por nohemi | 11, May 2016 | Formación, conferencias, cursos y talleres
Cuando te mueve es en el mundo de los negocios entre mujeres te das cuenta lo difícil que es, no sólo triunfar siendo madre sin renunciar a criar como quieres, sino conseguir tener el respeto de los demás haciendo las cosas bien.
Mi trabajo me ha permitido conocer a ese tipo de mujeres, personas creativas, valientes y accesibles. Mujeres que han levantado empresas y son un ejemplo por su forma de trabajar. Por supuesto también me ha hecho tropezarme con «los otros», pero de esos lo único que hago es sacudirme el polvo y continuar trabajando.
Hoy quiero hablaros de una marca, o mejor dicho, de la persona detrás de la marca. Porque se nos olvida que no todas las marcas son grandes consorcios de inversores o juntas de accionistas impersonales. Muchas de las marcas con las que me gusta trabajar son en realidad el trabajo de una persona y de su equipo.

Elena López y Yo con Daniela Eberhart (a su derecha) y una de sus colaboradoras.
Mi primer contacto con Emeibaby fue a través de Elena López, cuando me dijo que iba a distribuir una nueva mochila revolucionaria porque conseguía aunar la facilidad de una mochila con el ajuste característico que dan los fulares. Lo cierto es que la mochila de Emeibaby supuso una revolución en el mundo del porteo. Acostumbradas a que las marcas de mochilas inventasen apaños para vender su producto antes de tiempo, una mujer, una madre, diseñó la forma de mejorar lo que había. Y montó su empresa en Europa, fabricando en Europa y contratando el personal en Europa.
Aprovecho para explicar que muchos de los portabebés que usamos se fabrican en países donde sobre todo la mano de obra se paga a precios muy muy bajos. Así que para quienes pensamos también en la ecología y economía social, esta empresa era, a todas luces, una empresa que nos gustaba mucho y no sólo por su producto.
Conocí en persona a la persona detrás de Emeibaby, Daniela Eberharter ,hace ya casi 3 años, en la European Babywearing Conference en Bristol. Recuerdo presentarme en mi penoso alemán y ella agradecer mi intento. La recuerdo sobre todo como una persona amigable, siempre con una gran sonrisa, de esas de verdad.
Desde entonces he seguido trabajando con su marca, marca que he escogído para usar con mi propia hija, confiada de vender un producto de alta calidad.
Cuando me planteé buscar patrocinadores para mi trabajo en Chile, no dudé en ofrecérselo a las marcas que no sólo me gustan, sino que representan los valores de mi trabajo. Por eso es un honor que Daniela desde el primer momento me dijera que Sí, que colaboraba con mi viaje para difundir mi trabajo, no sólo de porteo sino de desarrollo personal y profesional femenino. Sin duda ella representa todo eso
Es un lujo poder trabajar con personas que admiras y respetas, por eso Emeibaby es el Golden Sponsor de mi viaje. Sus portabebés son los que usaremos en las clases prácticas de porteo, y al final del viaje, sortearemos entre todas las participantes de las actividades una de sus mochilas por cortesía de la marca.

¡Gracias Daniela!
¡Gracias Emeibaby!
¡Gracias a todos los que han hecho posible este trabajo!
por nohemi | 6, May 2016 | #LoPrimeroEsSoñarlo
Este post es dedicado a ti, a ti que quieres conocer a Nohemí Hervada, tanto o más que yo. Yo aún no tengo la dicha de conocerla en persona, pero quedan menos de 1 mes para ello y si de verdad quieres conocerla no te puedes perder esta oportunidad. Si quieres pero aún tienes dudas, te ayudo a resolverlas y lo haré desde mi experiencia conociendo su trabajo, sus formaciones y su calidad humana.
Conocí a Nohemí igual que tú, en su canal de youtube, buscando la forma más adecuada de llevar a mi bebé, a través de sus videos y blog aprendí de porteo seguro, aprendí y me di cuenta que lo estaba haciendo bien, que escuchando las necesidades de mi hija y las mías, la maternidad es más sencilla de lo que te hace ver la sociedad. Me enamoré de la crianza en brazos, me enamoré de criar con mucho contacto, con amor, con respeto o como quieras llamar.
Pasando el tiempo me di cuenta que mi forma de criar iba a ser mi forma de cambiar el mundo: desde mi nido, al mundo. Y me decidí, como es el lema de su venida a Chile #LoPrimeroEsSoñarlo. Mi sueño era aprender, ser una profesional, entregar información y mi formación con responsabilidad a las familias que se acercaban a mí, así que me decidí a ser una asesora, una asesora de maternidad. De esto hace casi 3 años.

