Las brujas de hoy

Las brujas de hoy

brujaTengo perfil de bruja.
Sí. De la bruja mala de los cuentos. Tengo una cara angulosa, una nariz larga y puntiaguda y encima tengo dos verrugas en la cara. 
Durante años nunca me hacía fotos de perfil. Bueno, la verdad es que nunca me gustó hacerme fotos, pero las pocas que admitía, siempre eran de frente.
Esta mañana, mientras desayunaba en la cama con mis hijos, me pregunta el mayor que por qué todas las brujas tienen verrugas.
Y aproveché para contarle qué eran las brujas y por qué la literatura ha mantenido ese estereotipo negativo de la mujer.

Les he explicado que antes llamaban brujas a aquellas mujeres que sabían leer, que sabían utlizar plantas como remedios, a las que ejercían de parteras o chamanas. O sencillamente a las que decidían vivir libres sin casarse, a las que cuestionaban la autoridad (patriarcal, por supuesto) establecida. Las que tenían religión propia, las que adoraban dioses, catalogados como falsos, pero que eran mucho más reales que los “oficiales”. ¿Acaso no es más dios para el ser humano el Sol, la Tierra o la Lluvia que la estatua de madera de un moribundo o de un cuerpo sentado inerte viendo la vida pasar?

Brujas temidas, odiadas y perseguidas por pensar, por tener cirterio propio y por no someterse al poder violento y abusivo. Brujas envidiadas por quienes deseando esa libertad física y de pensamiento no se atrevían a dar el paso y salirse de los sistemas establecidos. Brujas perseguidas y quemadas o apedreadas o marcadas y avergonzadas.

Ostracismo, castigo, prisión, muerte… Esas han sido las armas de una sociedad que intentaba erradicar las muestras de inteligencia  e independencia.

  • Quizás las brujas fueron las primeras conscientes de lo que es la inteligencia emocional.
  • Quizás ellas sabían que el conocimiento intelectual acumulado en las bibliotecas de quienes tenían el poder (político o religioso) no servía para mucho.
  • Quizás eran ellas las que de verdad sabían los secretos de la vida y la muerte, de lo que es realmente importante.
  • Quizás ellas mientras morían quemadas en hogueras y gritaban maldiciendo a sus verdugos en el fondo sabían que eran más libres con su muerte que toda esa masa borrega que observaba y disfrutaba con el espectáculo de ver cómo se extinguía la única posibilidad de libertad real que habrían conocido en su vida.

Hoy las brujas no sólo son aquéllas que profesan una religión oculta.  Las brujas de hoy no necesitan vestir de negro, tener verrugas en la cara o en el cuerpo, señal de su relación con el demonio. Las brujas de hoy sabemos que da igual tener un perfil aguileño o una cara angelical porque lo que nos define es nuestro poder.

  • Hoy no necesitamos hacer conjuros alrededor de un caldero.
  • Hoy conjuramos con las palabras. Escribiendo en lugares como este, agitando desde las redes, en nuestros círculos de mujeres.
  • Hoy seguimos sin callarnos ante quienes creen que su género, su rol o su situación les  otroga un poder que no tienen sobre nosotras.
  • Hoy nos reímos de forma burlesca a veces ante la estupidez de aquellos que creen que saben más que nosotras sólo porque algún día, otro como ellos les dijo unas frases que estos aprendieron de memoria.
  • Hoy seguimos aguantando la mirada a quienes creen que pueden intimidarnos.
  • Hoy nos reímos de la soberbia estupidez de esos seres mediocres que por  pertenecer a la clase privilegiada creen que son superiories a nosotras.
  • Hoy provocamos, a veces para conseguir que otros despierten y a veces por el placer de demostrar que podemos, que no nos intimidan, que no les tenemos miedo.
  • Hoy sabemos que hay quien desearía quemarnos en la hoguera y reaccionamos quemándoles a ellos sus pobres argumentos.
  • Hoy somos más conscientes de nuestro poder y sabemos que eso despierta más la furia de los herederos de aquellos personajes oscuros que acababan con nosotras. Pero no podrán.

