar de un plumazo). Hablo del daño para la sociedad en conjunto.
  • Son los mejores embajadores de  la cultura del miedo.
    No el miedo sano, que puede ser impulsor, sino del otro, del paralizante. Esa idea de que hay que aguantar lo que sea para «mantener el trabajo». Porque «como no somos funcionarios y no tenemos nuestro trabajo seguro», tenemos que tener al patrón contento y ser buenos empleados, lo que suele traducirse en tragar con injusticias y pérdida de derechos. No creo que necesite daros ejemplos, seguro que todos habéis vivido en carne propia o de cerca estas situaciones.
  • No construyen, sólo demuelen.
    Si se sienten amenazados atacan al enemigo equivocado. En ciertas profesiones que antes eran siempre públicas, sacarse la carrera ya era garantía de tener trabajo. Así por ejemplo, quien estudiaba la especialidad de matrona, por ejemplo, sabía que tenía trabajo seguro. Pero en época de recortes y de menos contratación de empleo público, resulta que hay miles de individuos que se han pasado años preparándose para al acabar tener «su plaza fija», y ahora se encuentran donde nos encontramos todos: teniendo que buscarnos las habichuelas.
    Esto hace que no baste con haber sido un lumbreras en la época de estudiante o residente, porque ahora si quiero trabajar tengo que buscarme la vida por mi cuenta, y lo más duro para las personas con espíritu de funcionario,  es asumir que hay que seguir trabajando cada día. Saber que hay  que ser tan bueno que consiga que me paguen los usuarios directamente, en vez de ir a quienes provee el sistema público de salud sin coste añadido.
    Y claro, el cliente, al final es un tribunal más duro que el de los exámenes de la oposición. Porque tienes que examinarte cada día, con cada cliente, con cada servicio que prestas. Porque el cliente sí puede despedirnos. Y esta verdad es algo para lo que los individuos con espíritu de funcionario no se prepararon nunca.
    Por eso vemos a este colectivo en concreto muerto de miedo ante la nueva realidad que vivimos todos. Un escenario profesional amplio, cambiante y diverso. Donde las mujeres se informan, buscan, deciden y eligen. Y viendo que el sistema público no cumple sus expectativas, lo que hacen es buscar entre los profesionales que trabajan por cuenta propia aquél que les parece que responde a su necesidad. En ese marco, como pasa siempre que una sociedad cambia y evoluciona, aparecen nuevas profesiones para dar respuesta a las nuevas demandas.
    Así, cuando vemos a matronas atacar a las doulas, a las parteras, a las asesoras de maternidad, a las asesoras de porteo o a las fisioterapeutas, lo que vemos realmente es su incompetencia para ser un  colectivo  profesional compuesto por personas profesionales que la gente este dispuesta a contratar y  pagar.
    Porque las matronas buenas de verdad, trabajan. O dentro del sistema o fuera. Pero no andan llorando ni culpando al mundo de sus desgracia profesional. Lo que hacen es asumir ellas la responsabilidad de sus vidas y sus trabajos. Vamos, como hacen los abogados, fontaneros, dentistas y mecánicos. Como todo hijo de vecino.
  • Se contagia
    Quizás esta es la peor parte. Porque a veces consiguen que hasta personas sensatas y con buen juicio entren en pánico y actúen de forma totalmente incoherente.
    Y resulta entonces que la fantasía en la que viven este tipo de personas acaba siendo una realidad para más gente. Gente que se olvida que en nuestro país, por ejemplo, el intrusismo es un delito personal, que no se puede acusar a todo un colectivo de intrusismo, a riesgo de que sean ellos los que acaben denunciados por atentar contra el honor del colectivo o por competencia desleal.
    Gente que se olvida que existe la libertad personal, la libertad de elección y la Ley de autonomía del paciente.
    Gente que se olvida que incluso la Ley se orienta hacia la liberalización de servicios y facilidad de acceso al mercado laboral, no justo  lo contrario (Ley Omnibus).
    Gente, en definitiva, que en vez de aprender de la competencia, como hace cualquier emprendedor y/o profesional inteligente, se dedica a difamar  y a ladrar. En ocasiones usando tácticas más propias de terroristas que de personas profesionales en la que depositar nuestra confianza.

En resumen,  si tienes este horrible virus letal llamado «espíritu de funcionario» te aconsejo que cuanto antes lo destierres de tu vida.

  • 5000 firmas contra las doulasAsume de una vez tu responsabilidad personal y deja de querer que el «papá estado» te solucione la vida.
  • Deja de culpar a los demás que no te escogen a ti por saber lo que quieren
  • Deja de arremeter contra aquellas personas, profesionales,  que han demostrado saber escuchar a sus clientes, dándoles lo que piden.
  • Deja de criticar a quienes  han sabido «inventarse» una profesión y que día a día demuestran que saben venderla. Porque son buenas en lo suyo. Porque los «malos», esos, acaban «cerrando».
  • En definitiva:  deja ya de buscar «portadas» y busca «trabajo»…

o mejor no, mejor lee algunos fragmentos del texto que  escribió hace poco Risto Mejide para El Periódico.com: y que te invito a leer completo:

@Ristomejide

 «No busques trabajo»

(…)
No utilices el verbo buscar.

Utiliza el verbo crear. Utiliza el verbo reinventar. Utiliza el verbo fabricar. Utiliza el verbo reciclar. Son más difíciles, sí, pero lo mismo ocurre con todo lo que se hace real. Que se complica.
(…)

Mejor búscate entre tus habilidades. Mejor busca qué sabes hacer. Qué se te da bien. Todos tenemos alguna habilidad que nos hace especiales. Alguna singularidad. Alguna rareza. Lo difícil no es tenerla, lo difícil es encontrarla, identificarla a tiempo. Y entre esas rarezas, pregúntate cuáles podrían estar recompensadas. Si no es aquí, fuera. Si no es en tu sector, en cualquier otro. Por cierto, qué es un sector hoy en día.

No busques trabajo. Mejor busca un mercado. O dicho de otra forma, una necesidad insatisfecha en un grupo de gente dispuesta a gastar, sea en la moneda que sea. Aprende a hablar en su idioma. Y no me refiero sólo a la lengua vehicular, que también.
(…)

Y a continuación, déjate la piel por que quede encantado de haberte conocido. No escatimes esfuerzos, convierte su felicidad en tu obsesión. Hazle creer que eres imprescindible. En realidad nada ni nadie lo es, pero todos pagamos cada día por productos y servicios que nos han convencido de lo contrario.

Por último, no busques trabajo. Busca una vida de la que no quieras retirarte jamás. Y un día día en el que nunca dejes de aprender. Intenta no venderte y estarás mucho más cerca de que alguien te compre de vez en cuando. Ah, y olvídate de la estabilidad, eso es cosa del siglo pasado. (…)

PD: Gracias  A Lorena Moncholí por su asesoramiento.
Lorena es madre y abogada especialista en derecho sanitario, familia, maternidad e infancia

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¿Copia-pega o plagio?

¿Copia-pega o plagio?

¿OS habéis visto a veces buscando quién fue el autor de una cita que os gusta?
Hay quien cree que firmar una obra es puro ego. No voy a ser yo quien les convenza de otra cosa.
Lo que sé es que yo, como lectora, me gusta saber quién escribe las cosas que me gustan, que me emocionan, que me remueven, de las que aprendo…
Me gusta porque sabiendo quién lo escribe obtengo aún una perspectiva mayor.
Vendrá de mis tiempos de estudiante de literatura cuando para entender una obra analizábamos el contexto del autor.
Hoy soy yo la que escribo y publico. Mejor o peor, eso es lo de menos. Pero desde mi peor texto al más viralizado son mis palabras, mis emociones, mis sentimientos.
Soy yo, porque me desnudo en mucho de lo que escribo.
Nunca he escrito de algo que no conozca de cerca, caso todo lo que escribo lleva mucho de mí. ES MÍO.
Me encanta que esos textos circulen y fluyan y la gente los haga en cierto modo suyos porque se ven reflejados, porque les gusta, porque les emociona, porque conecta con ellos, porque les inspira, porque les anima o ayuda en cierto modo. Me gusta hasta cuando los critican porque si alguien se toma la molestia de reaccionar a algo que escribes es un privilegio.
Como escritora no entiendo ese fenómeno que se da en las redes y en el universo virtual de empeñarse en copiar un texto o un fragmento  de un texto eliminando la autoría, el título y/o el enlace a la obra.
Alguien me dirá:
-Igual quien lo comparte lo ha recibido  ya sin el nombre del autor
Y puede ser, pero se tarda cero coma en buscar el autor de un texto si está publicado. Se tarda menos que el tiempo que te lleva hacer un copia pega y, por supuesto, muchísimo menos que el tiempo que te lleva montar el fragmento o el texto en una imagen para compartirlo de forma viral. He aquí un ejemplo  de una imagen que alguien se tomó la molestia de crear con un fragmento de mi texto  «Vender el alma por un abrazo»:
Ejemplo de copia pega sin nombrar al autor ni fuente

Ejemplo de copia pega sin nombrar al autor ni fuente

Con mi texto «Las Renuncias de las Madres» viví en primera persona cómo otros compartían el texto casi atribuyéndose la autoría en sus muros y páginas públicas.
Es cierto que no lo firmaban, pero cuando la gente respondía cosas como:

-«Qué bonito, Gracias por escribirlo»,

quien lo compartió eliminando mi nombre y mi enlace respondía con  un «gracias» que llevaba implícito aceptar el reconocimiento de algo que no era suyo.

Lo peor no era eso. Lo peor es contactar con estas personas amablemente y recordarles que tu trabajo está protegido con una Licencia Creativa que permite la distribución mientras se nombre autor, fuente y enlace, y como respuesta recibir el silencio en el mejor de los casos , o directamente insultos, amenazas y desprecios. Es sorprendente ver cómo se sienten ofendidos quienes ofenden con sus acciones a otros  cuando se les increpa , aun con respeto y educación.

No estamos hablando sólo de faltar a la Netiqueta, estamos hablando de PLAGIO.

plagio

En un mundo donde internet ha desdibujado las fronteras y los límites, muchos se creen que es así para con todo lo que circula por el aire.

Me da igual que me acusen de ególatra, mi trabajo es mío y me gusta verlo firmado.

Por supuesto que mi ego se siente bien cuando alguien te dice que les gusta lo que escribes, cuando lo comparten y cuando recibo comentarios positivos por lo que hago. La mayoría de las veces no lo escribí con ese propósito, pues curiosamente, mis textos más leídos son los escritos más con mis tripas que con mi cabeza de bloguera y empresaria.

  • Me da igual que creas que soy vanidosa
  • Me da igual que yo te caiga mal y no quieras ver mi nombre al compartir mi trabajo
  • Me da igual qué oscuro motivo te mueve a usar mis palabras y eliminar mi firma como si  ese texto fuera tuyo o como si hubiera aparecido de la nada a modo de mensaje divino.
  • Me da igual si eres mala persona y envidiosa o sencillamente torpe e ignorante de cómo funciona la propiedad intelectual.
  • Me da igual todo eso pero EXIJO que si usas mi trabajo lleve mi firma, la fuente y un enlace a la obra original.
Mi versión para responder al anterior sin firma

Mi versión para responder al anterior sin firma

Ese es el mensaje para quien hace este tipo de cosas, y para todos los demás que sencillamente leéis y comentáis sobre ello, por favor:

  • No contribuyas al desprecio por el trabajo ajeno
  • Cuando veas un texto sin autor, pregunta a quien lo publica directamente si es suyo  o no
  • Si no es suyo  pregúntale por qué no va firmado
  • Si tú conoces al autor, cítalo tú.

No hay falta de respeto grande o pequeña
¡Hay o no no hay respeto!

La maternidad sin tabues

El whatsapp ¿ángel o demonio?

El whatsapp ¿ángel o demonio?

Revisa tu factura de teléfono móvil.
¿Cuántos SMS has mandado el último mes?  Yo, ninguno.
¿Recuerdas cuántos mandabas hace unos años?

El mundo tecnológico ha cambiado drásticamente nuestra vida y la forma en que nos comunicamos.
Cuando yo era adolescente, para quedar tenía que bajar a la cabina y llamar por teléfono a mi amiga. Una vez que quedabas ya no había vuelta atrás: ibas o dejabas colgado a alguien.
Ahora, en permanente conexión, podemos cambiar los planes al minuto, informar de cada movimiento que hacemos estemos donde estemos.

 

compartir ubicación
¿Es todo ventajas tener la tecnología tan incorporada en nuestra vida?

Seguro que hay infinidad de artículos hablando de la adicción a las tecnologías, a los mensajes, a las notificaciones, etc.
Yo hoy quiero contaros cómo el whatsapp me ha ayudado como emprendedora a facilitarme la vida y ahorrarme trabajo.