Andrea Sánchez (Mi Vientre y Manzanita bebé)
Ya seguía su trabajo hace años y al ver que existía la posibilidad de formarme con ella y su extraordinario equipo de profesionales, no lo dudé un minuto y llené ese formulario, uno muy parecido que has abierto y cerrado en varias ocasiones desde que sabes que Nohemí viene a Chile. Lo completé llena de ansiedad y di click a enviar, con mariposas en el estómago. Pasaron los días y un mail en mi buzón de entrada confirmaba que estaba en la segunda promoción de Asesoras Continuum. Estaba tan, pero tan feliz por este nuevo camino… digo estaba, pero me equivoco, porque sigo estando feliz de ser parte de este tremendo equipo que cambia vidas.
Mi sueño era ser asesora de porteo, asesora de maternidad, acompañar a familias, conciliar mi maternidad y mi trabajo, vivir de lo que amo y hago cada día y conocer a Nohemí Hervada fue desde el principio la inspiración y materialización de este sueño. Ya sea en la formación de Asesoras Continuum, en la formación de asesoras de porteo Mimos y Teta, en sus talleres, charlas, la actividad que quieras tomar de ella, encontrarás calidad, profesionalismo y, por sobre todo, a una mujer, a una madre, a una profesional dispuesta a enseñar, a formar y acompañar tu camino a cumplir tus sueños.
Ella te entregará las herramientas que necesitas para sacarte partido, para empoderarte, para cumplir tus sueños, No dudes en ser parte de este momento, toma estas herramientas y cumple tus sueños, no te vas arrepentir.
Andrea Sanchez.
Mi Vientre
por nohemi | 1, May 2016 | Desarrollo Personal
La misoginia no siempre se expresa en forma de ataques directos de violencia física. Hay otra violencia mucho más sutil que no es tan evidente, pero es herencia directa de la anterior.
Hoy muchos hombre no pegan a sus mujeres, ya no pueden controlar en qué trabajan, cómo se visten o en qué piensan, pero eso no significa que las respeten. O quizás sí creen respetar a la suya, pero menosprecian a las demás.
Cuando nos infantilizan, cuando critican nuestras iniciativas o nuestra forma de trabajar, cuando menosprecian nuestros trabajos, cuando intentan juzgar cuándo una mujer puede o no hacer un trabajo, cuándo o no puede cobrarlo, cuando juzgan que nuestras tarifas profesionales son «abusivas» , vete a saber con qué criterio, cuando se erigen en una especie de «Defensor del pueblo» de oficio para salvarles (no, mejor, salvarlas) de nuestros trabajos y formaciones, a pesar de que no tienen ni idea de qué y cómo lo hacemos…
Cuando afirman que las mujeres que deciden invertir su dinero lo hacen engañadas o estafadas. Cuando las tratan de estúpidas al oírlas comentar que ellas están más que satisfechas con lo que han obtenido por su inversión.

©Forges
Esos hombres que nunca criticarían así a otros hombres, que han hecho su nicho el femenino porque se sienten superiores, porque desgraciadamente aún hoy muchas mujeres escuchan con más autoridad a un hombre que a una mujer hablando sobre el mismo tema , aunque el tema en cuestión sea intrínsecamente femenino. Esos hombres que se atreven a darnos lecciones de cómo funcionan nuestros cuerpos, no porque los admiren y los respeten, sino para sentir que tienen en cierto modo el control de algo que nunca podrán controlar.
Hace años un psicólogo convenció al mundo de que las mujeres teníamos envidia del pene. Y toda la psicología de la época, toda la «autoridad médica y psicológica de su tiempo se construyó sobre esa base absurda y misógina. Sobre el profundo desconocimiento de lo que es una mujer, de nuestro cuerpo, de nuestra psique, de nuestra sexualidad.
No es nuevo. Todo el conocimiento imperante a lo largo de la historia ha sido masculino. Las mujeres tenían vetado, salvo contadas excepciones, el acceso a los foros de aprendizaje y enseñanza. Los grandes pensadores sobre los que se ha edificado nuestra filosofía y el derecho eran profundamente misóginos. Aún tenemos en nuestro lenguaje múltiples pruebas de ello.
Aristóteles, Sócrates, Nietzsche, Schopenhauer, Freud, Kant , Rousseau son algunos de los más conocidos pues sus obras escritas han llegado hasta nuestros días. Son un reflejo de la intelectualidad, de la «oficialidad» del momento. Durante siglos hombres ningunearon o directamente robaron a mujeres su trabajo, sus méritos y su protagonismo en campos como la ciencia, la medicina, la ingeniería…
El problema no ha sido nunca que no fuéramos capaces, el problema es que teníamos que competir en un sistema cuyas reglas estaban puestas precisamente para dejarnos fuera. Y cuando las mujeres, a pesar de ello, conseguían alcanzar y sobrepasar a esos hombres, muy pocos lo aceptaban. La mayoría criticaban abiertamente a estas mujeres, o lo que para mí es aún peor, se apuntaban ellos el mérito.
Esa forma de machismo y misoginia que es el paternalismo es tan frecuente hoy día como el «tú te callas» del tiempo de mi abuela.
Hoy ningún hombre moderno diría en público, sobre todo cuando su auditorio es eminentemente femenino, que las mujeres somos tontas o malvadas, pero sí se permiten lanzar comentarios condescendientes de qué hacemos las mujeres y por qué.