  • Hoy las brujas ya no envidiamos a las Blancanieves, ni a las Cenicientas, ni a las Bellas Durmientes.

Porque tener un cutis blanco, ser cándidamente perfecta y tener una belleza ideal no enmascara el hecho de que en realidad eres una ñoña que sólo es feliz sirviendo a los demás mientras es totalmente inconsciente de su propia ignorancia ante la vida o siendo explotada sin rebelarse  mientras espera que venga un hombre que ni siquera recuerda su cara, a rescatarla o viviendo en un bello  palacio una vida lujosa, totalmente  anestesiada en cuerpo y alma.
No, queridas princesitas de imagen perfecta, no os envidiamos, ni a vosotras, ni a vuestros príncipes machirulos. Porque las brujas de hoy, con las piedras que nuestros enemigos nos lanzan, construímos nuestros propios castillos.

Las brujas de hoy sabemos que el poder es nuestro y lo ejercemos. Cuando tenemos un problema no esperamos, pasivas, caballeros andantes que nos salven. Somos, de hecho nosotras, las que les salvamos, quizás no de morir quemados, pero sí de vivir una vida triste y mediocre, consumiéndose en el fuego de perseguir un ideal de felicidad que no existe .

Somos brujas, somos mujeres, somos diosas… y cuando el humo que queme todo lo demás  se extinga, nuestro fuego seguirá ardiendo.

empoderate

No me cuentes cuentos

No me cuentes cuentos

Fotos de  ©MaicaLuis

“No me cuentes cuentos.
Cuéntame cantos de muchachas cantarinas
que contentas canturrean luciendo collares de mil cuentas.

.

Cuéntame historias de los libros que aún no escribes,
pero cantas en tu mente al encontrar descanso en tu cantera.
.
Libros con cantos dorados.
Libros que encantan hasta al más desencantado.

.

Cuéntame cosas,
cuéntame cifras,
cuéntame encuentros y sueños y anhelos.

.
Cuéntame tu vida entera, cuéntala contra viento y marea.
Pero una cosa te digo:
no me cuentes cuentos.”

.

Estos versos los escribí hace tiempo…
y con ellos os anuncio mi próximo taller-conferencia para mujeres.
En él  aúno el desarrollo personal con el desarrollo profesional, porque para mí van unidos.
Mientras tanto…
¡Cuidado  con los cuentos que te cuentan!
 empoderate
No somos chochitos

No somos chochitos

“La Audiencia de Murcia ha confirmado la absolución de los delitos de abuso sexual y acoso sexual a un jefe de departamento de El Corte Inglés que fue denunciado por dos empleadas por llamar a algunas dependientas “chochitos” o “pilón” o dejarle a una de las querellantes una nota escrita en la que le decía: “Este año si es posible estás más guapa y más buena”El País.com

Recuerdo la primera vez que oí la palabra “chocho”. Debía tener yo unos 6 o 7 años y vi a un hombre preguntarle a una mujer >
“¿Cómo estás chocho?” , mientras con el palo de la escoba que llevaba en la mano le tocaba entre las piernas, en su vulva.

Me sentí realmente violenta con esa escena y eso que a esas alturas de mi vida aún no entendía muy bien las connotaciones de esa acción. Pero ni la frase, ni el tono, ni la acción me parecieron normales. Ya en ese momento la reacción de la mujer me pareció de incomodidad a pesar de su pasividad.
Han pasado casi 40 años y lo único que hemos conseguido es que los “señores” con traje y corbata  añadan un diminutivo a la palabra, como suavizándola y que se corten de tocárnoslo ( algunos, claro, otros siguen creyendo que somos terreno  público, nosotras y nuestras vulvas).