El Whatsapp para mí es un ángel por:

  • Es gratis*
    Parece una obviedad, pero para un emprendedor cualquier gasto sale de sus beneficios, así que disponer de una herramienta de comunicación casi inmediata a coste prácticamente 0 es algo a considerar.
    Como os decía al principio, una conversación por SMS puede suponer unos € de menos en el bolsillo, en el de todos los implicados además.
  • Universal*
    Casi todo el mundo lo tiene instalado lo que hace que, aunque no sea la App perfecta, es la que nos permite comunicarnos con la mayoría de las personas que necesitemos.
  • Audios
    Desde que instalé esta aplicación empecé a usar los mensajes de voz para comunicarme. Al principio la gente se sorprendía pues muchos desconocían esta opción.
    Como emprendedora, cuando alguien me hace una consulta por correo, bien de un producto de mi tienda on line, de mis servicios como asesora, o de mis cursos de formación y/o desarrollo personal, responder por escrito requiere que esté sentada frente a mi ordenador.
    Las madres emprendedoras trabajamos muchas veces aprovechando ratos «perdidos» aunque no estemos «sentadas» en casa, ni con el portátil cerca, ni con ambas manos libres.Responder estas consultas por audio me permite varias cosas imprescindibles para un emprendedor:

    • Ahorro de tiempo. 
      Muchas consultas que requieren unos 10 minutos por escrito se responden en 2  o menos con un mensaje de audio.
    • Rapidez en la respuesta
      Si recibes un mensaje mientras haces cola en un banco, o mientras esperas a que salgan los niños de alguna actividad, mientras te tomas un café o mientras viajas (por supuesto no si conduces tú), puedes responder  sin necesidad de esperar a llegar a casa.
    • Fidelizar al cliente
      Cuando esas consultas se hacen para decidirse por una venta o por una queja, la rapidez en la respuesta suele ser clave para que su experiencia comercial contigo sea buena y cerrar una venta o fidelizarlo incluso a pesar de algún contratiempo.
    • Cercanía
      El mensaje de voz resulta más cercano que un mensaje escrito. Nuestro tono de voz y la forma de hablar transmiten mucha información sobre nosotros y nuestra forma de trabajar. La gente quiere saber con quién hace tratos y oír nuestra voz siempre es mucho más cercano que leer un correo.
    • Marketing de tu propio trabajo
      Cuando me escriben con una consulta y respondo con un mensaje de voz, para  mí, que trabajo cobrando mis asesorías es una forma de mostrar cómo trabajo a alguien que no sabe si le merece la pena pagar por mis servicios.
      Si quedan satisfechos con esas consultas breves, es más fácil que te contacten para sus consultas más detalladas.
    • Perder el miedo a hablar en público
      Hablar frente a desconocidos es uno de los miedos más habituales. Una forma de ir venciendo ese miedo es empezando con este tipo de mensajes de voz breves.
      Si te notas insegura mandando mensajes a desconocidos puedes usar primero  la grabadora y escuchar tu respuesta antes de enviarla por si ves que necesitas algo más de práctica. Pero en mi experiencia te diré que  la naturalidad siempre es algo que los clientes agradecen. Mientras un mensaje sea respetuoso, siempre es bien recibido.
  •  Trabajo en grupo
    La posibilidad de crear grupos para compartir conversaciones es un ahorro de trabajo cuando trabajas con más personas. Si lo sabes gestionar bien, y los grupos son reducidos, puede ser una herramienta muy útil.
  •  Emoticonos
    Algunos pueden pensar que es algo nimio, pero en un mundo cada vez mas consciente de la inteligencia emocional, el hecho de poder incluir en nuestros mensajes de texto, emoticonos,  añade expresión y «entonación» a nuestro frío mensaje escrito, aparte de otras ventajas, avaladas por estudios, que puedes leer aquí.
  • Guardar el historial
    A veces de una conversación salen ideas interesantes. Puedes guardar una conversación enviándotela al correo electrónico junto con los archivos enviados y/o recibidos.

 

Estas son sólo algunas de las ventajas que yo le saco a esta app. Y aunque no me quiero centrar en este post en lo negativo, sí os quiero recordar que como casi todo, hay una parte negativa que deberéis aprender a gestionar si queréis que sea la app la que os sirva a vosotros, y no al revés. Por eso ahí van unos consejos.

Controla el demonio del  Whatsapp :

  • No tienes obligación de responder  a todo el mundo
  • No tienes obligación de responder inmediatamente
  • Huye de los grupos multitudinarios
  • Huye de los grupos «familiares»
  • Silencia los grupos no VIP
     Si  realmente no puedes huir de ellos ( grupo de mamás del cole por ejemplo 😛 ), al menos siléncialos e impide las descargas automáticas o llenarás tu movil de los «momentos imperdibles» de todos los niños del colegio y sus familiares.
    Yo sólo tengo 1 grupo VIP, el de mi equipo de trabajo Continuum. Cuando mis niños están en el cole, si pasa algo, me mandan un mensaje privado, no al grupo. Lo realmente Urgente siempre es directo.
  • Si has acabado una relación bloquea a tu «ex».
    Por muy bien que lo lleves acabarás mirando 100 veces al día si está «en línea» y eso, aparte de ser muy malo para tu salud emocional, es totalmente antiproductivo como emprendedor.
  • POR FAVOR, POR FAVOR, POR FAVOR: VIGILA MUY BIEN ANTES DE DARLE A ENVIAR QUE SEA EL DESTINATARIO CORRECTO diablo

Dicho esto, me gustaría que me dejaras un comentario al post indicando si para ti el WhatsApp es más un ángel o un demonio en tu vida. ¿Te animas a la encuesta?

Qué implica trabajar gratis

Qué implica trabajar gratis

«¡Qué morro las que cobran!
Menos mal que hay gente que ayuda gratis»

Esa frase es muy oída en mi sector. Como somos mayoritariamente madres que trabajamos en temas relacionados con el cuidado  tenemos incorporado el «chip», que no es otra cosa que una creencia errónea y un prejuicio, de que los servicios relacionados con el cuidado no se deben cobrar.

Este es un tema con un trasfondo más amplio que el que se ve a simple vista. Cada vez que alguien recrimina a alguien su derecho a cobrar debería pensar en el mensaje que está transmitiendo, a sí mismo, al otro, y a la sociedad.
Mensajes como estos:

  • Me siento superior a ti juzgando si tú debes o no debes cobrar por lo que haces.
  • Me molesta que cobres por algo que necesito de ti y en vez de analizar de dónde viene esa reacción, proyecto mi enfado en ti y en tu derecho a recibir el pago por tu trabajo, experiencia y conocimientos.
  • Quiero aprovecharme de esa experiencia y conocimientos, porque reconozco que es más valioso y más fácil que hacerlo  yo o aprender sola, pero no quiero pagarte por ello.
  • Te doy la oportunidad de que me ayudes. Es un privilegio que me dediques tu tiempo porque soy mejor y más importante  que tú.
  • El dinero es «sucio».
  • Mi tiempo es más valioso que el tuyo.
  • Mi necesidad está por delante de las tuyas y las de tu familia.
  • No quiero un trato justo, ni equitativo. Quiero conseguir algo de ti sin que tú recibas nada a cambio.
  • La satisfacción de haberme ayudado tiene que valerte como moneda de pago.
  • Mi agradecimiento  engrandecerá tu ego y ese es pago más que suficiente.
  • Si no estoy de acuerdo con tus condiciones  no solo tengo derecho a no aceptarlas, sino  a enjuiciarte moralmente y  a criticarte.
  • El voluntariado es la forma más altruista de dar un servicio y por supuesto no perpetúa la diferencia entre el que otorga el servicio y quien lo recibe. No fomenta la diferencia de clases y siempre se hace con los motivos más puros.

He dedicado miles de horas al voluntariado y a día de hoy una parte de mi trabajo como asesora lo hago sin ser remunerada económicamente. Eso no significa que no entienda que es un arma de doble filo.

Nada es gratis: alguien lo paga

Trabajo para conseguir un cambio de paradigma en la forma de vivir, en la forma de criar y eso implica cambiar mentalidades y creencias muy arraigadas. Eso significa que no solo divulgo información a quien quiere oírla sino también a aquéllos que no saben aún si la quieren oír. Por eso parte de mi tiempo lo dedico a escribir artículos, grabar vídeos, publicar  y compartir información interesante y responder consultas por diversos medios  sin remuneración de parte de quien recibe la información.

Yo pago por contar lo que sé.

Del mismo modo que muchos escritores pagan para publicar su trabajo. Motivos para actuar así hay varios, algunos son impuestos por las circunstancias, otros muy loables y otros directamente relacionados con el ego.

Os voy a poner el ejemplo de un escritor.

EL que escribe normalmente quiere que le lean, y por supuesto le gustaría vivir de ello, pero  para llegar a eso, antes tiene que llegar a convertirse en alguien que la gente quiera leer. Y si no te conoce nadie, nadie va a pagar por leerte. Por eso, a no ser que ganes un premio con tu primera novela y directamente te conviertas en un objetivo interesante, antes de poder vender tu trabajo, has tenido que promocionarlo, y eso a veces, incluye regalarlo.

Eso no significa que no tenga valor, significa que le das tanto valor que quieres algún día vivir de ello y esa es tu estrategia a medio y largo plazo. En este caso pues, regalar tu trabajo es un medio para un fin.

A veces el que escribe decide regalar su trabajo para algo o alguien. Quizás le pidan una colaboración  para alguna revista, o que escriba un prólogo a otro autor. Puede que decida que parte del beneficio de su trabajo vaya destinado a alguna obra social… Pero esto puede hacerlo siempre  y cuando la mayor parte de su trabajo sea reconocida, valorada y pagada. Si no tiene para comer y  pagar la casa, dudo que se dedique a seguir regalando su trabajo altruístamente.

Pero incluso en este caso, obtiene algo a cambio, y aquí entro en el tercer supuesto.
Cuando yo regalo mi trabajo estoy obteniendo un pago, que quizás no es con dinero, pero sí en reconocimiento, agradecimiento, posicionamiento, prestigio, fama…  Tengo por supuesto derecho a que ese pago me compense de no recibir dinero, y tengo derecho a preferir cobrar con dinero. Lo que no es de derecho es que alguien juzgue que un pago es moralmente reprobable argumentando que lo que se ofrece gratis es mejor.

trabajar gratis

[Tweet «Ningún producto o servicio es gratis, alguien lo paga. O lo pagas tú o lo paga otro.»]
EL pago que recibo con dinero cierra el círculo: tú necesitas un servicio, yo te lo doy, tú me pagas: FIN.

Además cobrar  implica una responsabilidad: tengo que ser profesional y dar un servicio justo a lo que cobro. Me obliga por así decirlo a ser bueno en mi trabajo, porque además, de eso depende que siga trabajando en esto o no.
EL pago que recibe el ego, por el contrario, nunca acaba, porque el ego siempre suele querer más.  EL que recibe «el regalo» se siente eternamente agradecido y se corre el riesgo de verse siempre en el rol de tener que demostrar su agradecimiento una y otra vez: el círculo nunca se cierra.
Por otro lado, el no cobrar es una trampa para los mediocres: como no he exigido pago, no me pueden exigir mucha responsabilidad, así que da un poco igual si soy bueno o solo regular, porque «doy lo que puedo y gratis».
No es extraño ver gente mediocre en su profesión regalando su trabajo y no siempre es por bondad, es porque nadie pagaría por él, porque no lo vale.

En resumen:

  • Todo el mundo es libre de tener una opinión, de pensar que el trabajo de otro no vale nada o vale poco o vale mucho, incluso  de juzgarlo si le apetece.
  • No somos libres  de imponer nuestro juicio a los demás.
  • No tenemos derecho a exigir que nos den algo a cambio de nada, o a cambio del reconocimiento si la persona considera que ese no es el pago que quiere.
  • No tenemos derecho a criticar desde la envidia o la superioridad moral, por muy disfrazada de ecología, hermandad, sororidad o espiritualidad que esté.

 

Hasta Jesucristo en una ocasión respondió a un debate parecido con una lección magistral (Marcos 13:12-17):

«Den al César lo que es del César»

Así que no seamos nosotros más papistas que el papa. Agradezcamos vivir en una sociedad donde cada uno ofrece y escoge en libertad.

Un Salto de fe

Un Salto de fe

Te invito a ver esta escena de la película Indiana Jones y la Última Cruzada.

Es un video muy usado en el coaching empresarial, aunque quizás el primero en plasmar esta idea fuera el propio Machado:

«Caminante no hay camino
Se hace camino al andar»

Creemos que vamos por un camino trazado de antemano por alguien o algo, incluso por nosotros mismos, cuando en realidad a cada paso que damos, incluso antes, con la intención de darlo creamos la realidad de ese momento.

da el primer paso y el camino aparecerá

Yo he tenido muchos momentos en mi vida de verdadero «bloqueo». De pánico. De incertidumbre, de no saber qué hacer.
Momentos en los que te planteas que tu realidad aunque no sea confortable es más soportable  que levantar el pie en el aire para dirigirte hacia lo desconocido.
Y en esos momentos es cuando necesitas un salto de fe como Indiana.
No todos tenemos esa fe, no todos la tenemos siempre. No todos somos personas decididas y animosas. De hecho, la mayoría somos bastante cobardes  y miedosos. Practicamos más a menudo de lo que pensamos aquello de :

«Virgencita, virgencita que me quede como estoy».

Entonces ¿cómo sacar fuerzas para dar el salto?

La fe va de confiar en algo. Pero no a ciegas. No en cualquier cosa. Ese sentido de «creencia ciega» ha sido transmitido por nuestra cultura judeocristiana, aunque en realidad no es correcto en origen.

La etimología de la palabra fe en hebreo, Emunah, transmite la idea de «verdad». Y el término griego usado en los evangelio (idioma en el que se escribió la mayoría de todo el Nuevo Testamento antes de ser traducidos al latín)  era «pistis», que según  Friberg´s Analytical Greek Lexicon (Léxico analítico griego de Friberg) significa: “Certidumbre, fe, confianza, seguridad”.
Así que la idea de creer algo porque sí, sin pruebas, ni habieno demostrado su verdad ni veracidad, no es fe. Es otra cosa, aunque todo el mundo lo llame así.

¿Qué tiene esto que ver contigo?

Como os decía antes, en momentos de dificultad, de retos, cuando estamos frente a un abismo que se nos antoja imposible, tenemos que dar el Salto de fe.Y eso significa confiar en algo que sea verdad.

A veces, como Indiana, necesitaremos que otro nos muestre el camino, que otros  nos recuerden lo que en momentos de bajón olvidamos: que tengamos fe en nosotros  mismos.

  • Si eres de los que a veces pierdes la fe en ti mismo.
  • Si estás en ese momento de tu vida que no crees capaz de dar un paso adelante
  • Si el abismo al que te enfrentas te parece más grande que tu propia capacidad
  • Si no encuentras el impulso para dar ese primer paso

Recuerda que todos los grandes caminos empiezan igual, con un solo paso. Levantando el pie en la dirección que quieres.
Recuerda que  somos nuestro peor enemigo. Que nuestro cerebro, experto en crearse su propia realidad engañosa, a veces nos ciega a la verdad y a lo evidente.
Recuerda que no tienes que hacerlo  solo. Te aconsejo que te rodees de gente que te conoce de verdad y te quiere. Porque como Henry Jones, ellos, cuando tú flaquees, te recodarán lo que es verdad.
Yo hoy he recibido ese tipo de empujón para mi propio salto de fe. En forma de llamadas y mensajes de amigas. Mensajes como este:

Amigas

Sin duda ven lo mejor de mi: Que no es todo lo que soy, porque también soy miedo a veces y dolor, y ganas de dejarlo todo e irme lejos.
Pero también soy eso que me recuerdan, y ese es mi impulso para levantar el pie… cada día. Porque la meta es el movimiento, unas veces más rápido y otras más lento. Pero seguir en marcha.
Si me dejas que te dé un consejo:

Si quieres trabajar por tu emprendimiento, por tu vida… invierte en tus relaciones personales.
Ese es tu mejor activo.