Comentario público de un hombre en una red social
Ese comentario es un ejemplo de cómo algunos hombres, en sus perfiles públicos en redes sociales, se expresan en relación a las mujeres.-«Mujeres»
… al parecer los hombres no pagan cursos.-«llenas de dudas»
y él lo sabe porque las conoce a todas y conoce sus motivaciones, claro.-«Que cada cual se gaste el dinero en lo que quiera»
entonces ¿a qué viene el comentario?. Me suena a lo de «yo soy racista, pero…»-«en el interior de cada una está todo»
una vez más habla del interior de todas las mujeres, menudo fenómeno, no sé si también habla en mi nombre y quién le ha erigido en portavoz de todo un género.«Y para aflorarlo, si no sale….»
esta es la puntilla, aquí está todo lo que esperábamos, para variar un hombre diciéndonos qué y cómo tenemos que hacer las cosas.
Es curioso, que haya hombres que critican el trabajo de mujeres porque no tienen título oficial (título que obtienes cuando vas a que otros te digan lo que aprender) y luego critique que haya mujeres que pagan a otras para aprender lo que les interesa.
O sea, que al final se trata de a quién le otorgamos la autoridad de enseñarnos algo. Al parecer no podemos elegir quién es para nosotras, autoridad en una materia y nos lo tienen que indicar ellos.
Lo peor de todo no es que haya hombres así. Lo peor es que se casan con mujeres y que se convierten en padres de niños y niñas que serán los hombres y mujeres del mañana. Y por lo que comprobamos la misoginia no se diluye con el paso de las generaciones, simplemente se transforma para seguir siendo aparentemente correcta. No dejan de maltratar, simplemente cambian de forma de maltrato.
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Y lo triste es que cuando estos hombres, gallitos de corral, publican estas cosas no les aplauden un montón de hombres, no, sino un montón de mujeres. Mujeres que han aprendido que es más fácil seguir aplaudiendo al macho más tonto que a la hembra más lista. Ellas les siguen dando el poder que otras ya les hemos quitado. Madres que crían hijas que ven a sus madres aplaudir a hombres que menosprecian a mujeres. Así nos va,
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[Tweet «Mujeres que creen que es mejor aplaudir al macho más tonto que a la hembra más lista.»]
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Yo , que soy de todo menos políticamente correcta, creo que esta oleada de apoyo a la maternidad por parte de algunos hombres, en un gran número, no es más que miedo a quedarse fuera o, parafraseando a un señor muy culto y con título universitario: «envidia de tetas y útero».
Porque hoy día la mujer que quiere un pene lo consigue, pero tetas y úteros, amigos míos… tetas que den leche y úteros que engendren hijos no van a tener ustedes nunca.
por nohemi | 30, Abr 2016 | Desarrollo Personal, Formación, conferencias, cursos y talleres
Las mujeres nacemos con una diana en la frente, ya contamos con ello. Hemos crecido sintiéndolo.
El otro día en un hipermercado un reponedor pasó junto a nuestro carro y le dijo a mi hija: «Perdona mi amor que tengo que moverte el carro». Mi hija me dijo:
- -«Mamá, ¿por qué ese chico me dice «Mi amor»? Yo no soy su amor, y yo me llamo Mencía.
Y yo le respondí en voz alta que muchos hombres creen que tienen derecho a habarle así a cualquier mujer y que hizo muy bien en responder como lo hizo y no dejar que nadie le llame como lo que no es.
Puede parecer exagerado ¿verdad?
Pues no lo es. A todos se nos llena la boca hablando de igualdad, de conciliación, de autoestima y de empoderamiento. Pero una cosa es hacer un discurso y otra vivirlo.
Hoy cumplo 45 años. A mi edad las mujeres que triunfan por sus propios méritos son aquéllas que mayoritariamente han adoptado un modelo profesional masculino. Aquéllas que renuncian a tener hijos o que delegan la mayor parte de su cuidado y educación en otros. Y no lo digo yo, lo dicen ellas, esas (pocas) mujeres con poder económico, político o social, cuando les preguntan sobre el tema en entrevistas.
El modelo de mujer femenina, que ejerce de madre como ella desea no es un modelo visible de triunfo ni de éxito. Y no lo es porque nos han convencido de que son incompatibles. No se puede ser emprendedora de éxito siendo mujer y madre. No se puede llegar a vivir como quieres sin pasar por el peaje que otros te obliguen a pagar, desde una titulación «oficial» a tragar con los modelos de trabajos existentes (curiosamente masculinos).
¿O sí?
Ileana Medina de Tenemos Tetas me escribió esto cuando le pedí una colaboración en el prólogo para mi libro «La Maternidad sin tabúes»
] Nohemí Hervada es una de las blogueras de maternidad más importantes en lengua castellana. Empresaria de éxito, formadora, cooperante… es el ejemplo de conciliación verdadera que podríamos imaginar para el futuro: ser madre y hacerse a sí misma, realizándose profesionalmente a la vez que portea, amamanta y cuida a sus cachorros. La lectura de sus artículos es la inspiración que necesitamos para saber que es posible tenerlo.
Sin pecar de falsa modestia diré que todas deberíamos alegrarnos cuando una lo consigue. Porque aplicando el «si yo puedo tú puedes», ver a una mujer conseguir conciliar, emprender y triunfar debería ser motivo de aliento para el resto.
Pero resulta que no. Porque las mujeres somos esos seres que no podemos cobrar por nuestro trabajo a no ser que algún tutor nos autorice.
Un tutor, por supuesto, de modelo masculino.
- No vale nuestra formación si no la avala una autoridad, aunque esa autoridad haya demostrado su ineficacia con la mayoría de sus seguidores.
- No vale nuestra experiencia porque a ver si va a resultar ahora que unas simples mujeres, van a saber más con su experiencia que un montón de gente seria que ha estudiado mucho.
- No vale nuestro trabajo porque es una vergüenza que trabajemos ofreciendo recursos que no hemos inventado nosotras. Al fin y al cabo, nadie ha descubierto el fuego ni inventado la rueda. Da igual que la criba, recopilación, experimentación y la presentación de recursos acumulados durante años ahorre trabajo y muchos estén dispuestos a pagar por ello.
- No valemos para cobrar bien por nuestro trabajo, porque resulta que ver a una mujer ganarse bien la vida es un insulto a todos esos pobres hombres que viven peor que una.
- No valemos para contribuir al bienestar físico, social y emocional de otras mujeres, porque a ver entonces cómo todos esos hombres que se sienten cómodos explicándonos cómo ser madres van a encontrar su púlpito si la mayoría de las mujeres se dan cuenta que la mayor autoridad para hablar de nuestros cuerpos y nuestras funciones la tenemos nosotras y no ellos.
- No valemos ni para que los cobardes que nos critican nos lo digan a la cara.
Así nos tratan. Así nos denigran. Así nos desprecian.
Mejor dicho, así lo intentan.
Porque a mí que personajes fracasados en sus vete a saber qué expectativas dediquen su tiempo a criticarme lo único que me deja claro es qué clase de vida tienen. Como dice el dicho: «Lo que dice Pablito de Juanito, habla más de Pablito que de Juanito».
Yo hoy me desperté con un año más. Con una sonrisa en la cara porque tenía unos 80 libros que firmar y dedicar a 80 personas que se alegran de mi trabajo y que me lo pagan. Con la satisfacción de haber podido pagarme un viaje de avión de 1 día para ir a abrazar a una amiga a la que quiero y admiro. A amigas que también tienen éxito en su trabajo. Me desperté feliz abrazando y amamantando a mi hija. Feliz de oír a mi hijo alegrarse al ver toda las cajas de libros que su madre ya ha vendido. Hijos que han tenido que oirme hoy contarle a mi pareja cómo unas personas han intentado amargarme este día feliz. Personas que no me conocen de nada y personas que sí me conocían y se apuntan ahora al carro de darle leña al mono feliz. Hijos a quienes su madre ha intentado explicar que a veces la felicidad molesta. Que el éxito molesta.
A mí estas tristes y mediocres personas no me afectan, pero sí me duele que tratan como idiotas y estúpidas a la gente que paga mi trabajo, mis cursos y talleres.
Y me dan ganas de enseñarles, no mi CV que es público y que incluye lo que me dé la gana de incluir mientras no mienta, sino, de enseñarles el de algunas de mis alumnas: profesionales con títulos de los que estas personas sí valoran: psicólogas, matronas, fisioterapeutas, pediatras, médicas especialistas, anestesistas, enfermeras, educadoras, pedagogas, maestras, abogadas, geógrafas, ginecólogas, etc …..
Queridas alumnas he de deciros que hay personas que creen que a pesar de ser adultas, autónomas y profesionales con más carrera que ellos , sois tontas. Sólo sois pobres mujeres que no sabéis sacar de dentro de vuestras torpes mentes femeninas lo que estáis dispuestas a pagar a gente que al parecer os tima. ¡Cómo os atrevéis a decidir por vosotras mismas qué hacer con vuestro tiempo y vuestro dinero!
Eso sí me molesta y mucho. Porque si algo me caracterizo es por reconocer la inteligencia y en mis cursos, la media de inteligencia es bastante alta, siempre presumo de que en mi entorno cercano, la más tonta soy yo. Porque a mí me encanta reconocer el mérito de aquéllos que crean, que trabajan y que construyen. Y me alegro cuando venden y viven de su trabajo, en vez de quejarme mezquinamente de que se comen mi parte del queso.
Y sí, cobro por mi trabajo y lo cobro bien, y no, no son 3000€ por mis cursos, a veces cobro incluso más. Y lo cobro por varios motivos:
- El primero es porque me da la gana
- El segundo porque lo vale
- El tercero porque hay gente que lo paga con gusto
- El cuarto porque esos 3000€ que tanto molestan me permiten que mujeres muy valiosas a las que quiero y admiro trabajen enseñando por lo que saben hacer de forma excepcional, en vez de regalar su tiempo a empresas que las obligarían a estar haciendo un trabajo muy inferior a sus capacidades, separadas de sus hijos.
Me entristece ver la mezquindad gratuita y me entristece aún más observar a mujeres aplaudiendo estas mezquindades. Mal vamos a conseguir estar mejor si a la que lo consigue le queremos dar con un palo en la cabeza. Mal vamos a ser respetadas si babeamos ante cualquier hombre disfrazado de feminista o «consciente» en cualquiera de sus modalidades que pretende darnos lecciones de qué podemos y no podemos hacer, cobrar y pagar las mujeres.
Yo hoy me quedo con el mensaje de una alumna, que aun habiendo pasado por la universidad ha conseguido, gracias a nuestro curso de Asesoras Continuum, en su lugar de trabajo, un hospital público, mejorar la calidad de un niño y sus padres. Y ese es uno de tantos.
Me quedo con una profesional de la medicina que consiguió que la primera vez que se hizo piel con piel en una cesárea fuera porque se lo propuso ella tras haber cursado nuestra formación. Me quedo con esas matronas que nos felicitan por nuestra profesionalidad y seriedad a la hora de formarlas en porteo. Me quedo con esas profesionales cuya formación reglada no les había bastado para impulsar su trabajo y empezar a practicarlo como ellas querían, y hacerlo rentable para no depender de nadie y poder dueñas de su dinero, su tiempo y su vida.
Esas son mis cartas de recomendación… cada uno que presente las suyas.
PD: No he ido a la universidad y no tengo un titulo «oficial» (según ellos), pero hasta yo sé que acusar a alguien de un delito y no poder probarlo es una injuria tipificada como delito en nuestro código penal. A ver si ahora en vez de vivir de mis cursos voy a vivir de las demandas que gane contra quien me injurie y calumnie.