Que un “señor” , si se me permite el sarcasmo, que tiene empleadas a su cargo, se crea con el derecho a dirigirse a estas, ya no cosificándolas, sino sexualizándolas en grado sumo, llamándolas por el nombre de su órgano genital ( bajo mi punto de vista, uno de los más vulgares además), es totalmente vergonzoso.
Que la empresa responsable de la política interna sólo le sancione  con 21 días de suspensión de empleo y sueldo, me parece cuanto menos inmoral, pero que un juez le absuelva, pues la verdad es que no encuentro calificativo que describa lo que siento.

Igual si quien hubiera recibido  ese tipo de comentarios hubiese sido una clienta, habría tenido algo más de repercusión por parte de la empresa, famosa por su servicio de atención al cliente. Al parecer no tanto por su servicio al empleado. Ya se sabe que quien paga, manda, y las empleadas deben estar al final de la escala de importancia de nuestro fantástico sistema neoliberal.

Estoy pensando qué pasaría si las mujeres empezáramos a llamar  “pollitas” a los hombres. Si empezáramos a calificarlos según el tamaño “aparente” de su paquete, bromeando con frases del tipo: “ este año te abulta más el paquete si cabe”. Pero teniendo en cuenta que la mayoría lo recibiría  como un piropo tendríamos que usar la psicología inversa, o sea, decir:
-“a ver si este año te crece un poquito la pollita, guapetón”
Pero claro, nunca sería igual. No es igual.

Porque la solución no pasa por igualar a la baja en catadura moral, sino en que, de una vez, este tipo de engendros disfrazados de personas, incluso de señores, entiendan que #NoSomosChochitos.

No somos chochitos, ni coñitos, ni culitos, ni tetitas, ni nada por el estilo.

De hecho, no somos nada que ellos crean que somos. Somos personas, con nombre propio, con dignidad y derecho a un respeto que les parece imposible demostrarnos.
No somos “bonita”, ni “princesa”, ni “reina”, ni “cariño” ni nada que se le parezca.

el tamaño importaNo nos pongan diminutivos en sus etiquetas, ni en sus sustantivos, ni en sus adjetivos. Porque lejos de resultar en lo que normalmente pretendemos al usarlo  en algunos contextos, la connotación cariñosa, se convierte en más abuso, más acoso, más paternalismo y más machismo.
Ahora resulta que ni siquiera soy una persona, ni siquiera soy un cuerpo, ni siquiera soy un chocho… sólo llego a “chochito”.
A ver si se trabajan ustedes los complejos sobre el tamaño señores y no olviden que puestos a medir tamaños, salen ustedes perdiendo.

 

empoderate

En persona es aún mejor

En persona es aún mejor

Sólo quedan...

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Hace ya más de 10 años, cuando leía a Nohemí Hervada en su primer blog Mimos y Teta, siempre pensaba que tenía un don, el don de dar voz a todas aquellas mujeres que yo acompañaba. Ponía en palabras intensas emociones y hablaba de sus sentimientos, escribía sobre sus miedos, ahondaba en sus crisis y renacimientos antes, durante y después de la maternidad. Me convertí en una ferviente admiradora de sus temas y su particular estilo de escritura.

Sus palabras llenas de locuacidad e ironía, hablaban de verdad, destilaban compromiso y recogían sin tabúes una realidad muy cotidiana para mi.

Siempre sentí que algún día coincidiríamos porque su manera de trabajar y la mía, tenían demasiadas cosas en común como para que no se diera la ocasión, aunque nos separasen kilómetros de distancia y de desfase horario. Nuestros caminos siguieron su curso, en lo personal y lo profesional, ganamos, perdimos, crecimos y de pronto un día, uno de sus boletines me dio la vuelta del revés. “Primera Promoción de Asesoras Continuum” rezaba. Leí curiosa en qué estaba enfrascada esta vez la mujer de los mil frentes y por primera vez, después de – entonces- 5 años acompañando a familias, me sentía identificada con algo de verdad. Su propuesta me llegó al alma, supe que era Asesora Continuum, sin saberlo y que quería formar parte de lo que estaba por suceder.