PD: Dedicado a «mis personas». Ellas saben quiénes son. GRACIAS infinitas. <3

emprende en femenino.- nohemi hervada

Todo lo que aprendí de los ciclistas

Todo lo que aprendí de los ciclistas

Cada vez veo más paralelismos entre la bici y la  vida.

Hace unos meses escribí este post:
5 Cosas que aprendí de un ciclista.

Pero desde entonces he aprendido mucho más. Valiosas lecciones de vida. Me gustaría compartirlas con vosotros:

  • Hay ciclistas que están hechos para trabajar en solitario
  • Otros se sienten mejor trabajando en un equipo.
  • Hay ciclistas de largo recorrido, hechos para aguantar horas y horas, saben dosificar sus fuerzas y no quemar sus cartuchos en  la salida.
  • Hay ciclistas especialistas  en  contrarreloj. Son muy veloces, mucho, los que más, pero nadie mantiene tanta velocidad tanto tiempo, así que no suelen ser buenos para pruebas largas.
  • Sólo algunos privilegiados aúnan velocidad y resistencia.
  • Hay líderes que lo son por algo más que porque les designe el equipo, que se ganan el reconocimiento moral de sus compañeros, y lo consiguen con trabajo y humildad.
  • Hay ciclistas que se dejan el aliento trabajando para que gane su equipo, aunque sepan que ellos nunca llevarán el maillot amarillo. Que sus nombres no pasarán a la historia. Nadie entiende de sacrifico y compañerismo como ellos.

    .

Fudenas 2014

  • Los ciclistas saben que a veces tu contrincante es  tu compañero, aquél que te hace llegar a la meta.
  • Los ciclistas saben que la suerte es un compañero extraño en la carrera, a veces te acompaña, a veces no.
  • Los ciclistas saben que hay amores que matan y que a veces, esos que les jalean para animarles, pueden aun sin querer, derribarles.
  • Los ciclistas saben que por mucho apoyo que tengan alrededor, el esfuerzo y el sudor es suyo. Nadie corre por ellos.
  • Los ciclistas saben que los desafíos más difíciles, cuando se consiguen son los que más recuerdan y valoran.
  • Los ciclistas saben que a veces el corazón empuja cuando las piernas ya no tienen fuerzas.
  • Los ciclistas saben que la carrera acaba al cruzar la meta, no antes. Nunca dan por ganada una carrera antes de tiempo…ni por perdida.
  • Los ciclistas saben que nada hay comparable a que te esperen en la Meta.

 

 

 ¡Gracias por enseñarme a ser mejor emprendedora, mejor trabajadora en equipo, mejor líder y mejor persona!

emprende en femenino.- nohemi hervada

Personal branding

Personal branding

Cada vez oímos más el término «Personal Branding» o lo que es lo mismo, la marca personal.
Una marca personal es algo más que una marca comercial de un producto o un servicio.
En el año 1997 Tom Peters publicaba «The Brand Called You  donde proponía cosas como esta:

“Las grandes compañías entienden la importancia de las marcas.
Hoy, en la Era de las Personas, tú debes ser tu propia marca.
”

Algunas personas creen que como su marca no lleva su nombre esto no les afecta, pero ¿es así?

Evidentemente este blog que lleva mi nombre personal es mi marca, pero los otros («Mimos y Teta« y «Asesoras Continuum«)  aunque no lo parezca de forma tan evidente también. De ese modo, la forma en que yo gestiono mis otras marcas tienen impacto en mi marca personal y al revés.

Si en mi trato y mi forma de relacionarme soy una persona deshonesta, poco limpia, maleducada, desagradable, prepotente o soberbia, tarde o temprano, por mucho que crea que cuido mi marca, eso se trasladará al cliente.

En el mundo de la comunicación, en la era de internet donde publicas algo y ya no sabes hasta dónde llegará es más importante que nunca cuidar nuestras comunicaciones y nuestras acciones.

Presumir de unas características en nuestra empresa y luego adolecer de ellas en el trato personal ya no sirve. EL cliente no es tonto, y la mala publicidad tarde o temprano alcanzará nuestra marca

Los empresarios empleamos mucho dinero y esfuerzo en crear, mantener y proteger nuestra marca. En posicionarla, que se conozca y se reconozca. En que sea líder en su sector, que sea un referente de esos atributos que la gente espera recibir cuando contactan con nosotros. Si nosotros, sus propietarios, aunque sea amparados en nuestro nombre propio no tan expuesto, no estamos a la altura de eso que prometemos, somos un fraude.
Los clientes hoy cada vez quieren, queremos, más honestidad y transparencia en las empresas en las que gastamos nuestro dinero. Buscamos un Eco-Valor o ese plus de  valores de la marca que compartimos. Y en el lado opuesto, cada vez somos más dados a boicotear marcas porque no nos gusta su «política» o su trato.

Yo, por ejemplo, no consumo bajo ningún concepto Nestlé, y como esa, otras cuantas.
En el mundo de la crianza, donde aparentemente todos hablamos de respeto, no somos menos exigentes.

Las madres, responsables de las compras del hogar mayoritariamente, no sólo escogemos un producto, artículo os servicio por el precio. Hablamos entre nosotras, preguntamos, queremos saber si estamos invirtiendo en un buen producto y en una buena empresa o en todo lo contrario. Las familias que optan por una crianza mal llamada «natural» suelen  estar muy conectadas a través de grupos, redes sociales  y/o foros y dan o piden recomendaciones o advertencias de según qué productos, marcas o empresas.
Por eso mismo, el mejor consejo de marketing para el mundo de hoy, seas una marca comercial o una marca personal es:

«SÉ UNA BUENA PERSONA»
Porque nadie quiere trabajar con mala gente… salvo la mala gente

Si nuestra política no es fidelizar a los clientes, sino espantarlos, confiando en que siempre tendremos clientes nuevos, que aún no nos conocen, ni a nosotros ni nuestra forma de trabajar, llegará un día en que tengamos más detractores que apóstoles de nuestra marca. Y eso, a la larga se paga caro.

Y si llega el día que la gente al oír nuestra marca lo que emite es un gesto de rechazo… entonces quizás es tarde… Muchas grandes empresas no se sobrepusieron a la mala publicidad y desaparecieron, así que no está de más  pararnos  a pensar y preguntarnos:

¿Vigilo tanto mi reputación como mi marca?

Te regalo esta clase de Emprende en Femenino que ofrecí en mi página de Facebook.
(Al cabo de unos segundos se oye sin problema)

Si quieres escuchar la clase Magistral que ofrecí sobre la Gestión de Quejas y trato al cliente o acceder al curso completo contacta conmigo
nohemihervada@gmail.com

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Cómo ser profesional sin dejar de ser femenina

Cómo ser profesional sin dejar de ser femenina

Hubo un tiempo en que las mujeres de éxito en el mundo de los negocios, o de otros ámbitos de influencia  eran de todo menos femeninas.
El look Margaret Thatcher, marcó a una generación de mujeres con la idea de que para tener responsabilidad había que imitar las características masculinas.
Todos reconocemos aún ese «estilo» en algunas mujeres con gran influencia política o económica.
Del propio sector de las mujeres que luchaban por la igualdad también se apreciaba a veces  un alejamiento voluntario de la imagen de mujer femenina.

antes y después de algunas políticasEl estereotipo de «las guapas no son listas» sigue vigente para muchas personas aún hoy aunque sí vemos como cada vez más mujeres con puestos de poder e influencia se preocupan por cuidar su imagen y resultar atractivas.
Las mujeres de la política  o los medios de comunicación han cambiado mucho en los últimos 10 o 15 años. No es algo casual. Muchas de estas personas han cambiado tras contratar asesores de imagen y/o estilo.  Esos cambios para resultar más atractivos y atractivas tienen influencia en cómo son vistos, y en consecuencia en la confianza que la gente deposita en ellos.  Es lo que se llama El efecto Halo.

La Belleza no es una frivolidad

Ahora sabemos que la belleza no es algo frívolo. El ser humano está diseñado para apreciar la belleza y para buscarla y querer rodearse de ella.

Al parecer nuestros antepasados sabían que la belleza era sinónimo de salud y la fealdad era síntoma de algún problema o enfermedad por lo que biológicamente buscamos rasgos armónicos que nos garantizan en mayor medida la posibilidad de tener descendencia. (Recordemos que biológicamente nuestro papel en la vida es reproducirnos). Os recomiendo ver el programa La Ciencia de la Belleza si queréis ahondar en este tema.

En este contexto, las mujeres sobre todo, nos vemos sometidas a corrientes a veces contradictorias. Por un lado el estereotipo que dice que preocuparse de la imagen revela poca profesionalidad, como si lo realmente importante de una persona fuera solo el interior, y por otro lado saber que nuestro interior se ve condicionado por nuestro exterior y viceversa.

Una persona que se gusta a sí misma se siente más segura y por tanto suelo tener más éxito en lo que afronta, y por el contrario, una persona que no se gusta a sí misma o con una imagen descuidada proyecta una imagen de inseguridad que  le afecta en su propia capacidad y que actúa como repelente para los demás. 

Nadie en su sano juicio desatendería un campo de actuación que tiene tantísima influencia en su vida y en sus relaciones con los demás. A veces negarse a prestar atención a la propia imagen solo esconde prejuicios y/o inseguridades propias.

Haríamos bien en preguntarnos:

¿Me preocupo por la apariencia de mi hogar?
¿Me preocupo por adornar el lugar donde trabajo y hacerlo acogedor?
¿Me gusta que mi familia vaya bien arreglada?
¿Y yo?
?Merezco yo menos atención que mi casa o mi oficina?

El primer paso para vencer un prejuicio es reconocerlo y el segundo resolverse a cambiar.

Tenemos que  entender que ser femenina no es algo que tengamos que esconder o negar. Somos femeninas, porque somos mujeres. Aceptar que es parte de nuestra condición, de lo que somos y que es fabuloso.
En cierto sentido somos diosas. Nuestras características de mujer hacen posible la vida, así que en vez de esconder lo que somos o intentar parecernos al otro sexo, sintamos orgullo de nuestra condición.

Cuando nuestra actitud hacia lo que es ser mujer es buena, nuestro lenguaje corporal transmitirá aceptación y seguridad. Todo lo que hagamos tendrá una impronta de verdad, porque no estaremos disimulando lo que somos o intentado aparentar lo que no somos.

 Pero ¿cómo ser profesional y femenina a la vez?

Somos seres sexuales por naturaleza. Eso es una realidad.
Es cierto que gran parte del arreglo puede resultar en acentuar los atributos sexuales.  Y está comprobado que los hombres reaccionan ante la imagen de una mujer guapa de forma distinta a cómo reaccionamos las mujeres ante imágenes de hombres atractivos. Hablando en un lenguaje sencillo: a los hombres les distrae la visión de una mujer atractiva.
Eso explica por qué la mayoría  de guías de consejos para ser una buena profesional recomiendan para el  trabajo ir discreta, no usar ropa demasiado corta o escotes pronunciados, que se prefiera el pelo recogido a las melenas sueltas, zapatos de medio tacón, uñas no demasiado largas y complementos discretos.

crea tu marca personal

Eso no significa que si eres mujer profesional lo seas menos si optas por no ir con un traje sastre, o llevar la melena suelta. Lo que significa es que a la hora de relacionarte con otros entiendas que la imagen que escoges tendrá un impacto en los demás. De ese modo algunas mujeres en determinados ámbitos, prefieren analizar el modo en el que se arreglan para controlar el impacto que su imagen provoca  y que éste sea positivo y sirva para cumplir los objetivos que se han marcado.

Esto lo hacemos todos consciente o incosncientemente. Si vas a una barbacoa al campo no se te ocurre ir con un traje de noche y tacones. Del mismo modo que si te invitan a una boda no vas  con vaqueros y zapatillas.

Nuestra libertad de vestir y arreglarnos como queramos la limitamos voluntariamente dependiendo de la actividad que vamos a realizar y el ambiente donde la vamos a desenvolver.

Yo que hago talleres con grupos diversos no me arreglo igual si es un grupo de padres en un barrio residencial, en una zona más desfavorecida socialmente, en un ámbito rural o si es entre profesionales médicos. Incluso miro si el taller se va a presentar en una sala con sillas o en el suelo con colchonetas.

No es dejar de ser una misma, es ser inteligente y adaptarse al medio.

Si eres una mujer profesional, mi primer consejo es que te gustes. Y el segundo,  que actúes con inteligencia y que tu imagen, la que escojas en cada momento sirva para añadir valor a tu trabajo, nunca a restárselo.
Sobre colores y tamaños de faldas, tacones y uñas no te voy a hablar, porque estoy convencida que si eres inteligente tú sabrás escoger lo adecuado en cada ocasión. 😉

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Desde cualquier lugar, cuando tú quieras, tantas veces como quieras,  accede al taller grabado de 3 horas y media de reflexión sobre estos temas y tips prácticos para conseguir que tu imagen refleje lo que deseas. Además te incluiré en un grupo privado de Facebook donde comentar y compartir recursos.

sácate partido
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Entrevista de ING a  Nohemí Hervada

Entrevista de ING a Nohemí Hervada

En este enlace podéis ver la publicación de ING sobre Asesoras Continuum, una de las 2 empresas ganadora de Negocios #Después. Y aquí tenéis la mini entrevsita.
Compartid si os gusta nuestro trabajo. Y no olvidéis que somos Asesoras formadas para ayudar a las familias. Contacta con nosotras o haz un regalo original y práctico y regala una consulta a esos padres que acaban de tener un bebé.

Curso para emprendedoras

Curso para emprendedoras

Mi Negocio  es Después

Mi Negocio es Después

Pues sí: Afirmo «Mi Negocio es DESPUÉS»
Mi Proyecto Estrella: Asesoras Continuum, ha resultado ganador del concurso de ING DIRECT .