por nohemi | 19, Abr 2016 | #LoPrimeroEsSoñarlo, Desarrollo Personal
Una rubia española me explica cómo hacer un nudo a la espalda con un fular semieslástico. Yo puérpera, transpirando a mil, con el espejo del baño en la pieza para estar cerca de la cama en caso de “cualquier cosa”, explicándole a un bebé de 6 meses lo que intentaba hacer, era una escena digna de una comedia. Mientras yo trataba de no perderme en la tela, la española con una envidiable facilidad, movía de atrás para adelante a su hijo y le daba teta mientras se dormía.
Así conocí a Nohemí Hervada, a través de sus videos de porteo, sin imaginar a dónde llegaríamos y qué significaría para mi vida. Hace más de dos años que vivo la aventura más grande de mi vida: La maternidad que ha sido una revolución de hormonas y prioridades, pero sobre todo de amor que le ha dado giros hermosos y sincrónicos a mi vida.
Ya no rubia, el 2014 me contacté con Nohemí para postular a hacer la fórmación de Asesoras Continuum y desde entonces comencé un maravilloso viaje del que me encantaría que muchas y, por supuesto muchos, puedan ser parte. Nohemí viene a Chile en menos de un mes y podremos estar con una gran mujer que ha escrito y dicho por muchas mujeres, que ha inspirado a muchas emprendedoras y que ha despertado sueños de muchas madres.
Ni Diva Ni Rock Start, pudiendo serlo -le encantan las fotografías y cantar-, Nohemí es una mujer cercana, accesible, directa y comprometida con las mujeres, las madres y, sobre todo, con las y los bebés. Es una emprendedora que ha sabido compatibilizar la maternidad y el trabajo, cambiando el paradigma de la crianza.