Un poco por instinto, como casi todas las cosas importantes que he hecho en mi vida, le escribí un fervoroso correo para felicitarla por el proyecto e informarme mejor de los detalles. Surgieron como siempre antes de un salto todos mis miedos y mis dudas, al respecto de mi poca experiencia en porteo y mi deseo de cursar su formación a pesar de que, por un momento, la inversión me parecía inalcanzable.

Dicen que #LoPrimeroEsSoñarlo y como no podía ser de otro modo recibí una cálida respuesta – extrañamente breve pero intensa – Fue un video, del que aún guardo una copia, y del que recuerdo cada una de las palabras. Mi respuesta también fue en video y algo rompió el abismo que nos había mantenido separadas. Era como conocerse de siempre.

vimeos nohe y yo

Después de ese video vinieron muchos otros vídeos y notas de audio. No pudimos abrazarnos en persona hasta dos años después. Con el tiempo lo digital se ha convertido en una herramienta imprescindible para optimizar nuestro trabajo diario y alimentar nuestra amistad en la distancia. Hemos forjado así, entre todas, una red internacional de mujeres, profesionales de la asesoría y el acompañamiento, trabajando junto a las familias y los profesionales de la salud para dar voz a los bebés, para cambiar el paradigma de la crianza. Decenas de mujeres emprendedoras, sanando sus historias, forjando retos, levantando emprendimientos, desde sus hogares y mientras conciliábamos y compartíamos nuestras crianzas y nuestras vidas con intensidad y alegría. ¡Sin duda quería formar parte de eso!

A menudo las mamás a las que asesoro me preguntan por Nohemí, es indudable que es un verdadero icono del porteo y la maternidad y quieren saber cómo es en persona, si realmente es tal cual la conocemos a través de las redes, los medios y su trabajo. Yo siempre les digo que en persona es aún mejor ;).  Sienten que soy afortunada de trabajar con ella y no les falta razón. Tengo una suerte infinita de que esté en mi vida, primero como formadora, puesto que Asesoras Continuum® supuso para mi un revulsivo a un proyecto que gestaba hacía tiempo, pero no era capaz de rentabilizar. Suposo la especialización y la práctica y ha significado, como ya he explicado en varias ocasiones, sentirme en casa, identificada con un fin, un próposito y, sobretodo, una manera de entender nuestro trabajo: de #SerContinuum

Porque si algo tiene esta bella mujer es que es “catalizadora“, es capaz de gestar vida allí donde llega, de atraer el cambio, de impulsar los sueños, de potenciar redes de apoyo, de dinamitar estructuras tóxicas entre mujeres para hacerlas brillar, aportar a mujeres y familias, las herramientas necesarias para vivir sus vidas en plenitud y empoderarlas desde lo más genuino.

Ver trabajar a Nohemí es un lujo…

Ser su amiga, una inmensa suerte…

Trabajar ahora a su lado, un verdadero provilegio…

Y acompañarla en este viaje, está siendo un auténtico regalo.

Chile nos espera con los brazos abiertos, seguimos sintiendo la calidez y el entusiasmo a kilómetros, por ahora en pequeñas dosis de audio, video y miles de correos… Granos fértiles que auguran el más caluroso abrazo de un país, que se gesta en el cambio, un cambio en femenino y sin duda va a contar con la mejor semilla para conseguirlo!

Porque #LoPrimeroEsSoñarlo !

¿y tú?

¿Te lo vas a perder?