En la web de la Formación Asesoras Continuum escribí el otro día sobre el tema. Agradeciendo el apoyo que nos ha hecho ganar.
Hoy en este Blog sólo mío y más profesional me gustaría contaros qué siente Nohemí Hervada cuando ve en su correo esto:

Negocio ganador "Negocios Después" de ING Direct

 

Para que entendáis qué supone esto para mí he de deciros que yo nunca tuve mentalidad de empresaria. O mejor dicho, creo que la tuve y se fue  muriendo.

Yo quería ser abogada.

Bueno, yo quería ser cantante… pero ya se sabe, hacía falta un trabajo «de verdad» (léase con ironía) y ese era para mí ser abogada.

Nohemí Hervada 7 años

En Benidorm con mis padres (7 años)

No recuerdo en mis primeros años de colegio a ningún otro niño de mi clase con la idea tan clara de qué iba a ser. Esa idea la mantuve toda mi niñez, hasta el instituto ( si incluso escogí Latín 😉 ). Mis series  y pelis  favoritas eran las relacionadas con juicios. No sé si el sentido de la justicia tan acusado que he tenido siempre era lo que me hacía verme ahí, o esa pasión por el debate, más mi espíritu altamente competitivo. EL caso es que eso quería ser.

Con el tiempo, por mis  circunstancias familiares  y personales decidí que no iría a la Universidad, así que el año que mis compañeros hacían COU yo estudié administrativo mientras empezaba a trabajar cuidando niños  para costearme la academia, pagarme el carné de conducir, el seguro de mi viejo Renault 5, esas cosas que en muchos casos los jóvenes de mi edad recibían de sus padres.
Empecé a trabajar incluso antes de acabar el curso de la academia, como secretaria en un bufete de abogados. Era paradójico que estuviera trabajando en el sector que quise desde niña,  con tan solo 17 años.

Nohemi Hervada

Con 20 años. Mis primos vienen a visitarme a Gran Canaria

Trabajar allí me hizo darme cuenta de que tenia idealizada la imagen de lo que era un abogado. El mundo real me parecía que requería más fiscales que abogados, pero a mí ya no me importaba. Descubrí que ese no era mi mundo sin haber pasado 5  o más años invertidos en él.
Ya era mayor de edad y ya podía por fin escoger qué hacer con mi vida. Decidí invertir mis años de «libertad» en vivir como y donde quisiera. Y con 19 años me independicé y me vine a vivir a Canarias.
Dedicaba mucho de mi tiempo a ser voluntaria y a trabajar en lo que fuera para permitirme vivir haciendo lo que me hacía feliz.
Esos años de vivir compartiendo piso, sin tener casi nunca dinero de sobra, sin lavadora, sin coche, de levantarme a las 5.30 de la mañana… fueron un aprendizaje importante. A pesar de los días duros, de las horas llorando por sentirme sola y lejos de todos, por la incertidumbre de no saber si ese mes pagaría el alquiler, dependiendo de trabajos temporales… con jefes que dan para escribir no un post sino una novela… Pues a pesar de todo, esos años fueron, también, algunos de los mejores  de mi vida.

Aprendí a reírme de casi todo, aprendí el valor real de las cosas, aprendí que las colonias del supermercado pueden oler tan  bien en tu piel como el caro perfume  de Loewe que usaba antes.  Aprendí el valor de la amistad y de la lealtad y del respeto. Aprendí que con salud yo era capaz de salir adelante. Que no había trabajo pequeño ni vergonzoso, y que cualquier cosa que hiciera merecía hacerse de la mejor forma posible.

 

23 años. A la vuelta de mi viaje a UK

23 años. A la vuelta de mi viaje a UK

Por supuesto había días de auténtico miedo, recuerdo 2 momentos de auténtico pánico. Incluso hoy a veces sueño con esa sensación de angustia de no saber si podría seguir viviendo en la pura incertidumbre.  Como le he oído alguna vez a Sergio Fernández, el miedo a acabar en la indigencia. Hoy sé que quizás ese fue el mejor aprendizaje para ser emprendedora: no hay certitud, solo ganas de trabajar y  confianza en una misma. Y sentido común: mucho sentido común.

Tras esos años llegó mi etapa de casada que fue quizás, la única época tranquila de mi vida en casi todos los aspectos. Al poco de casarme encontré un buen trabajo, de jornada reducida que me permitía seguir teniendo tiempo para mi, para mi voluntariado, para mis estudios suplementarios (esa ha sido otra constante en mi vida, siempre he estado aprendiendo de muchas cosas diferentes), para mi marido. Era muy cómodo saber que de 8:30 a 13:00 6 días a la semana yo trabajaba y que a fin de mes cobraba un sueldo.  Eso te permite hacer planes, pagar una casa, comprar un coche, viajar. El horario fijo te da la tranquilidad de pensar en qué tiempo es para el trabajo y cuál es para ti. Era la estampa feliz: una pareja joven y sana con trabajo fijo los 2.

Un trabajo fijo.

Hoy oigo eso y me da grima.
Mi trabajo fijo acabó tras más de 8 años de trabajar al 200% en una depresión por estrés y mobbing.
Comprobé que para una empresa yo era un número, el 01044. Que daba igual mi grado de implicación, de profesionalidad y de preparación. Que las mujeres éramos siempre de segunda. Que los puestos de responsabilidad no se otorgaban por cualificación  o implicación sino por cualquier otro condicionante nada relacionado con la valía profesional. Sufrí injusticias y chantajes hasta que dije «basta». Primero fue mi cuerpo con una enfermedad, y luego, al recuperarme, fui yo.  Decidí no volver a una empresa que no se merecía tenerme en su plantilla. Así que otra vez más escogí la incertidumbre a la certeza.

Tras un cambio de orientación profesional radical fui madre. y ahí sí que mi vida dio un giro total.

Resumiendo mucho esos años contaros que empecé mi negocio de venta de portabebés. Eso sí, con una mentalidad de cualquier cosa menos de emprendedora. Es cierto que lo empecé sin invertir ni un € del sueldo familia de mi marido que era de lo que vivíamos. Pero aún recuerdo, pasados algunos años, hacer pedidos de 200€ como si fuera algo arriesgadísimo, y con más miedo que ganas.

«Pensaba en pequeño, gastaba en pequeño y ganaba en pequeño».

A punto de dar un taller de porteo

A punto de dar un taller de porteo

Trabajaba decenas de horas a la semana como asesora de lactancia y porteo, ya no sin cobrar, sino pagando yo. Invertí no solo mi tiempo que dejaba de ganar por no trabajar, y que le robaba a mi hijo, a mi marido  a mí misma, sino que invertía el dinero de mi familia en coche, gasolina, folletos… en comprar y   probar portabebés que luego no usaba ni vendía por no gustarme. Prestaba mis portabebés sin contrapartida ninguna, a veces eran devueltos sucios, o rotos, o no se devolvían…

Hoy sé que no trabajaba gratis.  
No es un servicio voluntario y gratis como una cree al principio.
Hoy sé que YO PAGABA PARA TRABAJAR Y REGALAR MI TRABAJO A OTROS.
No hay nada gratis, si no lo paga nadie, lo pagas tú.

No voy a aburriros más contando cómo fue el cambio de ser una miniPYME a lo que soy hoy. Lo que sé es que tras divorciarme, cuando la red de seguridad del sueldo fijo desapareció, tras 3 minutos de ataque de pánico pensando en cómo iba yo a mantener 2 hijos y una casa, siendo autónoma sin ingresos fijos, algunos meses, sin beneficio o incluso con pérdidas… tras esos 3 minutos, cambié el chip.
Recuerdo que pensé en esos otros momentos de incertidumbre e inseguridad de mi vida, pensé en mi madre que crió 5 hijos y me dije: «Tú Puedes».

Los momentos de crisis son empujones si los sabemos aprovechar.

Prototipé mi idea de ofrecer formación on line en mi sector y comprobé que era posible. Sabía cuáles eran mis puntos fuertes y decidí de una vez ponerlos a mi servicio, el de mi emprendimiento. Invertí mis ahorros en poner en marcha este proyecto con cabeza, alma y corazón.

Me resolví a no escuchar los comentarios negativos ni las críticas, salvo para ver qué tenían de verdad y mejorar.
Las otras, las dañinas, las demoledoras, las de aquéllos que critican por sistema lo diferente, lo nuevo, lo original…
o sencillamente aquéllo que no hacen ellos…
esas me daban aún más fuerzas, aunque sólo fuera para callarles la boca.

He de decir que recibí muchas más palabras de apoyo que de las otras. Seguramente porque son más, o porque no me centré en escuchar y/o leer a cada persona que decía algo negativo.  No me afectan demasiado las opiniones ajenas, pero por supuesto que algo me afectan, así que  decido no darles a gente que no me conoce o que no me aprecia el poder de dejar que cambien mi estado de ánimo. 
En estos 2 años he recibido, como todos, decepciones personales importantes. No he acertado a la primera en todo, he pagado caros algunos errores, pero todo es parte del proceso. Todo nos ha traído aquí.
Puede parecer un pequeño premio sin importancia, y quizás no cambie en gran cosa mi vida y mi trabajo. Pero es real, y lo he ganado yo.

Personas fuera del ámbito maternal tan endogámico, tan centrado en peleas absurdas de «esto es mío» o «esto se hace así», han visto un Negocio novedoso e innovador, rentable, con misión y con proyección de futuro.

Asesoras Continuum es un Proyecto que cambia vidas.
Cambió la mía, cambia la de quienes pasan por él y cambia la de los bebés de las familias que nos contratan.
Cambia la sociedad, porque cambia individuos y cambia mentalidades.
Eso Soy. Eso Somos y por eso hemos ganado.

Y por eso a menos de 2 semanas de cerrar el plazo de Inscripción con precio de oferta para el curso de Enero 2015, tenemos ya muchas de las plazas cubiertas. Por eso decenas de mujeres maravillosas nos escriben  diciéndonos que aunque ahora no pueden, su meta es ser Asesora Continuum.

  • Estamos contribuyendo a crear mentalidad de emprendedoras,
  • A mostrar cómo se emprende en femenino, de verdad, conciliando de verdad.
  • Pidiendo un salario justo por nuestro trabajo, no mendigando caridad porque ese no es el mundo que queremos.
  • No queremos cobrar en agradecimiento eterno. No queremos palmaditas. Nuestro Ego va bien servido y no dependemos de esos reconocimientos externos para vivir.
  •  Somos mujeres, madres y empresarias y queremos vivir nosotras y nuestros hijos, de nuestro trabajo . De un trabajo en el que somos buenas, lo mejor que podemos, y que nos esforzamos por hacer cada día de forma profesional y exquisita. 
  • Y queremos vivir bien.  
  • Parte de la libertad  y del empoderamiento personal pasa por la independencia económica y esa es una tarea pendiente de las mujeres aún hoy.
Nohemi Hervada emprendedora

Sé la Emprendedora que quieres ser

Este es un pequeño resumen de muchos años de trabajo. Largo para un post, ya lo sé, pero en eso, como en muchas cosas,  hago las cosas a mi modo, aunque no sea el más recomendable para obtener resultados.
Todo este rollo para compartiros lo feliz que estoy. Para animaros a creer en vosotras, a hacer las cosas con cabeza, pero a hacerlas.
Y a que nadie os diga que para obtener un resultado tenéis que dejar de ser como sois.

Nohemi Hervada en un karaoke

Soy Empresaria y me sigue encantando cantar

Olé, olé y olé

Mirad este vídeo

Imagino que estas mujeres oyeron que cómo iban a hacer algo así, que los músicos, son músicos , no «payasos».

Nos hemos aprendido tan bien la lección de la escuela, de los padres y demás autoridades que si algo sabemos es que las cosas son como son… ¿verdad?

Pues mira que algunas personas resulta que un día decidimos que no, que la vida es cambio e innovación , aunque nos cueste críticas y tropiezos.

Olé por las personas que no hacen lo que todos hacen,
Olé por las que se arriesgan, por las pioneras
Olé por las que hacen cosas diferentes
Olé por las que inventan lo que no existe
 aún
Olé  por las que rompen reglas obsoletas para crear algo nuevo y valioso
Olé por las que hacen lo que molesta a los que no les gustan los cambios
Olé por las que no se desaniman cuando las tildan de locas

Olé por las que tienen varios talentos y quieren explotarlos todos  y no dedicarse a una sola cosa…
Olé por las que creen en sí mismas y en su potencial sin esperar la aprobación del resto
Olé por esas personas que están empoderadas de verdad.
Olé por los artistas que hacen cosas que «sólo» sirven para hacernos un poco (o un mucho) más felices
Y Gracias por enseñarnos tanto en tan poco tiempo. 

Canal de Salut Salon en Youtube

5 Cosas que aprendí de un ciclista

5 Cosas que aprendí de un ciclista

Si podéis leed este post con esta música de fondo

No soy una persona especialmente inclinada al deporte, aunque he pasado buenos momentos viendo algunos eventos deportivos, admirando las habilidades y destrezas de hombres y mujeres.
Al ciclismo nunca le presté demasiada atención, salvo esos días de final de carrera en verano, esperando que Indurain ganara.
Me parece un deporte duro, durísimo, en el que además, no hay demasiado reconocimiento  a los deportistas, y donde solo un número ínfimo de ellos consigue destacar.
Hoy quiero contaros qué me ha enseñado un ciclista sobre su pasión por la bicicleta y cómo creo podemos aplicar esos principios más allá de las 2 ruedas,  en el desarrollo personal y profesional.

 

indurain

  • Conocéte, acéptate y véncete

La bici pone de manifiesto tus propias capacidades y limitaciones. Conocerlas, aceptarlas y luego intentar superarlas: vencerlas, esa es la clave.
No es mal consejo para la vida diaria. Al final la carrera no es contra el recorrido, contra la montaña  o contra los otros corredores…. la carrera es contra nosotros mismos.
Si nos conocemos, nuestros puntos fuertes y nuestras debilidades, si nos aceptamos como somos en lugar de pretender ser otra cosa y si nos vencemos en el sentido de lograr lo que queremos incluso a pesar nuestro, sin duda habremos ganado la etapa, y la carrera.

  • Hoy no he podido, pero mañana vuelvo y subo la montaña

Ningún ciclista no preparado es capaz de subir un puerto y culminarlo. Pero su sistema es:

«Hoy no he podido subir la montaña,
pero mañana  la montaña seguirá ahí,
mañana volveré y la venceré.»