Equipo de Asesoras Continuum en Chile
Viene a Chile y estará en Santiago. Viene a invitarnos a mirar más allá de lo que nos han dicho o nos han hecho creer, viene a empoderarte, a sacarte partido y a asesorarte.
En Santiago, compartiremos con ella en la comuna de Puente Alto, un tremendo regalo. Aunque pareciera ser lejos (yo vivo en Maipú), vale la pena el esfuerzo, el pique, la micro, la bencina, el taco…Que no sea excusa (cualquier parte podría ser lejos), además estaremos a un paso de la Estación las Mercedes de la Línea 4.
Que Nohemí venga a Chile es una tremenda oportunidad para reconocernos, para aprender de nosotras mimas, para darle un giro a lo que estamos y no estamos haciendo, para mirar en perspectiva nuestras vidas.
Es una gran posibilidad de abrir espacios, de generar redes, de que sigamos tomando consciencia!
¡En Chile ya hay Asesoras Continuum, Asesoras de Porteo de Mimos y Teta y más!
¡Tú puedes ser la próxima!
Viviana Salazar
Mamivi
#NohemíenChile #esperandoconlosbrazosabiertos #LoPrimeroEsSoñarlo
Toda la información del evento AQUÍ

por nohemi | 12, Abr 2016 | #LoPrimeroEsSoñarlo, Formación, conferencias, cursos y talleres
Hace ya más de 10 años, cuando leía a Nohemí Hervada en su primer blog Mimos y Teta, siempre pensaba que tenía un don, el don de dar voz a todas aquellas mujeres que yo acompañaba. Ponía en palabras intensas emociones y hablaba de sus sentimientos, escribía sobre sus miedos, ahondaba en sus crisis y renacimientos antes, durante y después de la maternidad. Me convertí en una ferviente admiradora de sus temas y su particular estilo de escritura.
Sus palabras llenas de locuacidad e ironía, hablaban de verdad, destilaban compromiso y recogían sin tabúes una realidad muy cotidiana para mi.
Siempre sentí que algún día coincidiríamos porque su manera de trabajar y la mía, tenían demasiadas cosas en común como para que no se diera la ocasión, aunque nos separasen kilómetros de distancia y de desfase horario. Nuestros caminos siguieron su curso, en lo personal y lo profesional, ganamos, perdimos, crecimos y de pronto un día, uno de sus boletines me dio la vuelta del revés. «Primera Promoción de Asesoras Continuum» rezaba. Leí curiosa en qué estaba enfrascada esta vez la mujer de los mil frentes y por primera vez, después de – entonces- 5 años acompañando a familias, me sentía identificada con algo de verdad. Su propuesta me llegó al alma, supe que era Asesora Continuum, sin saberlo y que quería formar parte de lo que estaba por suceder.
Un poco por instinto, como casi todas las cosas importantes que he hecho en mi vida, le escribí un fervoroso correo para felicitarla por el proyecto e informarme mejor de los detalles. Surgieron como siempre antes de un salto todos mis miedos y mis dudas, al respecto de mi poca experiencia en porteo y mi deseo de cursar su formación a pesar de que, por un momento, la inversión me parecía inalcanzable.
Dicen que #LoPrimeroEsSoñarlo y como no podía ser de otro modo recibí una cálida respuesta – extrañamente breve pero intensa – Fue un video, del que aún guardo una copia, y del que recuerdo cada una de las palabras. Mi respuesta también fue en video y algo rompió el abismo que nos había mantenido separadas. Era como conocerse de siempre.