Mamen Conte
Umuma, la aventura de ser familia
www.umuma.es

El empoderamiento individual lleva al colectivo

El empoderamiento individual lleva al colectivo

Ayer me entero de que se ha publicado en los medios esta noticia:

«Alerta mundial» de la Interpol para localizar a un niño raptado de un hospital por sus padres

Me cuentan “la verdad” de la noticia y cómo durante días se ha dado información parcial que tergiversaba por completo la noticia.
Afortunadamente los medios de difusión hoy en día están al alcance de cualquiera que tenga un smartphone y una cuenta de correo y esta familia grabó un video y lo subió a Youtube explicando abiertamente y con claridad lo ocurrido

El británico que se llevó a su hijo enfermo del hospital sin permiso se explica en un vídeo

Este tema me ha dado que pensar por muchas cosas.
Porque soy madre.
Porque soy persona
Porque estoy firmemente convencida de la autonomía del ser humano
Porque en mi trabajo de desarrollo personal trabajo sobre todo en los prejuicios y en el empoderamiento contra la sumisión y la indefensión aprendida.

En este post me gustaría analizar algunos puntos interesantes a modo de reflexión personal primero y colectiva después. Porque la “masa” la formamos los individuos. Y parece que siempre son otros los responsables de cómo van las cosas, pero YO y TÚ también estamos en ese grupo. Y  a veces una sola persona, con capacidad de cuestionamiento puede conseguir despertar la conciencia de todo un grupo. O al menos intentarlo.

Juzgamos sin tener toda la información

Esto se llama PREJUICIO.
¿Creías que tú no tenía prejuicios? ¿Porque no te pones una  capucha blanca y escribes pancartas racistas?
Los prejuicios están tan arraigados en una sociedad que no somos conscientes la mayoría de las veces.
EN este caso la orientación religiosa de esta familia no tenía nada que ver, pero ha sido el detonante para poner a la opinión pública contra ellos.
Es curioso que en la mayoría de noticias que leo sobre “crímenes”, no hablo de supuestos crímenes o delitos, sino de “crímenes”, no se especifica en titulares, ni en  la notica si el delincuente es católico.
Solo interesa cuando eres parte de una minoría. Porque se nos llena la boca con la palabra “democracia” y seguimos siendo una sociedad pacata que no soporta lo diferente. Sobre todo en cuestión de pensamiento.
¿Qué pasaría si a todos los individuos del grupo les da por pensar y replantearse lo mayormente aceptado? ¿Estamos dispuestos a convivir de verdad y no de boquilla con una sociedad plural? Plural en lo religioso, en lo político, en lo cultural, en lo ideológico, en lo personal…
La respuesta es que no.

Criticamos al que se sale del rebaño

¿Cuántos de quienes leéis este artículo juzgasteis a estos padres solo porque se mencionó su religión?
¿Cuántos de vosotros tras haber puesto en las redes verdaderas burradas en su contra vais ahora a retractaros?

prejuicios
Ese es el indicador de una sociedad que camina hacia la madurez y el empoderamiento. Me temo que nos queda mucho aún. Solo hay que leer los comentarios de la gente al artículo. Me da vergüenza de especie.
Porque mañana puedo ser yo. Ese niño puede ser mi hijo,y el tuyo. Y puede que en algún momento de tu vida vivas en tus carnes que la “mayoría” o la “autoridad de turno” no te respetan, incluso como es el caso, que ponen en peligro el bienestar y la vida de tu hijo, y tendrás que tomar una decisión.

¿Aceptarás sumiso? ¿O tomarás acción?

En este caso el que la familia pertenezca a una confesión religiosa les ha supuesto una ventaja, aunque no lo parezca. Porque pertenecer a una religión minoritaria en una sociedad como la nuestra implica que llevas años aprendiendo a tomar tus propias decisiones sin buscar la aprobación de la mayoría. Porque aunque muchas veces oímos que califican de “sectas” a ciertos grupos de pensamiento, en realidad en muchos casos precisamente esas personas lo que han hecho es replantearse el pensamiento mayoritario, cuestionarlo y decidir no seguirlo. Pueden estar equivocados o no, pero han hecho un ejercicio que la mayoría de nosotros no hacemos. Porque ¿por qué tienes tú las creencias que tienes? ¿Crees que han sido decisión tuya?
Siento decirte que la mayoría no. Venimos condicionados desde antes de nacer para seguir el patrón marcado. Lo raro es desmarcarse.