Y al final la constancia y el sacrificio hacen que uno venza a la montaña.  La montaña son nuestros objetivos, nuestras metas, nuestros retos, incluso nuestros deseos. Siempre hay otro día, así que lo que no pudiste hoy, vuelve a intentarlo mañana.

  • Corres como eres

«Un día en una carrera  en la que iba muy muy cansado, un grupo de ciclistas de otro equipo me esperó para ayudarme a llegar a meta.
Al preguntarles por qué lo hicieron, me dijeron que  yo les había ayudado en otra etapa sin tener por qué».

Corre la carrera de la vida como eres, y sé buena persona. Algún día necesitarás que  otra persona te ayude, incluso un «no compañero» y es fácil  recibir ayuda cuando tú antes has ayudado a otros.
Recuerda: aunque corras solo, no corres solo.

  • Solo hay un ganador, pero éste gana gracias al trabajo de todo su equipo

Cuando oyes a un ciclista cómo se planea la estrategia de equipo para que el candidato a campeón gane entiendes que él solo no lo habría logrado nunca. Muchos «anónimos» pelean las pequeñas batallas de la carrera, las que agotan, las que queman, para que al final el líder  del equipo llegue en buen estado físico  y pueda en el sprint final darlo todo y ganar. Él es el campeón. Pero gana todo el equipo. Todos contribuyen al éxito.
En  una empresa, cada uno tiene su papel, no hay ninguno pequeño. Todos los miembros del equipo, el CEO, el comercial, la señora de la limpieza, quien atiende el teléfono, etc. , todos trabajan con un objetivo común. Sin cada piñón de la rueda no habría engranaje. Lo inteligente es que cada uno haga aquéllo en lo que que es mejor reconociendo que todos los compañeros son valiosos.
Incluso para los profesionales que trabajamos por cuenta propia, el mensaje es acertado: las colaboraciones crean grandes proyectos.
Cuando la meta común es mayor que los egos se consiguen grandes cosas.

  • Lo que hace a un corredor campeón no es su forma física

Muchos ciclistas  con todo el potencial físico y entrenamiento pueden llegar al nivel del 90%, pero solo unos pocos llegan al 100%.

Ese 10%  que marca la diferencia no depende del trabajo físico. Esa diferencia entre un buen ciclista y un campeón está en su cabeza y en su corazón. Si tiene madurez, estabilidad mental y afectiva. Si tiene un entorno  familiar y social confiable y se siente seguro y querido y cuidado.
No creo necesario explicar el paralelismo ¿verdad?.
Podemos conseguir el éxito profesional de muchas maneras, pero solo cuando nos sentimos bien con los que queremos somos verdaderos triunfadores.  Los afectos valen más que las medallas, y curiosamente,  en este deporte, sin afectos no hay medallas.

¿Y tú? ¿Practicas este deporte? ¿Quieres compartir conmigo alguna otra reflexión interesante?
 

Fotos

1- Foto de  Miguel Induráin
2- Foto tomada del Blog Huy Carajo

7 cosas que un emprendedor puede aprender de las páginas de citas

7 cosas que un emprendedor puede aprender de las páginas de citas

Un emprendedor aprende de todo lo que le rodea, y básicamente todo emprendedor es vendedor: de sí mismo, de un producto o de sus servicios, así que nada mejor para aprender que fijarse en los que venden.
Yo llevo un tiempo analizando un sector , las páginas de citas y contactos on line, que aunque no se dedica a la venta en sí, sí está concebido para  que los usuarios le escojan a uno sobre los demás.
No hay mejor campo de pruebas que esta especie de «catálogo humano», así que voy a compartir contigo algunas de las cosas que he visto que podemos aplicar a nuestra vida de emprendedor:

  • Marca Personal
    Los perfiles sin foto obtienen muchísima menos cantidad de interacciones. Quien no se atreve a dar la cara no inspira confianza.
    En tu  vida de emprendedor la gente quiere saber quién eres y por qué ha de escogerte a ti en vez de a otro profesional de tu mismo sector. Preséntate a tus clientes, porque la gente quiere trabajar con «personas», no con empresas. Sé tu propia marca personal.
  • La Imagen Sí importa.
    Y mucho. En páginas como estas lo primero que aparece es una foto. Dependiendo de si ésta es atractiva, se entra después a ver el perfil. Si la imagen escogida no es muy afortunada o apareces en determinadas situaciones poco cuidadas da igual lo interesante, inteligente y especial que seas, la mayoría no va a entrar a averiguarlo.
    Como emprendedor  tu imagen, la tuya, la de tu marca, la de tu web, tu logo, todo es importante. Cuida los detalles porque la primera impresión real garantizada es la primera, si no gusta, puede que no haya nunca una segunda oportunidad.

sácate partido

  • Sé original.
    Las frases del tipo «soy buena persona, sencillo y especial» no expresan nada nuevo. Las presentaciones que atraen interés son las que sorprenden, las diferentes y atractivas.
    En tu emprendimiento, si eres uno más en tu sector, no vas a conseguir grandes resultados diferenciadores. Busca la diferencia que aportas y dale protagonismo a eso.
  • Cuida el lenguaje
    Si lo que sé de ti es lo que me cuentas en una presentación corta y ésta  está llenas de faltas de ortografía,  la opinión que se van a formar de ti no es la que te gustaría. Y más teniendo en cuenta que hay correctores para aquéllos que no dominan el lenguaje.
    Como emprendedor cuida que todas tus comunicaciones sean correctas, para muchas personas el ser descuidado con el lenguaje denota, no solo una falta de cultura general, sino falta de respeto o descuido por el cliente. Las expresiones habituales de tu trabajo las vas a repetir muchas veces, asegúrate de conocerías y expresarlas correctamente.
  • No mientas
    Cuando hablas con muchas personas es fácil que no recuerdes todas las conversaciones o qué le has dicho a quién, así que no mientas porque será fácil que te pillen. Y no hay nada más avergonzaste que ser pillado en una mentira.
    Como emprendedor la honestidad es un valor que ha de acompañarte siempre. La meta de un emprendedor es conseguir clientes y fidelizarlos para que ellos a su vez se conviertan en tus «comerciales». Nadie se queda con quien le miente, engaña o estafa. Sé honesto siempre. No tienes que contar toda al verdad, pero nunca hay motivo para mentir.
  • Aprende a decir «no»
    Si en estas páginas te dedicas a responder a todo el que te escribe, pensando que es lo «educado» perderás tu tiempo y el del otro. No se trata de ser el más popular del lugar, sino de encontrar lo que buscas y para eso hay que cribar.  En estos sitios hay que enfocarse en quienes interesan y no dar pie a quienes no.
    Como emprendedor has de estar enfocado en tu meta. Saber decir «no» a otros proyectos o distracciones
    que te hacen desviarte de tu objetivo principal. El tiempo es limitado y la meta es rentabilizarlo al máximo. Un emprendedor no busca «amigos» en su negocio, sino clientes. Si desatiendes a estos para agradar a todo el mundo o dar de tu tiempo a todo el que te solicita cosas fuera de tu trabajo, entrarás en una dinámica abocada al fracaso.
  • Aprende de los fracasos
    En estas páginas  si algo queda claro es que hay muchos peces en el mar,  que hay muchas personas buscando relacionarse a pesar de haber sufrido fracasos previos. Que no te haya ido bien hasta ahora no significa que no vayas a encontrar algo que te convenga.
    Un emprendedor sabe que los fracasos son ocasiones para aprender y reenfocarse en el camino al éxito. LA clave es seguir insistiendo y no darse por vencido.  Una vez alguien me dijo que siempre hay alguien que tiene lo que tú quieres,  es cuestión de que esa persona o personas te encuentren, les gustes y te compren.

¿Y tú? ¿Has aprendido técnicas de venta de formas «poco habituales»? ¿Quieres compartirlas conmigo?

 

Te molesta el éxito ajeno

Te molesta el éxito ajeno

Que sí, que a todos nos han educado poniéndonos calificaciones, jugando a juegos donde solo uno se lleva la medalla, comparándonos con el hermano, la prima y el vecino. Que el modelo competitivo lo llevamos grabado a fuego en la psique.
Pero mírate, eres adult@.

Ya no hay nadie poniéndote notas ni comparándote. Al menos nadie que deba importarte.
Eres responsable de tu vida y de tus acciones. De tus decisiones y de las consecuencias que vienen con ellas.

Como los demás.

Puedes seguir quejándote de que el mundo está en tu contra y de que a los demás  les va bien porque «se lo han puesto fácil» «porque tiene cuña» «por esto» o «por lo otro»:
Da igual cómo estén los demás, donde están o por qué están. LA cuestión es: dónde estás tú y por qué, más importante aún ¿Que vas a hacer para estar donde quieres?

En el nicho en el que yo trabajo somos bastante endogámicos. Nos conocemos casi todos, bueno casi todas, que somos mayoritariamente mujeres.
Y resulta que un grupo mucho más pequeño aún empezó hace años a hacer cosas y a dejarse ver y oír, y a asociares y a reivindicar… ya sabemos todos el proceso ¿no?
Pues bien, perfecto. Gracias.
Y después de esas pioneras llegamos otras, atraídas por la misma motivación y ganas y necesidad de hacer cosas y cambiar cosas.
Y en un momento dado algunas decidimos que había otros medios y formas y caminos.
Que si queremos respeto lo primero es respetarnos a nosotras mismas y no hacerlo todo a ritmo de silbato. Por mucho que el silbato tenga mucho renombre y reputación, da igual:

Los silbatos son silbatos, sean de plástico, o de oro. De un año o de 100 años. Tienen el mismo fin.

Y entonces algunas hicimos cosas que chocaban.
Decidimos que para ser lactivista o partivista o feminista había otras vías.
Que acepto que haya quien se sienta bien en un rol determinado y en su forma de ver y hacer las cosas, pero que si yo no me siento identificada con todo o parte, puedo elegir hacerlo de otro modo.
Soy libre señoras, y soy mayor, y autónoma y responsable y medianamente inteligente.
Y puedo ser una fantástica asesora de maternidad sin parecerme a nadie.

Puedo seguir siendo yo.

Y  en mi vida personal puedo hacer lo que me plazca y reirme con quien quiera, y de lo que quiera.

Porque entre otras cosas, algo que no entendía de algunos sectores  «maternales» era su perpetua mala leche con todo y con todos.

Habrá más lactancias felices y partos felices y crianzas felices  no cuando nos hayamos peleado con el planeta, sino cuando haya más personas felices.

Que también hay momento para pelearse y reivindicar, por supuesto, pero por favor no todo el rato. Porque al final es que parece una novela negra, todos echando humo todo el rato y criticando el blanco, el negro, y el gris ( y del rosa ya ni hablo…).
A mí me gusta hacer las cosas de forma muy profesional, y eso no lo digo yo, lo dicen mis clientes y mis alumnas y mis amigas y las madres que he tratado desinteresadamente estos años. Por cierto que no hago distanción en ese aspecto: mi trato intento que sea exquisito SIEMPRE.
Pero profesional para mí no es ni seria, ni amargada, ni criticona, ni fea.

Sí FEA. Porque al parecer, lo que molesta en ciertos sectores ya no es que cobre o no cobre, o que venda o no venda mis cursos (que por cierto los vendo ), sino que publique fotos mías fuera de la onda maternal. Y que hay quien crea que salgo guapa.
Entonces yo me pregunto: ¿TE molesta mi éxito? ¿Mi trabajo? (que por cierto desconoces) ¿o Mi cara?

Y digo «mi éxito» pero podría decir el de cualquier otro…

  • ¿Te molesta el éxito ajeno?
  • ¿Tienes por costumbre aplaudir cuando a otros les va bien?
  • ¿Compartes sus triunfos y alegrías?
  • ¿Les felicitas?
  • ¿Los recomiendas?

Creo que un buen examen sería revisar nuestros propios muros  en redes sociales  y profesionales y ver…

  • ¿Qué hay ahí?
  • ¿Es un canto al YO?
  • ¿ o comparto generosamente proyectos y trabajos de otros?
  • ¿ Hay solo quejas y lamentos?
  • ¿ o contribuyo con optimismo a mostrar que hay otra forma de ver las cosas?
Diapo extraída de "Sácate Partido" Taller de Nohemí Hervada

Diapo extraída de «Sácate Partido» Taller de Nohemí Hervada ©NohemiHervada

  • ¿Me molesta el reflejo de otros porque son lo que yo no soy?
  • ¿o porque son lo que yo soy?
  • ¿o porque son lo que yo querría ser?

Es mi propuesta de reflexión antes de irme de vacaciones.

Porque como trabajo y me lo curro mucho, me voy de vacaciones. Y me haré fotos frívolas, donde intentaré salir monísima y feliz, abrazando a gente que quiero y por supuesto las colgaré en mi muro, para que te alegres conmigo… o para que te moleste verlas… eso ya es cosa tuya.

Esta Soy YO

Esta Soy YO

Esta también soy YO

Y esta también soy YO

Liderazgo Femenino 3.0: Los límites los pones tú

¿Contrato o apretón de manos?

Hubo un tiempo en que la palabra dada tenía tanto valor como un papel firmado.
Se sellaban acuerdos con un apretón de manos, o sencillamente aceptando el compromiso mutuo ante 2 o más testigos.

Muchas personas hoy siguen viviendo con ese mismo respeto a su palabra. Asumen que si se han comprometido a algo, su obligación moral es cumplirlo.

¿Significa eso que en nuestra vida debemos prescindir de los acuerdos legales y fiarnos de los acuerdos verbales?

Rotundamente NO.
Y te voy a explicar por qué.

  • Que tú seas de ese tipo de personas no convierte a todo el que trata contigo en igual a ti. Algunas personas con las que trabajarás no tienen el sentido del compromiso que tú tienes, y aunque creas que es fácil saber quién está en cada grupo, te aseguro que no es así.
  • Establecer legalmente los acuerdos de trabajo por sistema evita las suspicacias y sospechas. Lo haces con todo el mundo, así nadie tiene por qué pensar que el contrato es por desconfianza hacia ella en concreto.
  • Los acuerdos legales están para proteger vuestros intereses incluso en caso de circunstancias  imprevistas, indeseadas o involuntarias.
  • Un contrato firmado expone claramente lo que se espera del acuerdo, y es fácil acudir a él si se tienen dudas sobre lo que se creía o se pensaba. Debe no estar sujeto a interpretaciones y recoger exactamente las condiciones pactadas.
  • En caso de disputa, si hay un contrato es mucho más sencillo que una autoridad competente decida sobre el tema si no se llega a un entendimiento de ambas partes.
  • Demuestra que te tomas en serio tu trabajo, que te respetas a ti y a la otra parte.
  • Firmar un contrato nos hace adquirir una responsabilidad añadida en el cumplimiento de nuestra palabra dada, aunque sea porque implica responsabilidad legal y/o económica.