Después de ese video vinieron muchos otros vídeos y notas de audio. No pudimos abrazarnos en persona hasta dos años después. Con el tiempo lo digital se ha convertido en una herramienta imprescindible para optimizar nuestro trabajo diario y alimentar nuestra amistad en la distancia. Hemos forjado así, entre todas, una red internacional de mujeres, profesionales de la asesoría y el acompañamiento, trabajando junto a las familias y los profesionales de la salud para dar voz a los bebés, para cambiar el paradigma de la crianza. Decenas de mujeres emprendedoras, sanando sus historias, forjando retos, levantando emprendimientos, desde sus hogares y mientras conciliábamos y compartíamos nuestras crianzas y nuestras vidas con intensidad y alegría. ¡Sin duda quería formar parte de eso!
A menudo las mamás a las que asesoro me preguntan por Nohemí, es indudable que es un verdadero icono del porteo y la maternidad y quieren saber cómo es en persona, si realmente es tal cual la conocemos a través de las redes, los medios y su trabajo. Yo siempre les digo que en persona es aún mejor ;). Sienten que soy afortunada de trabajar con ella y no les falta razón. Tengo una suerte infinita de que esté en mi vida, primero como formadora, puesto que Asesoras Continuum® supuso para mi un revulsivo a un proyecto que gestaba hacía tiempo, pero no era capaz de rentabilizar. Suposo la especialización y la práctica y ha significado, como ya he explicado en varias ocasiones, sentirme en casa, identificada con un fin, un próposito y, sobretodo, una manera de entender nuestro trabajo: de #SerContinuum
Porque si algo tiene esta bella mujer es que es «catalizadora«, es capaz de gestar vida allí donde llega, de atraer el cambio, de impulsar los sueños, de potenciar redes de apoyo, de dinamitar estructuras tóxicas entre mujeres para hacerlas brillar, aportar a mujeres y familias, las herramientas necesarias para vivir sus vidas en plenitud y empoderarlas desde lo más genuino.
Ver trabajar a Nohemí es un lujo…
Ser su amiga, una inmensa suerte…
Trabajar ahora a su lado, un verdadero provilegio…
Y acompañarla en este viaje, está siendo un auténtico regalo.
Chile nos espera con los brazos abiertos, seguimos sintiendo la calidez y el entusiasmo a kilómetros, por ahora en pequeñas dosis de audio, video y miles de correos… Granos fértiles que auguran el más caluroso abrazo de un país, que se gesta en el cambio, un cambio en femenino y sin duda va a contar con la mejor semilla para conseguirlo!
Porque #LoPrimeroEsSoñarlo !
¿y tú?
¿Te lo vas a perder?
Mamen Conte
Umuma, la aventura de ser familia
www.umuma.es
por nohemi | 29, Mar 2016 | Desarrollo Personal


por nohemi | 21, Mar 2016 | #LoPrimeroEsSoñarlo
Das lo que tienes: Así de sencillo.
Y a la vez tan complejo y tan profundo.
Dijo un sabio: «Hay más felicidad en dar que en recibir». Y lo cierto que es que quien lo ha experimentado sabe que es cierto.
Entonces la pregunta es:
-¿Por qué no vivimos en un mundo más generoso?
¿Por qué hay tanta gente que nunca tiene suficiente y sigue intentando acaparar mientras observa impasible las enormes carencias de su prójimo?
Imagino que es una cuestión no fácil de responder en una simple respuesta. Pero si lo intentáramos, seguramente volveríamos al inicio del post:
Si no tienes, no das
Nadie puede compartir un pan que no tiene. Y nadie puede ser generoso cuando siente un vacío dentro que nunca llena por mucho que acumule. Si me siento vacío, no puedo pensar en compartir, porque la base de mi vida, mi impulso vital es intentar llenarme yo.
Ahora esperaréis alguna explicación filosófica de por qué tenemos ese vacío interior. Pero no voy a hablar de eso ahora. Voy a hablaros de neurobiología, de neurociencia.
Hemos sido educados pensando que la mejor inversión que podían hacer los padres para sus hijos era pagarles unos buenos estudios, la academia de inglés, la mejor universidad. Y algunas familias se han desgastado literalmente para conseguirlo.
Y resulta que la mejor inversión para el futuro estaba más cerca, mucho más cerca en tiempo y en espacio. No había que esperar, ni buscar, ni ahorrar, ni pagar. Estuvo a nuestro alcance todo el tiempo.
La mejor inversión para la inteligencia y la salud de los hijos, a corto, a medio y a largo plazo, era tan sencilla y tan lógica que no la vimos
[Tweet «La mejor inversión para la inteligencia y la salud de los hijos, a corto, a medio y a largo plazo, era tan sencilla y tan lógica que no la vimos. «]
Cuando empezaron a privarnos de ella, de forma generalizada ni lo notamos. Incluso ahora, cuando nos demuestra la ciencia las consecuencias de haber perdido ese recurso fantástico e insustituíble, nuestra disonancia cognitiva nos hace en muchos casos, negar lo evidente.