Cuando has vivido pensando diferente al resto acabas aprendiendo a defender lo que crees, y eso te da una seguridad en tus creencias que contribuyen a tener una firme convicción.

“Y a final de todo, la actitud lo es todo”

Y en este caso lo importante no era la religión porque ni siquiera estaba por medio el consabido tema de las transfusiones. En este caso lo importante era la autonomía del paciente.

Autonomía del paciente

Algo por lo que peleamos a diario a pesar de tener una ley que lo recoge.
Pero la Ley no cambia a las personas. Y la mentalidad colectiva sigue siendo  que “lo que dice el médico va a misa”, si me permitís el juego de conceptos.

mafalda
Y lo malo es que esa mentalidad la tienen los médicos (y perdonadme que generalice que sé que hay muchísimos médicos que no, pero siguen siendo minoría) y la tenemos los pacientes, y la tiene la sociedad.
Es el debate de siempre:

Hasta qué punto nuestro cuerpo y lo que sucede con él es cosa nuestra.
¿Dónde está el límite?
¿Por qué cuesta tanto educar y educarnos para la responsabilidad personal?

Es un debate que oigo casi a diario por el trabajo que desempeño como Asesora y Formadora de Asesoras de Maternidad. En la ginecología y obstetricia estamos contiguamente casi gritando que la mujer ES libre de poder decidir sobre su cuerpo.  Libre de decidir cómo llevar su embarazo, cómo y con quién parir, etc.

OS copio, con su permiso,  una interesante reflexión al hilo de Mónica Felipe Larralde, autora de  Cuerpo de Mujer: reconectar con el útero.

Cuando se apela a la legalidad como el límite de una decisión personal de una mujer sobre su cuerpo, estamos dando por sentado que hay otros poderes superiores al de la propia mujer que tienen potestad para tomar decisiones por ella misma. Eso me parece muy grave, porque enmascara un sentido de la libertad personal bastante reaccionario. Y añado: jamás dejaré que otra persona que no sea yo misma decida por mi lo que deseo hacer o dejar de hacer con mi cuerpo. Yo asumo todas las consecuencias de mi decisiones y si me equivoco, será mía la responsabilidad (como lo es siempre, esté acompañada por quien esté con la titulación que sea). No quiero entrar en más polémicas pero es que creo necesario recordar que las mujeres podemos tomar decisiones con absoluta libertad.[/box]
Y seguimos topando con el mismo muro.

Porque es al final el mismo muro: la violencia obstétrica, el paternalismo de los profesionales con los padres en todo lo que tiene que ver con los hijos, los prejuicios hacia un colectivo que decide con responsabilidad cosas diferentes a lo que la mayoría establece como lo correcto.

La información y la responsabilidad personal.

Esos padres están empoderados… tú y yo y cualquiera que les ha juzgado sin saber no.
Tenían información, y tomaron una decisión aceptando la responsabilidad que conllevaba.
La pregunta es… ¿qué secta es entonces la verdaderamente peligrosa?

  • ¿La de las “locas que deciden parir en casa” o la de las inteligentes que confían en su médico y su gran hospital y acaban con secuelas de por vida?
  • ¿La de unos padres acostumbrados a cuestionarse los tratamientos y buscar el mejor o la de los que aceptamos una única opinión porque aún nos creemos que todos los señores con bata blanca saben siempre lo que es mejor, aunque se demuestre que no?
  • ¿La de “es@s que van de empoderadas” y todo lo discuten o la de es@s que van por la vida obedeciendo a todo el que crea tener autoridad sobre nosotros?
  • ¿La de “es@s que no tienen formación reglada que las avale” o la de quienes teniéndola demuestran quedarse atrás en las necesidades de hoy de nuestra sociedad y en el respeto a la autonomía de cada individuo?