Por supuesto siempre habrá quienes no quieran firmar nada y te digan que no es necesario, que eso es pensar negativamente por adelantado. Te voy a dar un consejo :

» Un acuerdo profesional no es un noviazgo, nadie te va a jurar amor eterno. Si no aceptan sentarse a negociar un contrato, no trabajes con esa persona.»

No querer aceptar una responsabilidad  no transmite mucha seguridad, suele ir seguido de  poca implicación y eso es algo que no deseamos para nuestro emprendimiento.
Si hablamos de familiares y/o amigos es aún más importante cuidar este aspecto. Perder un colaborador puede ser un varapalo, pero perder una amistad o la buena relación con un familiar es triste, hasta vergonzoso. No te expongas a ese riesgo.
Hace poco oí a María Gómez del Pozuelo, CEO de Womenalia, en una charla para el Máster de Emprendedores decir esta frase:

«Cuando trabajas con amigos y familiares hay que hacer un contrato como si fueran enemigos
para seguir siendo amigos»

Cuando no has vivido esa situación puede parecer un consejo exagerado, pero pregunta a cualquier emprendedor su experiencia al trabajar con familia y amigos… y quizás te sorprenda la respuesta.

Sigue trabajando para ser una persona honrada, honesta, fiel a tu palabra, que cumple lo acordado… pero haz contratos.

Los apretones de manos, después de la firmas.

firma contrato

Pedir la voluntad o fijar tus honorarios

Pedir la voluntad o fijar tus honorarios

¿Te cuesta cobrar por tu trabajo? ¿No sabes cómo  responder a quienes te solicitan tu trabajo pero dan por sentado que es gratis? ¿Crees que pedir «la voluntad» es la mejor solución?

EN este artículo me gustaría explicarte la diferencia para un profesional entre fijar un honorario por su trabajo u optar por pedir donativos o la voluntad.

Tu relación con el dinero

En primer lugar habría que analizar por qué tenemos esa relación extraña con el dinero. TODOS necesitamos dinero. No es que sea una de las monedas de cambio, es que es LA MONEDA de cambio de nuestra sociedad. Cuando una persona (más las mujeres) tiene problemas para cobrar por su trabajo lo primero es trabajar sobre la mentalidad de merecimiento.  Si tú no crees que mereces cobrar, el problema empieza en ti. Antes de lanzarte al mundo, has de aclarar contigo misma cuál es tu trabajo, cuál es tu valor y qué precio vas a fijar por el mismo.

Mereces cobrar por tu trabajo, como cualquiera.

Nadie acude a la consulta de un dentista, ni al taller de su coche ni llama a una empleada de hogar pensando en que va a trabaja gratis. Así que :

  • No des por sentado que la gente espera que trabajes gratis ( aunque no lo creas, tu actitud y tu lenguaje son diferentes si partes de una premisa o de otra)
  • Aborda el asunto con normalidad
  • Ten especificadas de antemano tus tarifas y honorarios. Puedes tener un apartado en tu web o algún folleto.
  • Cuando sea posible, ten diferentes opciones  de precio para cubrir a un mayor rango de clientes.
  • Desde el primer contacto informa a tu potencial cliente de tus honorarios  o pregúntale directamente cuál de tus tarifas se ajusta mejor a sus necesidades.

 ¿La voluntad?

Cuando ofreces un trabajo  personalizado a cambio de un donativo dejado a la voluntad del que lo ofrece bajo mi punto de vista pasan varias cosas:

  • Pierdes imagen de profesionalidad
  • Corres el riesgo de que los donativos no cubran tus necesidades lo que repercute al final en tu calidad de vida, lo cual repercute a su vez en tu trabajo. Poco a poco tu profesionalidad se resiente.
  • Perpetúas la creencia errónea de que ciertos trabajos no merecen ser pagados, sobre todo los de servicios, se mantiene la idea de que te hacen un favor, como si te dieran una limosna. Y tú no estás apelando a la «caridad cristiana» , estás pidiendo una remuneración justa por tu trabajo.

donativo o tarifa Existen sindicatos y medidas para garantizar un salario mínimo porque en muchas ocasiones, desgraciadamente, dejar el pago a «la buena voluntad» del que lo otorga ha demostrado que se suele pagar a la baja.   donativo Mi opinión es que este tipo de «soluciones» al hecho de querer cobrar por el trabajo pero en vez de establecer un precio, aceptar donativos, lo que enmascara es una relación de doble moral con el dinero, o miedo a no ser tenido en cuenta. Es cierto que cuando alguien ha estado dando un servicio de forma gratuita y empieza a cobrar hay un periodo de carencia. Hay que tener una gran confianza en el propio trabajo y en el propio valor para saber que, tras un periodo de adaptación y de reeducación del entorno, del nicho y del sector, el sentido común acaba imponiéndose.

Si eres un buen profesional, tu reputación se impondrá y tus clientes, los de verdad, apreciarán el valor tras tu precio.

Y si no es así, entonces hay que replantearse el trabajo o tu nicho.

no trabajo gratis

Entonces ¿nunca gratis?

Cada profesional debe decidir si quiere ofrecer algo gratis. Lo que he contado no va reñido con el sistema que se conoce como FreeMium, esto es, ofrecer algún servicio gratuíto y los extras con más valor añadido de pago.

En muchos casos esto puede ser una opción: ofrecer por ejemplo un tutorial gratuíto y cobrar por la asesoría personalizada. O un webinar de información general en abierto y un precio extra por un curso más amplio. ES una opción. Pero una opción que ha de salir del profesional, nunca impuesta desde fuera.

Muy importante:

YO DECIDO LOS LÍMITES DE MI SERVICIO GRATIS

Yo por ejemplo compagino un servido de atención gratuito limitado.  Fuera de ahí, mi tiempo  y mi trabajo tiene un precio fijo. Además tengo la opción de suscripción económica a un Club de miembros con algunos servicios incluidos en una cuota mensual baja y descuentos en el resto. De este modo no rebajo mis limites, no pierdo en calidad de vida, casi cualquier persona puede acceder a mi trabajo, y todo el mundo sabe lo que tiene que pagar en cada caso.

Como he comentado en alguna ocasión, solicitar el pago justo por tu trabajo es lo equitativo, lo que iguala la balanza y quita la carga de dependencia de tener que agradecer continuamente al otro, bien que te pague, bien que te atienda.

retribucion justa

El mundo necesita más Mercedes Granda

El mundo necesita más Mercedes Granda

Cuando le dediqué un artículo a Elena López os prometí otro para presentaros a la otra persona clave en Asesoras Continuum: Mercedes Granda.
Lo primero que debo hacer es disculparme por haber tardado tanto… al final ya sabéis, lo urgente se come a lo importante… y ese no es un buen sistema de trabajo.

Muchos ya la conoceréis por su web Mi Saquito Mágico.
Merce (como la llamamos sus amigas) fue una de las fundadoras de Red Canguro y recuerdo que cuando nos conocimos virtualmente era la más freaky del mundo de porteo que yo había conocido.
Se formó como monitora de porteo por una asociación belga, y recién llegada a España no sabía que había un grupo de locas como ella gestando lo que después se convirtió en el núcleo del que nació la Asociación española por el fomento del uso de portabebés.
En esa etapa nos juntamos un grupito grande de mujeres para hacer algo increíble, y he de decir que el tiempo y la vida nos ha alejado de la mayoría, pero tengo la suerte de contar hoy en mi trabajo con dos de ellas, valiosísimas para mi.

Casi desde el principio de trabajar en el porteo Merce demostró ser la wikipedia del porteo, de hecho la llamábamos cariñosamente WikiMerce, porque en el foro, cuando había preguntas relacionadas con la historia del porteo, portabebés raros, o porteo en casos especiales, Merce era la que más conocimiento tenía.
De ese modo la mayoría de las consultas de ese tipo se le derivaban a ella, lo que hizo que su experiencia práctica aumentara muchísimo,
A día de hoy, es frecuente en los foros y redes sociales que cuando hay dudas sobre estos temas, se cite a Merce para que les responda.

Merce no solo tiene experiencia por formarse y tratar familias,  ha vivido mucho de lo que hoy aconseja. Su segunda hija, Lea, una preciosa niña que ya desde su nacimiento dio lecciones de vida, fue diagnosticada de hemiparesia, con lo cual Merce ha pasado muchísimo tiempo con médicos, fisioterapeutas, rehabilitadores, enseñándoles en el día a día cómo el porteo beneficia no solo los casos como el de su hija, sino muchos otros.

Los últimos años se ha ido especializando en todos los temas que tienen que ver con Maternidad y Discapacidad, no solo el porteo, sino ya desde la búsqueda del embarazo.
Es socia de El Parto es Nuestro, lactivista, y por supuesto Formadora Continuum. Es una experta Asesora de Maternidad, especializada en casos de discapacidad (Porteo Adaptado)

En la  formación  de Asesoras Continuum es la responsable del módulo Porteo y Necesidades Especiales, y formadora junto a Elena y a mi en Porteo. Además como geógrafa especializada en geografía humana, sus clases de Historia del Porteo son fundamentales para formas asesoras de porteo completas.

Equipo Continuum

Mercedes Granda, Elena López y yo misma

Gracias  a Merce yo personalmente, he visibilizado las maternidades más ocultas, las relacionadas con la discapacidad en cualquiera de sus formas.
Si ser madre nos convierte en una especie de «discapaces» a los ojos de un sistema totalmente paternalista, cuando la madre parte con alguna característica limitante como punto de partida podéis imaginar  el periplo que ha de vivir para no ser más ninguneada o aniñada aún.

Los avances de la medicina y la ciencia hacen posible la maternidad en muchos casos en los que antes era difícil o imposible, pero a nivel social y/o emocional, nuestra sociedad sigue sin saber acompañar y asesorar a las familias que se enfrentan a este reto.

Madres con movilidad reducida, discapacidades varias, enfermedades limitantes, madres con bebés enfermos, a veces diagnosticados desde el embarazo, otras que se enfrentan a la dura noticia de que su hijo no es el «niño sano y perfecto» que soñamos… todas estas madres ( y padres) se enfrentan a muchos miedos y dudas.
Se necesitan personas preparadas y formadas, con experiencia en estas vivencias que sepan escuchar, orientar, derivar a losprofesionales necesarios y asesorar en temas como lactancia y porteo de forma seria y con conocimiento real, no a tientas o de oídas.

Nosotras tenemos a Merce.

Y vosotros también.

asesoras Continuum banner
Mercedes no solo trabaja para la formación de Asesoras Continuum, gracias a la tecnología, si necesitas su asesoramiento, puedes contactarla por  correo, teléfono o videoconferencia.

Contar con una Asesora de Maternidad puede marcar la diferencia en la vivencia de la maternidad, si tu maternidad es especial, contar con el asesoramiento de Merce sin duda puede  ayudarte a aliviar la carga extra que supone para ti.

EL mundo necesita más personas interesadas también en las minorías, personas que aman a las personas, sean cuales sean sus circunstancias, el mundo necesita más Mercedes Granda.

Yo soy afortunada porque he conocido a la primera  <3

Mercedes Granda

PD: Recuerda que puedes formarte con nosotras en Asesoras Continuum,  el curso completo o módulos sueltos. 
Asesorascontinuum@gmail.com

 

¿Sabes comunicar con tu cuerpo?

¿Sabes comunicar con tu cuerpo?

¿Sabías que al comunicar tu cuerpo habla más que tus palabras?

EL lenguaje no verbal compone más de un 70% del mensaje que transmitimos , si incluímos la voz,  el tono y modulación ese porcentaje aumenta todavía más.
Cuando uno toma conciencia de esta realidad lo más inteligente es intentar aprovechar ese poder, utilizarlo a nuestro favor para no perder fuerza con nuestro discurso.

En mis cursos de comunicación propongo varias formas de trabajar con el lenguaje corporal.
Lo primero por supuesto es reconocer cómo manejamos nuestras herramientas. Si a la hora de comunicarnos somos fluidos o si el nerviosismo al hablar ante otros nos vuelve rígidos o histriónicos o tendemos a apoyarnos en movimientos repetitivos sin demasiada coherencia.

Algunas personas tienen un don natural para hablar fluidamente y que el cuerpo acompañe, pero otros tienen que trabajar y practicar.

Va por delante que lo primero para que el lenguaje verbal apoye nuestro discurso es que sea cierto, es decir, que nos creamos lo que estamos contando, o si no se nos saldrán las mentiras «por las costuras».

Cartel de la serie "Lie to me"

Cartel de la serie «Lie to me»

Pero es verdad que el nerviosismo puede hacer que perdamos credibilidad, o parecer poco confiables, así que os propongo un ejercicio que aparte de ser provechoso puede ser muy divertido.

Cuando cantamos abrimos las compuertas de las emociones, y es fácil que nuestros cuerpo y nuestra expresión facial trabajen en sintonía con la letra. Nos pasa a casi todos, así que  si eres de los que te cuesta expresar al comunicar en público, si eres de los que tiende a parecer frío o rígido, canta.
Si puedes hazlo frente a un espejo, o mejor aún grábate, e intenta exagerar con tus movimientos y expresiones lo que la letra dice.
Si te has grabado puedes visionar la grabación y tendrás una idea más real de en qué cosas tienes que mejorar.

Mira cómo  estas personas cantan una canción en LSE (Lengua de Signos Española). Observa cómo todo el cuerpo comunica, la cara, el rostro, las manos, los movimientos que pueden ser lentos o rápidos marcando así diferentes grados de intensidad, diferentes emociones.
Es un ejercicio magnífico para explorar todas las posibilidades del cuerpo a la hora de transmitir.

 

 

Si hemos practicado este ejercicio «exagerado», luego en un ámbito más natural, nos será más fácil  comunicar con el cuerpo, con la expresión, con nuestros movimientos, con cómo ocupamos el espacio en una sala. Perder el reparo a usar todas nuestras herramientas nos hará ganar  en expresividad y en poder de convicción.