Nohemí Hervada y Nils Bergman (Marzo 2016)
La semana pasada estuve en el seminario organizado por Terra Mater Neurociencia y Epigenética del Nacimiento, impartido por Ibone Olza y Nils Bergman. Cuando te pasas un día entero oyendo explicar la relación entre la forma de nacer y el comportamiento social, cuando conoces estudios que demuestran la importancia de la no separación del recién nacido con su madre, cuando entiendes todo el entramado neurológico que desencadena el simple hecho de dejar al bebé piel con piel en su hábitat (el cuerpo de su madre), cuando te das cuenta que la base no sólo de lo que somos, sino de cómo reaccionamos a las situaciones de la vida se forja en esos primeros minutos, horas y días… cuando comprendes el alcance de ese proceso empiezas a plantearte preguntas y a atisbar algunas respuestas.
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Una sociedad formada por seres con carencias básicas, por criaturas sometidas a estrés tóxico por separación del cuerpo que necesitan para la regulación de todos sus sistemas, estará formada por individuos que viven en una situación de estrés elevado, cuyas reacciones estarán reguladas no por la oxitocina, sino por otras hormonas, como la vasopresina y el cortisol. Personas programadas desde la cuna para adaptarse a vivir en un medio hostil, con una estrategia de historia vital lenta (Barak Morgan 2013) con todo lo que eso implica. El recién nacido viene preparado para que su neurocepción (Porges) evalúe si el medio en el que está es un medio seguro , un medio peligroso, o un medio donde la vida se ve amenazada. En base a eso organizará su respuesta adaptativa, lo que, por supuesto, influiría en su forma de ver la vida y reaccionar a ella.
Cuando el conjunto de los seres que poblamos el planeta ya hemos nacido y crecido en este ambiente inseguro, tendemos a ser «ahorradores» con los recursos disponibles, a no compartir, lo que David Barker denomina en su Hipótesis de Programación Fetal el «fenotipo ahorrador».
Queda claro, cuantos más estudios conocemos, que alterar los procesos necesarios que se tienen que dar entre madre y bebé es algo mucho más serio y con un alcance mucho mayor que lo que podríamos pensar. Como dice Michel Odent, hay una relación entre el nacimiento y los orígenes de la violencia.
Entender lo que supone la forma de nacer nos ayuda a entender el mundo en que vivimos.
Divulgar este conocimiento contribuye a cambiarlo.
Llevo casi 10 años trabajando directamente con las familias, promoviendo el contacto entre el recién nacido y su madre, la separación 0, la lactancia, el porteo, el vínculo sano entre los niños y sus padres… Y llevo los últimos años de mi vida profesional trabajando además, a otra escala mayor estos mismos temas.
Con el trabajo de formación de asesoras y de divulgación pública se multiplica el alcance de toda esta información. Este trabajo me permite llegar de forma más amplia a personas, que a su vez, se encargarán de transmitir todo este conocimiento en su entorno. Se trata de recibir primero, y de dar después.
Embajadoras
Somos embajadoras de la importancia del contacto, del vínculo, del apego. Enseñamos cómo la lactancia y el porteo son piezas que encajan perfectamente en el engranaje de la crianza del ser humano. Y lo hacemos desde nuestro rol de madres, de mujeres y de profesionales.
- Es un privilegio vivir en primera persona el interés de cada vez más madres, padres y profesionales en estos temas.
- Es un privilegio tener cada vez más alumnas de todo tipo, entre las cuales destacan un gran número de profesionales sanitarias, que quieren aunar a su conocimiento previo, el que proveemos las formadoras de asesoras de maternidad y asesoras de porteo.
- En un privilegio llegar a más de 14 países con nuestra formación on line.
- Y es un privilegio, sobre todo, hacer realidad la gira de cursos, talleres y conferencias #LoPrimeroEsSoñarlo en Chile (2016) y Argentina y Uruguay ( 2017).
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Estoy deseosa de compartir mi trabajo y mi formación con todas las personas interesadas de un país que tanto cariño me ha demostrado siempre. Este viaje sin duda contribuirá a que más gente trabaje por promover lo que consideramos importante. Primero recibo, luego doy: Esa es la clave.
Si tú también quieres contribuir al cambio de paradigma en lo relacionado con el nacimiento y la crianza ¡ te espero en cualquiera de mis ofertas de formación presencial u on line!

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por nohemi | 19, Mar 2016 | Desarrollo Personal
¿Cuántas veces has oído eso de :
“No esperes a decir a tus seres queridos que les quieres”?
Seguramente hemos compartido decenas de carteles con ese tipo de mensajes.
Pero lo cierto es que nuestra conciencia sobre la fragilidad de la vida es breve. Nos dura el tiempo justo de hacer un repaso mental rápido para recordar si nos despedimos de los nuestros ese día con un beso y un “te quiero” o con un simple “hasta luego”.
Estamos diseñados para intentar sobrevivir, así que no nos recreamos en pensar que puede que no lo logremos hoy.
Vivimos como si fuéramos eternos, y eso es bueno.
Pero es falso.
Vivimos haciendo planes para mañana, para el mes que viene, para nuestra jubilación… cuando lo cierto es que nadie tiene garantizado llegar a cumplirlos. No se trata ahora de hacer del Carpe Diem nuestro grito de guerra y vivir sólo el momento presente, porque en el mundo en que la mayoría nos movemos, para que haya un presente con cierta calidad de vida hemos tenido que tener algo de cabeza en en algún momento más o menos lejano en el pasado. Pero sí se trata de ser sinceros y pensar si somos de los que de verdad disfrutamos el hoy, aunque dediquemos parte de nuestro tiempo al mañana.
Cuando era pequeña a veces iba con mi abuela a visitar a una familiar con muchísimo dinero pero muy tacaña. Cuando esta mujer me ofrecía merendar, siempre era con pan duro. Mi abuela me decía: “Esta mujer siempre come pan de ayer. ¿Algún día parará y empezará a comer el pan del día?»
Esa frase :“comer siempre pan de ayer”, se me quedó grabada como ejemplo de personas que no disfrutan nunca el presente.
No quiero pasarme la vida comiendo pan de ayer.
No quiero mi pan caliente y recién hecho de hoy comérmelo duro mañana.
……….Quiero querer a la gente que quiero cada día de mi vida y demostrárselo.
……….Quiero que cada vez que me separo de los míos sea con un gran abrazo y un beso, nunca con un enfado que solucionar a la noche. Porque a veces, sencillamente no hay noche.
……….Quiero que mis prisas, mis proyectos emocionantes y mis ganas de vivir no se coman los momentos de sencillamente mirar a mis hijos y agradecer tenerlos en mi vida. Quiero que sepan que son mi mayor motivo de orgullo. Sin duda lo mejor que he hecho nunca.
……….Quiero pasar mi vida trabajando con gente que aprecia lo que hago y con gente a la que yo valoro y no malgastar mi energía y mis talentos para otros que ni los aprecian, ni los valoran, ni los remuneran.
……….Quiero que mis amigas sepan que aunque lejos, pienso en ellas cada día, como uno de los mayores regalos de mi paso por la vida. Aquéllas que siguen conmigo y otras que, por diversos motivos, ya no están.
……….Quiero llorar cuando la gente que quiero llora, y reír cuando ellos ríen, y celebrar sus alegrías y maldecir las injusticias que sufren. Quiero que por encima de todo, sepan que no están solos.
……….Quiero, como dirían las aspirantes a Miss Universo: la paz mundial y la concordia, pero mientras eso llega, me gustaría pensar que puedo contribuir a un pedacito de eso a toda esa gente que me importa.
Quiero comer con los que quiero mi pan del día, cada día.