Yo tengo claro en qué grupos quiero estar en cada caso, te animo a que tú te lo plantees.
Y ojalá la próxima vez que todos leamos una noticia de linchamiento colectivo tengamos la capacidad de obviar nuestros propios prejuicios y ser algo más justos. Recuerda que mañana puedes ser tú.

 

Video grabado por la famila King

PD:En mi taller “Empodérate” trabajo sobre este tema y doy Tips y consejos para emprender un camino de responsabilidad personal a la hora de tomar decisiones. Si estás interesado en hacerlo de forma personal o en ofrecerlo a un grupo ponte en contacto conmigo.

Relaciones tóxicas: El ginesaurio

Relaciones tóxicas: El ginesaurio

Ginesaurio: dícese del profesional de la ginecología y obstetricia que en lugar de trabajar con  TODA la evidencia científica como apoyo, sigue anclado en prácticas obsoletas, sin base científica, basada en protocolos absurdos incuestionables. Suele centrarse en el Yo a la hora de trabajar o explicar sus argumentos, más que en el principio ético y deontológico de respeto total al paciente, buscando atenderle de forma integral.

 

Es cierto que tu relación con el ginesaurio no va a ser tan larga como con un novio o un marido. Pero puede que sea más larga que con algún “rollo” eventual o pasajero, y te garantizo que los efectos de su paso “breve” por tu vida pueden dejar más secuelas de las que desearías.
Algunas mujeres han derramado más lágrimas por el trato recibido por un ginesaurio que por un abandono o un desengaño, y para variar, me incluyo también en este grupo.

“Yo también sufrí por un ginesaurio”.

Características para distinguir a un ginesaurio de un ginecólogo/obstetra profesional

(más…)

Relaciones tóxicas: El conquistador

Relaciones tóxicas: El conquistador

Una relación tóxica no siempre es aparentemente violenta.

A veces creemos que solo podemos calificar de tóxica una relación si hay golpes, insultos y/o vejaciones.
Pero no es así.
Igual que hay productos tóxicos que no te matan pero pueden hacerte pasar un mal rato o dejarte con secuelas de por vida, hay relaciones tóxicas que parecen menos graves porque no vemos la violencia directa.
Hoy voy a hablaros de uno de esos perfiles fascinantes a primera vista, a ver si os suena: (más…)

Relaciones tóxicas : El redentor

Relaciones tóxicas : El redentor

Hemos crecido rodeadas de mensajes que nos han hecho creer que el amor es muchas cosas cuando la realidad es muy diferente.

HOy escribí un post para mi blog personal a raíz de una canción ( que es uno de mis hobbys, coleccionar canciones según mis vivencias y estado de ánimo).
Pero como suele suceder la inspiración llega como quiere  y me salió un post sobre as relaciones tóxicas.
En concreto sobre el deseo de cambiar al otro y lo que ese deseo esconde en realidad.
Como la red social que más trabajo es Facebook el artículo generó cierto debate y me he animado a escribir mis reflexiones al respecto. Podría parecer que no está muy relacionado con mi trabajo pero no es así.
PArte de mi trabajo de desarrollo personal con mujeres es trabajar el empoderamiento personal, y este pasa por reconocer actitudes de sumisión, voluntaria o forzada por otros.
Muchas mujeres (hombres también,aunque la verdad es que en muchísima menor medida) han sufrido a lo largo de su vida alguna relación tóxica, esto es , una relación en la que hay algún tipo de maltrato, abuso o falta de respeto. Estos hombres suelen ser celosos y posesivos en grado a veces patológico aunque ellos se crean en el rol de ser salvadores de las mujeres a las que dicen amar.
Partimos de la premisa de que cuando alguien quiere “salvar” a otro de si mismo está adquiriendo un papel de superioridad que ya nos da que pensar. Sobre todo porque la salvación no se suele referir a aspectos de vida o muerte, somos si esa persona abusara de drogas o condujera a 200km/hora por la autopista, sino a salvación en el plano moral, al más puro  estilo mesiánico.

Cómo reconocer a un candidato a mesías tóxico. (más…)