Gracias a Romina Bueno, del Centro  Psicopedagógico Aprendiz, y  alumna de mi curso de  Asesora de Porteo Mimos y Teta por enseñarme el fascinante mundo del LSE, donde saben muy bien que ellos no se limitan a traducir palabras… sino a expresar mensajes en toda su dimensión.

Y a otras cositas que he encontrado interesantes sobre la expresión con el LSE, mirad esta incluso sentada:

Disfrutad con el ejercicio y contadme vuestras impresiones y progresos <3

Qué hay detrás de los Selfies

Qué hay detrás de los Selfies

Ayer leía a una amiga lo estúpido que parece nombrar en inglés cosas que tienen su nombre en nuestra lengua, y yo que amo las palabras, en parte estoy de acuerdo.
A mí personalmente, me parece un snobismo llamar «muffin» a la magdalena de toda la vida, pero la lengua que utilizamos es algo vivo y nos guste o no, cambiante. A  veces por necesidad, a veces por uso, a veces por modas…  Nunca he oído a nadie usar «balompié», en vez de «fútbol», así que me temo que igual un día las magdalenas  serán solo  las representaciones de aquélla mujer que se cruzó un día con Jesús de Nazaret.

Pero volviendo al tema del título, hay una palabra que ya es parte del vocabulario habitual de la mayor parte del planeta sin ser angloparlantes: selfie.

¿Qué es un selfie?

Un selfie es una autofoto de toda la vida de dios.
Bueno de toda la vida no, porque hasta la llegada de los smartphones  y tablets, hacerse fotos estaba reservado a las BBC  (Bodas, Bautizos, Comuniones) y demás eventos especiales.
carrete fotosCuando yo era pequeña la cámara de fotos no es que fuera algo desorbitado de precio, pero había que comprar el carrete ( máximo de 36 fotos) y revelarlo, lo que no era precisamente barato. Así que sin ser un lujo en sí,  como tampoco era algo de primera necesidad, no entraba en el presupuesto habitual de la familia.

Y luego el tema logístico:  hacerse una foto a uno mismo con esas cámaras era complicado. No todo el mundo tenía un trípode, ni un disparador automático, ni todas las cámaras permitían el disparo retardado. Así que en a mayoría de los casos más que complicado era imposible.
Así que lo habitual es que  las fotos fueran grupales, o familiares, para aprovechar. De ese modo en vez de hacer una por persona salíamos todos a la vez. Bueno, todos  salvo el que la hacía, que o bien se turnaba con algún otro del grupo, o lo más frecuente, fuera siempre ese que se ofrecía a hacerlas «porque le salen muy bien» al mínimo atisbo de asomar una cámara.
Casi nunca era que fuera el mejor fotógrafo, sino la persona que menos se gustaba a sí misma (recordad este detalle).
Creedme que sé de lo que hablo.

El deseo de prevalecer

Antes de la llegada de las cámaras de fotos familiares,  ¿quién podía permitirse guardar su imagen para la posteridad o como recuerdo?
Pues la clase media, en situaciones contadas, cuando se iba a un fotógrafo profesional.
¿Y antes de eso?
Pues observemos las «redes sociales» de la época, es decir, los museos y palacios de hoy. En sus paredes vemos colgados los retratos de los nobles  e ilustres que podían permitirse encargar retratos.
O estaba la opción de ser musa de artista, aunque fueras prostituta y de ese modo conseguir pasar a la historia

Victorine Meurent musa de  Manet

Victorine Meurent musa de Manet

La mayoría de los pintores, que eran quienes podían y sabían se hicieron autorretratos, a veces series enteras. Auténticos selfies de su época que hoy admiramos

Autorretrato Van Gogh

Autorretrato Van Gogh

Si Las Meninas hubieran tenido un smartphone o una tablet sin duda la historia sería muy diferente

Imagen de Idígoras

El caso es que estoy harta de leer a psicólogos ,expertos  y opinólogos varios hablando de los trastornos que hay detrás de los selfies.

No digo que no tengan razón en algunos casos, incluso en muchos casos. Pero me repatea la necesidad de etiquetar todos los comportamientos humanos como patológicos.
Y por supuesto, a nivel personal, me repatea solemnemente que alguien crea saberse mi vida y milagros por las fotos que me hago o que me psicoanalice cuando ese no es más que UN aspecto de mi compleja psique (como de la de cualquiera, vaya).

Vivimos en una época totalmente audiovisual. En un mundo bombardeado de imágenes, donde las personas «de a pie» éramos siempre receptores. Ahora resulta que a mucha gente le parece bien, o divertido, o terapéutico, o lo que sea, no solo recibir imágenes de otros, sino emitirlas.

Y digo yo: ¿qué problema hay?

Como en todo, seguro que habrá nieveles de patología, por supuesto. Quienes se las hacen conduciendo y locuras por el estilo.
Pero es que locos los hay en todas las ramas (si yo hablara…).
En el mundo en el que yo me manejo que es entre mujeres principalmente, y particularmente entre madres, lo habitual es sentirse «inexistente».
La imagen femenina se ha usado y se usa para todo menos para hacer sentir bien a la propia mujer que la proyecta.
Crecemos con estereotipos imposibles de cumplir, oyendo continuamente adjetivos sobre nuestra imagen, no siempre positivos.
Digamos lo que digamos la imagen personal va asociada a ciertos prejuicios sociales, culturales, religiosos, etc. A veces incluso ideológicos.
Igual de prejuicio es decir que las guapas son tontas, a decir que las feas son más inteligentes. O  que para ser activista de cualquier causa supuestamente importante hay que ser descuidada o poco femenina, o ir rapada o vestida de negro y con chanclas. Estereotipos todos. Prejuicios todos.

Si una mujer no se gusta, eso va a repercutir en su vida, en la personal, en la de pareja, en la familias, con sus hijos, con sus clientes, con sus vecinos… en toda su vida.
Decirle que su apariencia no importa no solo es mentira sino que es una estupidez.

Claro que la apariencia importa, que me hace a mí mucha gracia quienes presumen de importarles poco la suya pero contratan a un diseñador para su logo, su web o combinan las cortinas con el sofá y/o buscan hacer fotos bellas a paisajes.
Respeto a quien quiera negar  las repercusiones de la imagen propia, en uno mismo y en los demás, pero por supuesto no lo comparto. Como diría una amiga, las personas son respetables siempre, las opiniones no.

Cuando trabajo con una mujer que no se gusta a sí misma una de mis recomendaciones es precisamente que se haga fotos. Que se las haga ella, llamándolas selfies o autofotos, o autorretratos o miradas en el espejo…. o que se haga una sesión con un profesional.
Que luego esas fotos las publique o no, eso ya depende de ella misma.
Pero  alguien que se ha pasado la vida escondiéndose, odiándose incluso, por no ser como se supone debe ser, o repitiéndose constantemente que «a mi no me importa mi imagen porque eso es frívolo»  y cosas parecidas, para tapar ese descontento o los complejos, lo que está haciendo es engañándose.

Porque su yo de verdad, se le saldrá por las costuras.

Y le saldrá en forma de burla o crítica a quienes son felices sintiéndose a gusto consigo mismas, o como yo digo: «ejerciendo de fea», lo que significa:  intentar demostrar a todo el mundo que eso no te importa, cuando en realidad te importa tanto que te duele.

Y repito: sé perfectamente de lo que hablo.

El primer paso es Mirarse, reconocerse, cambiar si se desea cambiar algo…
la meta: llegar a gustarse.

Como mujer, como madre, y como facilitadora de talleres de desarrollo personal estoy harta de ver que si las mujeres tenemos baja autoestima  en general, al ser madre la cosa puede  agravarse aún más.
El rol de madre es tan intenso, que es fácil perder la propia identidad al servicio del cuidado de la familia.  Pero sin entrar en detalle a analizar las connotaciones  de ese hecho, voy a mencionar solo uno:

Qué mensaje les transmitimos a nuestros hijos sobre nuestra propia percepción de nosotras mismas

Si nuestros hijos tienen que decirnos algo como: «¡Mamá, ponte en la foto!»... no estamos contribuyendo mucho a visibilidad y dignificar nuestro papel.

Nuestros hijos nos ven preciosas, porque lo somos

(Conste que odio poner publi de esta empresa… pero es el que mejor refleja lo que quiero decir)

Yo fotografío a mis hijos porque les adoro y estoy orgullosa de ellos y quiero guardar muchos momentos…
Y me fotografío  a mí misma porque por fin me quiero mucho más de lo que aprendí a quererme.
Y porque tengo derecho a ser vanidosa si me apetece… mi yo acomplejado lleva tantos años de ventaja en ese campo que puedo permitirme otros 30 y tantos de prevalencia del exhibicionista.
Y porque me da la gana
Y porque además… salgo monísima… que es algo que esas «feas» que me critican, al parecer no soportan.

Sigo siendo igual de buena profesional o no,
igual de buena madre o no,
igual de leal o no,
con selfies o sin ellos.

La diferencia es que soy libre de decidir hacer algo que me sienta bien a mi, y que sienta bien a gente que me importa.
Al resto, a esos que les molestan mis selfies o los de los demás…
Lo primero  esto:

Y lo segundo:
deciros que me importa exactamente NADA vuestra opinión.

Maléfica y su selfie

 

Cómo tratar a los clientes

Cómo tratar a los clientes

¿Te suena este letrero?

El cliente siempre tiene la razón

El cliente siempre tiene la razón

Si tienes clientes  sin duda sabes que esa afirmación no es cierta.
Entonces, ¿por qué se acuña ese lema como el paradigma del buen servicio al cliente?

Pues porque la realidad es que :

«El cliente NO SIEMPRE tiene la RAZÓN
pero
SIEMPRE ES la RAZÓN
de nuestro negocio»

Es así de sencillo: si nos dedicamos a vender servicios y/o productos y no tenemos clientes, no tenemos negocio.
De ahí que sea tan importante no solo conseguir un cliente, sino  fidelizarlo para que repita y nos recomiende.

¿Cómo conseguir que tus clientes trabajen para ti?

Podemos conseguir que nuestros clientes  se conviertan en nuestros «comerciales sin coste» con muy poco esfuerzo.

Si tu cliente:

  • queda contento con tu trabajo
  • si le has dado más de lo que espera
  • si has satisfecho sus necesidades, las que te ha expresado y las que no
  • si hay una relación justa entre el valor y el precio

Lo más fácil es que  si tiene que volver a contar con ese producto o servicio recurra a ti.

Todos lo hacemos: la mayoría de las compras que efectuamos de bienes o servicios habituales, las hacemos en los mismos sitios mientras no tengamos experiencias negativas.

Un ejemplo real: Yo tengo el mismo asesor fiscal cada mes, no voy cambiando a ver si  encuentro otro mejor porque sí. A no ser que vaya notando que como soy una clienta fíja empieza a descuidar su trabajo conmigo o a ser informal o negligente.

Si lo que vendes no es un bien de consumo habitual, razón de más para dar un trato excelente. LA gente antes de comprar o contratar productos o servicios no habituales pide referencias a su entorno o en foros. No hay mejor publicidad que la que te hacen tus clientes satisfechos.

Es publicidad gratis y efectiva porque todos preferimos las compras referenciadas por alguien que conocemos.

En general todos podemos ser muy buena gente y nos gusta compartir lo bueno que  hemos encontrado, así que la próxima vez :

 que respondas un correo electrónico,
que atiendas el teléfono,
que prepares un envío,
que atiendas tras tu mostrador,
que cocines un plato, o planches ropa o des cualquier servicio a  otro….


piensa si lo estás haciendo de forma automatizada o poniendo lo mejor de ti.

Piensa que ese cliente de hoy es LA RAZÓN de tu trabajo. Que te ha escogido entre un montón de otras ofertas de gente que hace u ofrece lo mismo que tú. Que el pago que recibes de él es lo que hace posible que pagues tus deudas, las clases de inglés de tus hijos, la letra de tu coche o tus vacaciones soñadas.
Quizás creas que no es así, que de él solo vas a obtener una pequeña cantidad de dinero, pero no puedes saber cuánto dinero te puede llegar a hacer ganar ese cliente en concreto si por su experiencia positiva te recomienda a muchísima gente.
Y de todos modos, aunque no fuera así, aunque nunca le hablara a nadie y solo sacaras el pago de su servicio o producto, darle el mejor servicio posible es lo que merece: porque él apostó por ti.

Y porque cuando dar un trato excelente no es algo anecdótico sino algo habitual, estás más cerca del éxito en tu negocio.

En el próximo pots os hablaré de cómo tratar con los clientes desagradables en la entrada

¿Puedo despedir a mi cliente?

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AsesorARTE

Del voluntariado al negocio: mi relación con el dinero

Del voluntariado al negocio: mi relación con el dinero

He sido voluntaria durante décadas. Lo sigo siendo. Es parte de mi, parte de lo que soy.

Ahora soy empresaria.

Y fundé mi emprendimiento  aprovechando mucha de la experiencia que adquirí en el voluntariado. Como yo, hay todo un colectivo de mujeres, que tras su maternidad se replantean su vida profesional y laboral.

Ser madre es en muchos casos un punto de inflexión, un replanteamiento de prioridades, objetivos y metas.

Esperando una verdadera conciliación que no llega, nos toca a nosotras buscar alternativas para vivir, no como nos marcan desde fuera, sino como queremos y merecemos. No queremos renunciar a criar nosotras mismas a  nuestros hijos, ni perder calidad de vida por no tener un salario justo.

En este marco surgimos las nuevas emprendedoras.

Y como la propia definición del término implica, emprender es una labor no exenta de dificultades.

La primera : nosotras mismas y nuestros propios miedos, tabúes y prejuicios. Empezando por salir de la zona de confort que nos han inculcado desde niños, la idea de la seguridad del “sueldo fijo” y pasando por revisar nuestra relación con el dinero.  Una emprendedora tiene que tener claro que

cobrar por dar un servicio no solo no es vergonzoso, sino que dignifica.

 

Cuanto antes una emprendedora asiente estas bases, mejor le irá en su negocio. Esto redundará en su seguridad económica y en la de sus hijos.  Y estará inculcando en ellos cosas tan importantes como que el éxito está en vivir de lo que a uno le gusta y apasiona. ¿Y no es esa una buena meta en pos de la cual ir?

