El amor de las pequeñas cosas.
¿Has pensado en cómo percibimos el amor? ¿Con grandes cosas o con pequeñas cosas?
Eso de «daría mi vida por ti», que tanto hemos leído y oído y que ha contribuido a esa concepción del amor romántico como algo heroico, no suele pasar nunca.
La mayoría no necesitaremos que nadie dé su vida por nosotras. Lo que sí necesitamos es saber que quieren vivir la vida con nosotras.
Nos han vendido que es más fácil morir por amor que vivir con amor. Y por eso la vida va como va.
Las pequeñas cosasUna nota de 15 segundos
Una pequeña nota inesperada, que cuesta 15 segundos escribir y dice mucho más de lo que pone en ella.
- Esas notas que consiguen un cosquilleo las primeras veces.
- Un suspiro o una sonrisa, aunque ya no sean novedad.
Saberse querida es bueno para el alma.
Hacer saber a quienes queremos eso mismo, que les queremos, debería ser parte de nuestra rutina, como saludar al llegar a un lugar:
- A una misma.
- A nuestros hijos e hijas.
- A la pareja, si la hay.
- A las amigas.
¿Cómo va ese saldo?
Te animo a que midas la calidad de tus relaciones pensando en los «te quiero» que das y que recibes.
No hace falta morir por nadie. Basta con decírselo hoy.
— Nohemí Hervada