por nohemi | 6, Mar 2016 | #LoPrimeroEsSoñarlo

Una soñadora de 4 años
Yo siempre quise ser abogada.
Desde muy pequeña, tanto que mis amiguitas no sabían qué era eso que yo quería ser. Ni siquiera sé de dónde nació ese deseo porque en mi familia no había abogados ni nada parecido. Imagino que vería alguna serie de TV y me fascinaría eso de defender a los inocentes de las injusticias. “Abogada de pleitos pobres” me llamaba mi padre.
Llegada la edad de ir a la Universidad decidí dejar de estudiar y ponerme a trabajar para poder independizarme cuanto antes. Con 19 años ya vivía sola. No estudié una carrera, pero nunca me sentí frustrada porque estaba viviendo la vida que quería, donde quería y como quería.
El aprendizaje de esos años fue de mucho más valor para mí que cualquier carrera dirigida por otros.
¿A dónde van nuestros sueños?

Con 19 años en Puerto de la Cruz (Tenerife)
De niños solemos soñar con profesiones que idealizamos. Y la vida y sobre todo los adultos se encargan de enseñarnos que “soñar” es una inutilidad, que no es práctico, que los soñadores rara vez pueden pagan una hipoteca, el coche y las vacaciones en la playa.
Y así vamos creciendo y cambiamos los sueños por “promesas de éxito”. Por supuesto, un éxito prediseñado, con un camino único para lograrlo.
Mi generación y las siguientes probablemente son las mejores preparadas de la historia de nuestro país. Pero no son las generaciones con más triunfadores y gente feliz y realizada, más bien al contrario.
Pagamos el precio de renunciar a soñar con menos éxito y más frustración. Y ahora, en una vuelta a la casilla de salida de este gran Juego de la Oca, con muchos más años, cargas y frustraciones, buscamos la motivación que nos arrancaron y traíamos de serie.
Y entonces escuchamos a expertos en motivación decir que persigamos nuestros sueños. Ahora resulta que sí es lícito, hasta deseable, soñar y les escuchamos, algo resabiados, pensando por dentro: “ a estas alturas, ya ni sueños tengo”.
Hace falta valor para decidir recuperarlos, o para soñar otros nuevos.
Y hace falta valor para decidir perseguirlos.
Las crisis como impulso
Yo nunca quise tener un negocio propio.
Me resultaba cómodo trabajar para otros, cobrar mi sueldo “seguro” y luego dedicar mi tiempo libre a mis aficiones. No es que eso sea malo. Es que es un timo. Sobre todo porque cuando eres madre, ya apenas hay tiempo libre y entonces tu vida se reduce a intentar dividirte ( o multiplicarte) entre tu trabajo, la intendencia familiar y la crianza de tus hijos. Y tus hobbies, tus aficiones y tus proyectos vitales se quedan en el cajón esperando a que vuelva a sobrarte tiempo.
Por suerte desperté a tiempo. O más bien, me empujaron de la cama. Gracias a una crisis personal y familiar me vi en el abismo de tener que decidir qué hacer con mi vida, hacia dónde enfocarla y cómo mantener a mis hijos.
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En ese momento pensar en tener un trabajo satisfaciente, económicamente rentable, que me permitiera disponer de mi tiempo, que no me obligara a renunciar a mis hijos, que me hiciera crecer como profesional y que contribuyera a lo que siempre quise: mejorar el mundo, parecía un sueño.
Y decidí soñarlo
- Soñé que una simple mamá con muchas habilidades diferentes fruto de una curiosidad insaciable podría convertirse en una empresaria de éxito.
- Soñé que no necesitaba avales externos para trabajar en aquello en lo que era buena.
- Soñé que si no existía mi profesión, podía inventarla.
- Soñé que mi trabajo podría inspirar a muchas otras mujeres a tomar las riendas de su vida personal y profesional.
- Soñé que a la gente le gustaría leer lo que escribía.
- Soñé que algún día viajaría por el mundo para hablar de lo que me apasiona a personas que quisieran escucharme.
- Soñé que lo haría con mis hijos.
- Soñé con un mundo en el que sean mujeres las que hablen a otras mujeres de lo que es intrínsecamente nuestro.
- Soñé con vivir de lo que me apasiona: comunicar.
- Y soñé con viajar a un país donde muchísima gente me ha demostrado tanto cariño a pesar de estar a miles de kilómetros de distancia.
Hoy es un placer deciros que todos esos sueños se han cumplido.
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¡Chile allá voy!
#LoPrimeroEsSoñarlo

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Quiero conocer a Nohemí Hervada en Chile
Actualización del Post:
«LoPrimeroEsSoñarlo» se ha convertido en el lema de mis giras internacionales.
- En mayo de 2016 estuve en Chile
- En mayo 2017 en Argentina y Uruguay