Yo cobro por asesorar a familias en todo lo relacionado con la maternidad.

  • ¿Que creo que es un trabajo importante? Claro.
  • ¿Que en  cierto modo es triste que para obtener apoyo en temas como la lactancia o el porteo haya que pagar? Pues no.
    Porque todos los trabajos relacionados con transmitir experiencia y conocimiento se pagan.

Quizás sería diferente si en vez de ser pagados por las familias, lo cubrieran los organismos oficiales. Pero como dije, si no lo financia el Estado que todos contribuimos a mantener, no lo vamos a financiar las propias asesoras.

Porque al final la cuestión es: o lo financias tú o te lo tengo que financiar yo. Y tú financiarías solo tu caso, del que además te beneficias directamente y  a mi me tocaría financiar a decenas, incluso a cientos. Porque en algún lugar hay que poner el tope, y el tope decidí ponerlo yo.

Si estás pensando en emprender no olvides tener claro qué opinas del dinero y de tu propio merecimiento.
Y sé generoso al pagar a otros por su trabajo, sea el que sea.  Si algo he comprobado es que quien paga bien, cobra bien.

 

 

Liderazgo Femenino 3.0: Los límites los pones tú

Cómo acertar con tu Imagen Personal

Nunca copies… en todo caso homenajea.

Una clave para que tu imagen sea atractiva ( que es algo que va más allá de ser guapa, «estar buena», o despertar el interés sexual) es que seas tú misma. Que te identifique, potenciando tus virtudes y tus puntos fuertes.

Algunas personas tienen un estilo muy definido y  eso es parte de la imagen que proyectan.

Otras no encuentran uno que se adapte a ellas con el que sentirse cómodas y favorecidas.
En esos casos es fácil caer en la trampa de imitar a alguien a quien admiramos, que nos gusta o a quien querríamos parecernos ( por uno o varios aspectos).

Los riesgos de imitar

El primero : que se nota y queda vulgar.
El segundo : que podemos dar la impresión de ir disfrazados y eso nunca, nunca transmite una imagen positiva. El que se disfraza quiere ocultarse y sacar el máximo partido a nuestra imagen es precisamente mostrar nuestros puntos fuertes.

 

Si en algún momento quieres usar un «look» diferente, homenajea, no copies.
Es decir, usa ese look concreto como inspiración pero dale tu toque. Así conseguirás un doble efecto positivo.

COn un ejemplo lo veréis claro.
El look de Audrey Hepburn, si yo lo copiara quedaría ridícula. Ni mi físico, ni mis rasgos, ni mi expresión se parecen en nada a los suyos…


Pero puedo usar esa base… y añadirle algo mío

Tan malo es no tener ningún estilo como que ese estilo sea tan limitante que no nos permita cambiar para adaptarnos a las circunstacias o a roles diferentes.

A veces un pequeño cambio  proyecta una imagen diferente, para un momento o actividad diferente.

Aprende a Sacarte Partido

Pon una Elena López en tu vida

Pon una Elena López en tu vida

 

¿Cómo te organizas para ser madre de 2 hijos, educarlos en casa, llevar una tienda on line, un grupo de crianza, una casa, una formación  con medio centenar de alumnas, varias webs, hacer cursos, dar talleres, viajar, escribir en revistas, dar conferencias…?

Esa pregunta me la hacen a menudo.

Quizás si eres de las personas que me siguen a través del blog o de Facebook también te la has hecho alguna vez al ver mi «actividad» habitual.

Yo siempre digo que si vieran mi casa lo entenderían  🙂
El tiempo es lo más democrático que hay, todos tenemos los días de 24 horas. Nadie tiene un día con más ni con menos tiempo. Seamos madres o no, trabajadoras en casa o no, empleadas o no, emprendedoras o no, sanas o no, con más o menos medios y cultura: TODOS DISPONEMOS DE LA MISMA CANTIDAD DE TIEMPO.

Pero es evidente que hay gente a quien le cunde y otros que siempre van con la sensación de no llegar a nada. Y eso es cierto, de ahí que haya un refrán que reza así:
«Si quieres que algo se haga, dáselo a una persona ocupada».

Yo no soy una persona especialmente organizada, más bien tiendo a lo contrario. Siempre he sido de las de hacer las cosas a última hora, con el tiempo justo, la última noche… Es cierto que ser resolutiva te da la confianza de que en general puedes hacerlo así, y que el bagaje y la experiencia son una buena base para «improvisar» (de donde no hay no se puede sacar y menos improvisando) pero realmente cuando quieres ser profesional hay que replantearse los vicios en la forma de trabajar para hacerlo de forma mucho más eficiente y sin estrés añadido.

Entonces, ¿qué cosas he incorporado yo a mi vida que han hecho posible que la reina de la desorganización pueda ser hoy emprendedora de éxito?

Voy a compartir contigo 3 tips que a mí me  han cambiado la vida:

  • Aprende a decir «no»

Parece una obviedad pero hasta que no te enfoques en lo que realmente te interesa y apartes lo demás no conseguirás alcanzar objetivos.

  • Ponle el justo valor a tu trabajo y cóbralo

Si regalas tu trabajo, aquello en lo que eres buena, luego tendrás que trabajar en otras cosas para poder vivir y eso repercutirá en tu estado de ánimo, en tu vida personal y familiar, en tu emprendimiento. Si cobras por tu trabajo bien hecho no tendrás luego que invertir más tiempo en ganar dinero. Ganarás dinero con ESE trabajo de forma más rápida y efectiva.

  • Delega, subcontrata y colabora

LO pongo en tercer lugar pero realmente para mi es mi herramienta fundamental.
Tenemos la mentalidad del emprendedor multifunción , del que lo hace todo él. Atiende clientes, lleva su web, los impuestos, las facturas, y hasta limpia la oficina.  Hay que cambiar ese chip.
Si yo delego, por ejemplo, las tareas de mi casa en otra persona, esas horas las rentabilizo más dedicándome a mi emprendimiento. Es verdad que parece que gasto dinero, pero en realidad no es así. Porque esas 4 horas que puedo pagar a la semana para tener un lugar de trabajo limpio y ordenado consiguen que a la hora de trabajar me cunda más porque estoy en un estado de ánimo más dispuesto y porque mi trabajo es más valioso (cuantitativamente) que lo que estoy invirtiendo en eso que he subcontratado.
Cuando me planteé mi curso de formación tenía claro que iba a apostar por un modelo colaborativo que iba a enriquecer mi proyecto a varios niveles.

La primera persona a la que invité fue a Elena López. ¿Sabéis por qué?

Elena López y Nohemí Hervada

Pues por lo que decía el dicho que os comenté: es una persona muy bien formada y muy ocupada,  con una capacidad de trabajo y organización que yo no tenía.  Ella complementa lo que a mi me falta y esa es la clave del modelo colaborativo.
Siempre digo que yo necesitaba una «Elena» en mi vida que me recordara la importancia de marcarnos metas, objetivos… y PLAZOS.
De hecho desde que empecé a trabajar con ella uso mucho esta expresión:

Pon una «Elena López» en tu vida.

No siempre las colaboraciones funcionan como una espera. Es cierto que a veces hay decepciones, incluso pérdidas económicas y personales por equivocarnos al escoger. Pero de todo se aprende.  Y al final aprende una a encontrar a las Elenas de su vida y a mantenerlas cerca.
Para mí es un lujo tenerla de socia, que se implicara en mi proyecto como si fuera suyo, que tuviera una visión mucho más clara incluso que yo del alcance de nuestro trabajo. (De hecho estoy pensando en blindarle el contrato :-D)

No todas podéis asociaros con Elena López, pero ahora sí podéis  «ponerla» en vuestra vida porque acaba de lanzar su nuevo proyecto :

Ateneo De Monitos y Risas

¿A qué esperas para poner a Elena  López en tu vida?

PD: En breve te hablaré del otro pilar de mi proyecto, mi otra socia Mercedes Granda

Liderazgo Femenino 3.0: Los límites los pones tú

¿Te cuesta cobrar por tu trabajo?

Ayer participé en las Jornadas on Line: «Mujer y Dinero» organizadas por la Editorial ObStare.
Mi ponencia se tituló:

«Del voluntariado al negocio. Mi relación con el dinero»

Si ya a muchas mujeres les cuesta pedir la remuneración por su trabajo, si procedes del voluntariado, o si sencillamente nunca has trabajado por tu cuenta y ahora empiezas, la idea de «pedir dinero» es una de las primeras barreras  a franquear.

Lo primero es dejar de percibir esas palabras: «dinero» y «cobrar» como negativas. Porque la mayoría de las veces son negativas solo para nosotras.

Cualquiera que sea tu cliente, sea cual sea el sector en el que trabajes, todas ls personas que tratas usan dinero y todas pagan  por servicios y/o productos.
Así que no estás implementando nada nuevo.

Quizás lo nuevo sea que tú cobras. O la actividad por la que cobras. O la cantidad que cobras.

Da igual.

El caso es que ESO ES LO NORMAL

Si queremos que los demás vean normal el hecho de cobrar por nuestros servicios hemos de empezar por normalizarlo  nosotras.

Comprendo que al principio cuesta, así que suelo recomendar empezar usando otras fórmulas que no usen esos términos que nos molestan o nos resultan incómodos.

Puedes sustituir las palabras y conceptos relacionados con «dinero» y «cobrar»  por otras como «honorarios» , «tarifas», «contratar» y similares que tienen el mismo significado pero no tienen en general la connotación negativa que le damos a las primeras.

De este modo en vez de decir:

«Yo cobro x por mi trabajo»

puedes decir:

«Mis honorarios son x»

Si alguien quiere pedirte opinión profesional  y no estás seguro si sabe que ese tiempo lo vas a cobrar puedes decir:

«Voy a mirar mi agenda a ver cuándo puedo darte una cita para una asesoría, mientras tanto te mando  información sobre mis servicios y tarifas» 

Para ello recomiendo tener una página web o un PDF preparado para reenviar por correo electrónico de forma inmediata. Eso da sensación de normalidad y sobre todo, de profesionalidad.

 

Son 2 tips muy sencillos pero muy efectivos para empezar a reeducarnos nosotras y reeducar al entorno.

Sobre todo recuerda:

tu trabajo tiene valor, tu tiempo tiene valor y tu experiencia tiene valor.

Tú lo sabes y tus clientes también.
Quienes no lo ven así no merecen que pierdas demasiado de tu valioso tiempo en explicárselo.

Pon en práctica estos consejos y cuéntame si te son útiles. Si crees que necesitas una sesión más personal para trabajar estos temas no dudes en pedirme una cita ;-).

Liderazgo Femenino 3.0: Los límites los pones tú

¿Cómo escoger un nombre para tu emprendimiento?

Hace años trabajé en un bazar de esos que venden cosas electrónicas, perfumes … de todo un poco.

En ese tipo de establecimientos era habitual encontrar artículos que copiaban a marcas conocidas con nombres casi idénticos.

A mí me parecía un timo directamente (ya no entro en los aspectos legales) y recuerdo preguntarle al dueño si no le parecía que eso era engañar. Él me decía que si alguien es tan tonto como para no darse cuenta no era su problema.

Dejando al margen la calidad profesional de mi ex-jefe, algo aprendí de esa experiencia: que siempre va a haber gente que intentará robar o estafar o aprovecharse del trabajo de otros y que hay consumidores de todo tipo. Porque lo cierto es que esas copias se vendían, claro que a un precio mucho menor, con lo cual también habría que dar un tirón de orejas a los consumidores cuando creen que están ante la ganga de su vida. Si algo es demasiado barato comparado con el valor que se supone que tiene… desconfía.

Ningún negocio se mantiene regalando sus productos. Así que sea lo que sea que compres: un producto o un servicio, asegúrate del valor real.

De todos modos mi post va en otra dirección.

Tengo varias marcas registradas desde hace años y en el mundo en el que empecé mi emprendimiento no paro de ver cómo surgen nuevos blogs, webs y tiendas . Eso es positivo: cuanta más gente trabaje para ampliar mercado más clientes, y cuanta más competencia más habrá que trabajar para seguir siendo un referente.

Pero me sorprende que estas personas que empiecen se empeñen en poner nombre a sus proyectos que son prácticamente iguales a los ya existentes.

El mundo de la maternidad y el porteo están prácticamente copados todos los monos, canguros, koalas y demás animalitos con cría, por no hablar de los mimos, abrazos y teta…
No todos vamos a ser creativos publicitarios, pero digo yo que empezar una empresa con un nombre que es muy fácil asociar a otro, es aparte de moralmente reprobable, una mala apuesta empresarial.

El objetivo al que aspiramos todos los que emprendemos y tenemos una marca es a que se reconozca. Es más, si consiguiéramos que la marca identificara el producto o el sector sería la bomba. Algo como lo que pasa cuando decimos:
-«Voy a comprar pan Bimbo»

Si vas a empezar un negocio y has pensado en un nombre que identifique la actividad o producto pregúntate :

  • -¿Existe ya otro negocio del mismo sector o relacionado con ese nombre o parecido?
  • -Si existe aunque no sea exactamente igual, no es preferible escoger otro a arriesgarme a crear confusión?
  • -¿Es el nombre que he escogido solo una variante de otros?
  • -¿No me hará parecer eso como de segunda categoría?
  • -¿Quiero que me confundan entre la gran maraña de tiendas iguales o pretendo tener identidad propia?
  • -¿El nombre que he escogido contribuirá a ser recordada o a ser olvidada con facilidad?

Y lo más interesante…

Piensa en las grandes marcas fácilmente reconocidas del mundo empresarial y comercial

Prácticamente ninguna identifica en el nombre el producto.

Y eso no ha impedido que todo el mundo las reconozca.

Así que aprende de los grandes en esto del marketing ( no entro a valorar otras cosas, en este post hablo solo de marcas y posicionamiento), sal de lo que crees que es la zona segura y lánzate con algo único.

Porque además de todo eso, como propietaria de una marca registrada te diré que molesta mucho, mucho, mucho, que alguien intente copiarte o «inspirarse» en tu trabajo. Cada vez que veo un blog maternal con algún derivado de la palabra «mimos» ya me anima a no entrar a leerlo.
No empieces así en un mundo en el que quizás algún día te interese tener colaboraciones 😉 .

 

Nohemí Hervada
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